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Jorge Bosch: "Estuve un año y medio sin trabajar y es desesperante"

Jorge Bosch es un actor hecho a sí mismo que ha crecido en los escenarios interpretando papeles de registros muy diferentes hasta convertirse en un profesional a quien no asustan los retos. Con Jorge puedes hablar de lo divino y de lo humano sin que en ningún momento tengas la sensación de encontrarte ante un artista crecido por el éxito. Quizá porque siempre ha luchado por permanecer fiel a sí mismo, a sus orígenes y a sus amigos.

Jorge Bosch es un actor hecho a sí mismo que ha crecido en los escenarios interpretando papeles de registros muy diferentes hasta convertirse en un profesional a quien no asustan los retos. Con Jorge puedes hablar de lo divino y de lo humano sin que en ningún momento tengas la sensación de encontrarte ante un artista crecido por el éxito. Quizá porque siempre ha luchado por permanecer fiel a sí mismo, a sus orígenes y a sus amigos.

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La entrevista

-Jorge, ¿cuándo toma conciencia de que lo suyo es la interpretación?
-A los 18 años salía con la hija de un procurador que me dijo que estudiara interpretación porque me vendría bien para cuando terminase la carrera de Derecho. Me animé a hacer un curso, me enganché y hasta hoy.

-¿No se ha arrepentido?
-Para nada, me encanta mi trabajo, es más, creo que soy un privilegiado.

-Es decir, que la profesión le ha tratado bien.
-Sí, porque he hecho un poco de todo y he tenido la suerte de ir encadenando un trabajo con otro. Lograr esa continuidad cuesta mucho en mi profesión.

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La entrevista

-¿Qué ingredientes debe tener un papel para que lo acepte?
-La historia debe interesarme, la forma en que esté escrita y el tipo de personaje a interpretar. En “Babel”, por ejemplo, interpreto tres personajes diferentes y, aunque al principio me encontraba un poco raro, al final todo encaja como si fuera un puzzle.

-¿Alguna vez se ha quedado con la mente en blanco?
-Precisamente me ocurrió en los primeros días de comenzar “Babel”, donde hago varios  monólogos que se entrecruzan. Me quedé atascado en uno de ellos, y como nadie puede echarte una mano...

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La entrevista

-¿Qué pasó?
-Que tres segundos me parecieron tres horas. Ves que tu cerebro intenta buscar la frase y que no la encuentras. Eso te produce un estrés espantoso. Ése es uno de los grandes miedos que tenemos los actores: no acordarte del texto.

-¿Son problemas del directo?
-Sí y es lo bonito de esta profesión. Cada día, cuando sales al escenario, te das un chute de adrenalina.

-¿Todavía siente mariposas en el estómago?
-Eso siempre, aunque un poco menos que en mis inicios. Antes me sentía fatal, vivía prácticamente en el baño los días anteriores al estreno, pero sentir esas mariposas tiene magia.

-“Babel” es una comedia que trata sobre matrimonios a punto de naufragar.
-Ese tema gusta mucho a la gente porque de una manera u otra se ve reflejada. Aunque la historia no coincida con su vida actual, siempre se conoce a alguien que sufre el desgaste del amor.

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La entrevista

-¿La rutina es la tumba del amor?
-No lo sé, pero de lo que estoy convencido es de que para que el amor perdure hay que trabajarlo día a día, igual que la pasión. Y si ésta se pierde hay que intentar que no se pierda la complicidad. Sin complicidad y sin pasión la pareja cae en picado.

-¿Una infidelidad puede salvar la pareja?
-Creo que sí, porque así te das cuenta de lo que estás perdiendo, de lo que tenías y no estás cuidando. Algunos perdonan infidelidades, pero otros no. En el tema de la infidelidad hemos evolucionado mucho y llegará el día en que la gente se reirá porque alguien se divorcie por una infidelidad.

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La entrevista

-No lo tengo yo tan claro.
-Antes, la mujer no se separaba porque dependía económicamente del hombre. Pero eso ya ha cambiado, aunque todavía hay mujeres que prefieren la seguridad a la independencia.

-Es difícil borrar una educación que arrastramos desde hace siglos.
-Por eso el cambio es más lento, sobre todo en una sociedad como la nuestra, donde el componente religioso está tan arraigado, aunque yo confío en que eso irá cambiando.

-Otro problema grave es la falta de comunicación.
-Es cierto, con la facilidad que tenemos para comunicarnos con gente desconocida a la que contamos nuestros sentimientos más íntimos, nuestros miedos, alegrías y tristezas a través de las redes sociales, resulta que somos incapaces de contar esas mismas cosas a tu mujer o a tus mejores amigos.

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La entrevista

-¿Quién tiene la culpa de que eso ocurra?
-Las mujeres sois más complejas. Nosotros somos más simples. Vosotras sois más listas, por eso manejáis mejor el mundo de las emociones.

-¿Quién toma la iniciativa para ligar?
-Hay una generación de gente joven que está avanzadísima y no tiene complejos de ningún tipo. El paso lo da ella o lo da él, sin problemas.

-No tiene hijos.
-No.

-¿Le resulta difícil conciliar vida profesional y familiar?
-Como a todo el mundo. Mis ataduras son mis perros, mi chica, que tiene dos hijas, y mi sobrina. Ya se sabe, a quien Dios no le da hijos le da sobrinos.

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La entrevista

-¿Alguna asignatura pendiente?
-Tengo muchas: aprender otro idioma, porque no saber idiomas me parece de una incultura brutal; aprender a tocar algún instrumento, viajar. Tengo unos cuantos viajes pendientes. Quiero ir a Buenos Aires y hacer un documental sobre medicina ayurvédica de la India y otro sobre plantas en el Himalaya.

-¿Hay que saber venderse para permanecer en su profesión?
-Si lo sabes hacer... Yo nunca he sido de fiestas, porque creo que los trabajos interesantes no suelen salir de noche.

-¿Elija: cine, televisión o teatro?
-Me gusta pasar de un medio a otro. Lo  importante es trabajar. Ése es el mejor premio. Me gusta hacer un poco de todo, aunque el teatro tiene de gratificante que te permite sentir la respuesta inmediata de la gente.

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La entrevista

-¿Es un hombre de suerte?
-Hay una gran parte de suerte en la vida, pero lo importante es estar en el sitio adecuado, en el momento oportuno. Hay grandes actores que no trabajan y otros malos que trabajan mucho.

-¿Le ha ocurrido que el teléfono deje de sonar?
-Sí, estuve un año y medio casi sin trabajar y es bastante desesperante, porque sientes mucha ansiedad, mucha inseguridad, mucha comedura de cabeza.

-¿Qué hizo en ese tiempo?
-Me fui a un pisito que tengo en la playa y muchos días iba a ver a un amigo que tiene un restaurante porque me gusta verlo cocinar. También aproveché para estudiar, para prepararme, escribí alguna cosa, pero te desesperas, porque cuando no trabajas el dinero vuela a una velocidad de vértigo.

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La foto favorita de Jorge Bosch

"Estoy con mi sobrina y ahijada Paula. Parece que estamos actuando, pero en realidad es que es una niña muy lista que se licenció en medicina a los tres años y me estaba salvando de un infarto de miocardio. Su intervención fue crucial", nos desvela el actor.

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Ficha y firma de Jorge Bosch

Nació: En Madrid, el 27 de febrero de 1967.

Estudios: Abandonó la carrera de Derecho tras realizar un curso de interpretación.

Familia: Vive con su pareja y las dos hijas de ella. No tienen hijos en común.

Televisión: Ha intervenido en numerosas series de televisión. Entre ellas, 'Periodistas', 'Hospital Central', 'Compañeros', 'El comisario', 'Doctor Mateo'...

Cine: Ha trabajado en más de diez películas. Algunos títulos son: 'Cándida', 'Flash Back' y 'Valentín'.

Teatro: Es el género que más le gusta. Destaca 'El método Grönholm' y en la actualidad representa en el Teatro Marquina de Madrid, junto a Aitana Sánchez Gijón, la obra 'Babel'.

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