Este martes 8 de septiembre, el seleccionador de futbol, Luis de la Fuente ha visitado 'El Hormiguero' y no lo ha hecho con las manos vacías. El hombre que nos ha conquistado a todos en este Mundial ha ido acompañado de la copa del mundo. Aunque también ha acudido con otra sorpresa. Luis de la Fuente ha cambiado el banquillo por el plató para repasar el camino hasta conseguir la segunda estrella y presentar su libro 'La vida se entrena cada día'. Además, ha explicado que los beneficios obtenidos con su publicación serán destinados íntegramente a una organización de lucha contra el cáncer de Logroño.
Durante su entrevista no solo ha hablado del presente de la selección española, sino también sobre algunos aspectos más personales que no suele mostrar. “He de decir que la gente es agradecidísima. Es verdad que voy por la calle o en el coche y la gente se asoma por la ventanilla para decirme algo”, ha reconocido el técnico, aún muy sorprendido por las muestras de afecto que recibe en su día a día
El seleccionador podría estar por las nubes con la fama que ha conseguido por el Mundial, pero esta noche en el programa de Pablo Motos nos ha dado una lección de esas que no se olvidan. De la Fuente ha dejado claro que procura mantener siempre los pies en el suelo y esa actitud es gracias a la lección que le dio un día su madre cuando tan solo tenía 19 años.
Por aquel entonces, De la Fuente ya jugaba en Primera División con el Athletic Club y acudió a las fiestas de Haro conduciendo el coche que acababa de comprarse. Nada más llegar y suponemos que al verle con aires de grandeza, su madre "le paró los pies": “Yo siempre iba a Haro en las fiestas del pueblo. Tenía 19 años, estaba jugando en Primera División con el Athletic y llegué al pueblo con un coche grande que me acababa de comprar. Cuando llegué a casa, mi madre me llamó y me dijo: ‘Tú aquí no eres Luis de la Fuente, tú aquí eres el hijo de la Berti, que no se te olvide’”.













