Laura Matamoros es una disfrutona de la vida. Después de marcharse una temporada a Los Ángeles para aprender inglés, la influencer aterrizó en Ibiza, una isla que desde hace años se ha convertido en el destino preferido de nuestras celebrities. Laura, que presumió de tipazo en bikini después de tener dos hijos —resultado de mucho trabajo duro con la entrenadora de los famosos Crys Díaz, que ha trabajado con otras famosas como Vicky Martín Berrocal, Blanca Suárez o Laura Escanes—, decidió que quería desconectar unos días sin niños, y llegó en compañía de amigos, y la pandilla no escatimó en gastos: barco para disfrutar de altamar, comidas y cenas en los mejores restaurantes de la isla pitiusa, y noches de fiesta en los clubs de moda. "Tengo los mejores amigos del mundo", reconoció ella en Instagram.

laura matamoros en bikini con amigos en barco por ibiza
Agencias
laura matamoros en bikini con amigos en barco por ibiza
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Matamoros fue fiel a su estilo boho chic, y lució una figura de impresión. Laura cuenta con la ayuda de su entrenadora personal y hace ejercicio de lunes a viernes. Pero lo de cuidarse no es solo por fuera, sino también por dentro, porque desde hace un tiempo también acude a terapia y está encantada: "Gracias a los psicólogos, me he querido centrar en mí, y creo que he dado en el clavo. El deporte me hace desconectar", explicó en la revista 'Women’s Health', donde fue portada.

laura matamoros en bikini con amigos en barco por ibiza
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La última polémica de Laura Matamoros con Bad Bunny

La influencer, e hija de Kiko Matamoros, parece que tiene un imán para la controversia, porque si hace solo unas semanas estaba en boca de todos por sus declaraciones sobre su primo, Carlo Costanzia, acerca de su nulo apoyo en público a su madre -Mar Flores- después de haber denunciado los malos tratos que sufrió en el pasado por parte de algunas exparejas, estos días ha vuelto a la palestra con otra polémica 'por culpa' de Bad Bunny.

El cantante puertorriqueño está en nuestro país en plena gira de conciertos (ha dado 2 en Barcelona y tiene previstos 7 en la capital), y hay algo que todos persiguen: conseguir colarse en 'la casita' de Bad Bunny, un escenario secundario donde el artista canta y baila con invitados VIP y varios fans escogidos al azar por su equipo. Allí hemos visto a los Javis tras su triunfo en Cannes, a Ester Expósito, a Penélope Cruz... pero no a Laura Matamoros, que en el concierto del pasado domingo en el estadio Riyadh Air Metropolitano elevó una queja en Instagram dirigida a Bad Bunny: "¿Qué hacen los del Rayo Vallecano en la casita y yo no? Benito, ¿qué haces? ¡Soy del Real Madrid!", publicó. Un post por el que recibió apoyos y también críticas.