Carlos Alsina lleva más de tres décadas haciendo radio y en ese tiempo es normal que haya vivido algún momento surrealista. El periodista, que ganó el Premio Ondas de Radio 2024 por la radioficción en directo titulada 'El asesinato de Kennedy… 60 años después', anunció el pasado mayo que abandonaba el primer tramo del programa matinal 'Más de uno' (Onda Cero) dedicado a la información y opinión -una parte de la que se encarga Rafa Latorre-, para pasar a liderar el tramo de entretenimiento, un espacio con entrevistas, cultura, humor y secciones como 'La Cultureta', en la que el pasado 11 de septiembre contó una de las situaciones más inverosímiles que ha vivido delante de un micrófono. "El dueño de la emisora estuvo seis horas dormido delante de mí", contó Alsina antes de explicar una anécdota ocurrida durante la cobertura informativa de los atentados de Barcelona en 2017.
La conversación comenzó cuando uno de los tertulianos del programa recordó que en una ocasión debutaba un técnico y que, mientras ellos hacían el programa, el hombre empezó a aburrirse. "Debutaba un técnico y lo que se aburría con nosotros haciendo el programa… la brecha generacional o lo que fuera, nunca nos habíamos encontrado con eso", explicó. "Yo le hacía gestos a los tertulianos que se agilizaran porque se nos dormía", añadió el colaborador de Alsina provocando la risa de sus compañeros y del propio presentador.
Carlos Alsina revela una de las anécdotas más surrealistas que ha vivido en directo en la radio
Fue entonces cuando el colaborador quiso saber si Carlos Alsina había vivido alguna situación similar. La respuesta del periodista no pudo ser más inesperada. "A mí no se me durmió el técnico, se me durmió el dueño de la emisora", reveló el periodista. La anécdota ocurrió en 2017, en pleno mes de agosto, durante la cobertura de los atentados de la Rambla y de Barcelona. "En el año 2017, en el mes de agosto, ¿os acordáis de que se producen los atentados de la Rambla y de Barcelona? Yo estaba de vacaciones en San Diego en concreto y entonces se producen los atentados", relató. La gravedad de la noticia hizo que el periodista, a pesar de estar de vacaciones a miles de kilómetros de España, hiciese el programa en directo. "Pensé, vista la dimensión del asunto, yo mañana tengo que hacer el programa a primera hora", explicó que pensó entonces.
El problema era que estaba en San Diego (California) y que tenía que emitir para España con una diferencia horaria considerable. La solución fue buscar una emisora local desde la que pudiera conectarse. "Conseguimos localizar una emisora hispana en San Diego a la que yo fui personalmente a pedir que nos alquilaran un locutorio", continúa. Allí charló con el propietario de la emisora, un hombre mayor que hablaba español y que aceptó facilitarle el espacio para hacer el programa. El programa arrancaba a las seis de la mañana en España, lo que en San Diego significaba emitir de madrugada. "Con la diferencia horaria, lo que aquí eran las 6 de la mañana, pues allí serían las 2-1 de la madrugada", explicó Alsina. El dueño de la emisora quiso colocarse en el control técnico, como si fuera a encargarse de la realización de sonido, pero el periodista le aclaró que no era necesario. "Él se puso ahí como si fuera a hacer la realización de sonido. Él era el dueño, el del control de todo y yo le dije: 'No, no, no hace falta que usted haga nada, porque en Madrid nos abren el micrófono y ya está'", recordó.
El propietario no tenía que hacer nada, pero decidió quedarse igualmente... y fue cuando se quedó dormido frente a Carlos Alsina mientras este hacía el programa. "El hombre allí ya en ese momento se relajó y se quedó delante de mí, pero delante, frente a frente, como si fuera a hacerme el control, pero en la misma mesa", recordó. Cuando sonaron las señales de las seis de la mañana, se abrió el micrófono de Alsina desde Madrid y comenzó el programa; el hombre se quedó dormido. "Yo llevaba hablando 30 segundos y el hombre se cayó sobre la mesa completamente dormido. Estuvo así las seis horas que duró el programa, dormido delante de mí", explicó.
Carlos Alsina: "Cuando terminamos, le tuve que despertar yo"
Carlos Alsina siguió trabajando desde aquel estudio improvisado, conectado con Madrid, mientras el dueño de la emisora dormía sobre la mesa sin intervenir en ningún momento. Alsina recuerda la escena surrealista como si fuese ayer y sobre todo las palabras que le dijo el dueño de la emisora cuando, terminado el programa, tuvo que despertarle. "Ya cuando terminamos le tuve que despertar yo. Le dije: 'Apague esto, que hemos acabado'", recordó. El hombre, que había dormido durante las seis horas de programa, despertó con una percepción muy distinta de lo que acababa de ocurrir. "Y me dijo: 'Ha sido muy tranquilo el programa'", contó Alsina. La respuesta del periodista sobre lo que pensó el presentador, remató la anécdota: "Para usted".
A pesar de la situación surrealista, Alsina destacó que hay momentos en directo mucho peores que el que había vivido. "Es peor cuando el técnico abandona su puesto", sentenció.














