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Javier Maroto: "A mí y a mis hermanos nos inculcaron desde niños el reparto de tareas"

Pertenece a la generación del cambio del PP, no sólo en la forma, también en el fondo. Con experiencia en la gestión privada y pública, se curtió como concejal y alcalde de Vitoria en los años de plomo de ETA, cuando ser político en el País Vasco requería mucho valor. De ahí que el presidente del Gobierno no dudase en nombrarle Vicesecretario de Políticas Sociales de su partido.

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Acostumbrado a moverse entre libros durante su infancia –su padre era propietario de una librería en la capital alavesa–, elegimos para hacer esta entrevista el Ateneo de Madrid, en el que bajo la atenta mirada de los próceres españoles, hablamos de su vida, de sus sueños, de sus proyectos.

Javier, antes de empezar, me gustaría hacer un pacto con usted.

¿Qué tipo de pacto?

Que durante esta charla intente despojarse del traje de político al uso.

Me parece bien.

¿Cómo le marcó nacer un 6 de enero, día de Reyes?

Pues mal, porque significa que durante toda mi niñez sólo tuve un regalo al año. Razón por la cuál, mis padres tuvieron la feliz idea de hacer algo para que esa fecha no me traumatizase ni estigmatizase.

¿Qué hicieron para conseguirlo?

Celebrar no sólo mi cumpleaños sino también mi santo, que es el día de San Francisco Javier, el 3 de diciembre.

¿Tuvo una infancia feliz?

Sí, porque era un niño muy aplicado que sacaba muy buenas notas y no daba problemas a mis padres, aunque al ser el mayor de tres, me convertí en el referente de mis hermanos.

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¿Sufrió algún tipo de bulling en el colegio?

No, seguramente porque al ser el mayor y el más alto de la clase, no tuve dificultades de ese tipo. Estudiábamos en el Colegio de San Viator, y no tuvimos problemas porque todos pertenecíamos a la misma clase social, o parecida, y eso nos unía bastante.

¿El problema son las redes sociales?

Así es, yo he visto a hijos de amigos a los que han tenido que sacar de los colegios porque les estaban haciendo la vida imposible. Creo que las redes sociales son una gran herramienta de trabajo pero para niños o niñas que están sin madurar, el ciberbulling puede ser una amenaza.

¿Tan difícil es regularlo?

Tan importante como regularlo es educarles en valores, enseñarles que aunque sean gorditos, lleven gafas, tengan otro color de piel u otra orientación sexual, eso no les hace peores, sólo les hace diferentes. Educar en el respeto no debería ser una opción de la educación sino una obligación prioritaria de nuestro sistema educativo.

¿Por qué la igualdad sigue siendo una asignatura pendiente?.

Porque ya no vale el patrón de que el niño tiene que ser un superhéroe agresivo, y la niña sexy y dispuesta. Cánones que son el germen del machismo que todavía impera entre las nuevas generaciones.

¿Qué valores le inculcaron que no ha olvidado?

Mi madre es una mujer, ya está retirada, que fue muy revolucionaria, muy avanzada para su tiempo. Felizmente casada con mi padre, luchó para no tener ninguna dependencia económica de su marido, lo que le permitió tener su propia carrera profesional, entre otras cosas para tener a sus propias amigas y su propia agenda.

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¿Es ahí donde están las raíces de la independencia?

Sí, esa manera de pensar de mi madre, compartida con mi padre, tenía una consecuencia: sus hijos teníamos que ser responsables, salir pronto del huevo, y eso de "ayudar" en casa se traducía en que a mí o cualquiera de mis otros hermanos nos tocaba hacerlo, sí o sí. Esa cultura de reparto de tareas y la corresponsabilidad nos la inculcaron desde niños.

¿También le inculcaron el amor por los libros?

Mi padre tenía una librería familiar, fue de los primeros a quien se le ocurrió vender los libros de texto forrados, con lo que eliminaba un quebradero de cabeza a las familias. Fue así como empecé a forrar libros en la trastienda y lo hacía encantado.

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¿Qué aprendió?

El valor del trabajo, que nadie te regala nada, y que ayudar y trabajar es justo y necesario .

¿Con esos antecedentes, ¿qué le mueve a entrar en política?

El asesinato de Gregorio Ordóñez y Miguel Ángel Blanco es lo que nos mueve a una serie de jóvenes a dar un paso adelante. Hicimos una apuesta importante, cambiarlo todo, dar un impulso con gente joven, al frente de los que estaba Alfonso Alonso, y las cosas salieron muy bien. Y es lo que estoy intentando hacer ahora a nivel nacional.

"Gracias a los escoltas he podido tener una vida "normal"

¿No sintió miedo de acabar como sus compañeros?

Yo tengo muchos defectos, uno de ellos es la imprudencia, era de aquellos que cuando veíamos caer a un compañero, en vez de salir corriendo, cogíamos el testigo porque era intolerable que eso estuviera pasando en un país democrático. Lo hice, no me arrepiento, pero sé que me la jugué.

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Durante años llevó escolta.

Sería un miserable si no aprovechase esta ocasión para agradecer a todos y cada uno de los escoltas que he tenido, tanto de compañías privadas como policía municipal o guardias civiles, cómo me han protegido. Gracias a ellos he podido tener una vida normal, entre comillas. Dicho esto, y ellos lo saben, llevar una persona a tu lado desde que te levantas hasta que te acuestas, impide tener contacto con otras personas que recelaban de ti, no por miedo, sino por la situación que estábamos viviendo y eso hizo que me perdiera muchas cosas.

¿No tenía contacto con sus con vecinos?

De concejal aprendí una regla de oro y es que hay tres ingredientes fundamentales para ser político: te tienen que gustar las personas, tienes que creer en tu proyecto, y tienes que amar profundamente a tu ciudad y tu país.

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¿Eso se aprende o es innato a la persona?

Mira, Rosa, hay políticos que no han sido ni alcaldes ni concejales y han funcionado, pero a los que lo han sido, se les nota porque lo llevan grabado en la cara. Son los que saben escuchar al que opina diferente, al que tiene un problema aunque no lo pueda resolver porque ésa es la España real.

¿De qué se siente más orgulloso de su época de alcalde?

Te podría enumerar un montón de inversiones que se hicieron en Vitoria pero no lo voy a hacer. El más bonito fue "cita con el alcalde", porque cuando llegué a la alcaldía me propuse recibir a todo el mundo. Era para no quedarme ciego y sordo porque la gente que venía a verme me decía las cosas a la cara, lo bueno y lo malo.

Fue muy criticado por denunciar abusos en las ayudas sociales.

Lo que dije es que lo más insolidario de las ayudas sociales son los abusos, que los hay. Y en mi ciudad existían y existe ese problema mientras no se apueste por un cambio.

¿Qué le impidió poder arreglar la situación?

Yo le puse nombre al problema: "ayudas sí, abusos no", y algunos se echaron las manos a la cabeza. Aun así me puse manos a la obra y sólo depurando el padrón, encontramos tres mil personas que las cobraban y no vivían en la ciudad. Quienes me conocen saben que yo no voy a estigmatizar a nadie ni por el color de su piel ni por ninguna otra cosa. Porque sería incongruente con mi manera de pensar y actuar.

"Soy profundamente tímido, aunque habrá quien no lo crea"

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¿Cómo ha cambiado su vida al venirse a Madrid?

Yo soy profundamente tímido, aunque habrá gente que no se lo crea, y lo que más me cuesta de la política es la pérdida del anonimato. A mí me hacía gracia cuando venía a Madrid y me saludaban por la calle, pero cuando estás sometido a juicio las 24 horas del día por ser alcalde o diputado, eso cuesta más. Lo hago encantando pero es un sacrificio.

¿Es consciente de las desigualdades que ha dejado la crisis?

Por supuesto, porque es fundamental entenderlo para tomar las medidas oportunas. Yo tengo una anécdota con Mariano Rajoy: después de una reunión importante, le pregunté cómo hizo para decidir qué era lo prioritario y dónde puso la línea roja.

¿Qué le contestó?

Rajoy cuenta que el equipo económico hizo una lista de prioridades, algunas incumplían nuestro programa, otras eran medidas impopulares, todas se aplicaron menos una, la de rebajar las pensiones, como habían hecho en Grecia o en Portugal. Porque los que hoy son abuelos, no se merecen que una crisis de una sociedad financiera que se genera en Estados Unidos, acaben pagándola los pensionistas españoles.

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Reconocerá que han perdido poder adquisitivo.

Él escogió el camino más difícil pero también el más justo, el único posible en un momento tan duro como ése. Bajar las pensiones a la generación que más ha trabajado en nuestro país, sí hubiera sido injusto.

Se critica la Transición pero, ¿qué quedará de esta época dentro de 40 años?

Ojalá aprendamos de aquella generación todo lo bueno que hicieron, porque a España le ha ido bien cuando ha habido unidad política.

¿Por qué no se da ahora esa unidad?

Los tres grandes ejemplos de que los políticos han sabido y sabemos estar de acuerdo son: la Transición, la lucha contra el terrorismo etarra y yihadista, y recientemente, el artículo 155. Esto es bueno para Mariano Rajoy, para Pedro Sánchez y para Albert Rivera.

"Faltan medidas de conciliación familiar, laboral y personal"

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¿Por qué Rajoy se opuso a los matrimonios entre personas del mismo sexo?

No se opuso, porque lo llevaba en su programa, se opuso a que compartiese el mismo nombre que el matrimonio religioso. Yo me alegré de que el PP y Rajoy aceptasen la sentencia del Tribunal Constitucional, prueba de ello es que estuvo en mi boda con Josema.

¿Alguna asignatura pendiente?

Sí, en nuestro país faltan medidas de verdad en materia de conciliación familiar, laboral y personal.

¿Cómo le gustaría que fuera la España del futuro?

Un país donde los padres, solteros o en pareja, concebidos los hijos de una manera o de otra, puedan tener una vida donde los hijos y el trabajo no sólo sea una posibilidad sino que merezcan la pena y te permitan un desarrollo saludable y de felicidad en esos tres campos, y eso pasa por medidas educativas.

¿Cuáles son sus metas personales?

No tengo metas, yo nunca pedí ser concejal ni alcalde, yo sólo quiero ayudar y aportar en lo profesional. Y en lo personal, como estoy muy contento con mi familia, con toda ella, lo único que pido es que todo siga bien.

¿Quién es Javier Maroto?

Nació en Vitoria el 6 de enero de 1972. Tiene dos hermanos.

Estudios: Tras estudiar en el Colegio San Viator de la capital alavesa, se licenció en Ciencias Económicas y Empresariales en la Universidad de Deusto. Posteriormente realiza un Master en Gestión y Administración Pública en el IESE.

Trayectoria: Comienza su carrera política en las Nuevas Generaciones del PP por Álava. En 1999 y durante 8 años ocupa varios cargos en el Ayuntamiento de su ciudad: teniente alcalde, concejal de Hacienda, portavoz y presidente de la sociedad Gilsa. En 2011 es elegido alcalde. Y en 2012 toma posesión como miembro del Parlamento Vasco. En junio de 2015 Rajoy le nombra Vicesecretario sectorial del partido. Un año después, abandona su puesto de concejal en el consistorio alavés para tomar posesión de su escaño en el Congreso de los Diputados.

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Familia: El 18 de septiembre de 2015 contrae matrimonio con José Manuel Rodríguez. A la ceremonia asistieron Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal, Pablo Casado y Andrea Levy, entre otros.

La foto favorita de Javier Maroto

"Esta foto es muy tierna porque estamos en la casa familiar de Eribe, con mi madre, que al igual que mi padre han sido piezas fundamentales en mi vida, y porque llevo el traje típico de Vitoria".

Entrevista realizada en el Ateneo de Madrid. Calle del Prado, 21 Teléfono: 914 29 62 51

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