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Héctor Alterio: "En este momento de la vida, la felicidad me la da mi nieta"

A Héctor Alterio la vida le ha dado momentos de gran alegría y otros difíciles y duros como cuando lo amenazó la Triple A –un grupo de extrema derecha–, que le impidió seguir viviendo en Argentina, su país de origen. En España ha triunfado como el gran actor que es y se ha convertido en un ejemplo de coherencia, de dignidad, de amor a una profesión en la que triunfan sus dos hijos, Ernesto y Malena. Ahora, protagoniza con Lola Herrera, en el Teatro Bellas Artes de Madrid, 'En el estanque dorado'. Los veteranos actores muestran que la edad no es impedimento para amar y sentir. Habla de su vida y su trabajo con nuestra colaboradora Rosa Villacastín.

A Héctor Alterio la vida le ha dado momentos de gran alegría y otros difíciles y duros como cuando lo amenazó la Triple A –un grupo de extrema derecha–, que le impidió seguir viviendo en Argentina, su país de origen. En España ha triunfado como el gran actor que es y se ha convertido en un ejemplo de coherencia, de dignidad, de amor a una profesión en la que triunfan sus dos hijos, Ernesto y Malena. Ahora, protagoniza con Lola Herrera, en el Teatro Bellas Artes de Madrid, 'En el estanque dorado'. Los veteranos actores muestran que la edad no es impedimento para amar y sentir. Habla de su vida y su trabajo con nuestra colaboradora Rosa Villacastín.

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La entrevista

-¿Qué diferencia hay entre la película y la obra?
-No tienen nada que ver. Ya lo dijo Ernest Thompson, el autor de “En el estanque dorado”. La película era una versión edulcorada, en cambio, ésta tiene más hondura, más humor… Magüi Mira, la directora, ha hecho una apuesta estupenda, de una hora y 40 minutos, que es el tiempo preciso para que el espectador se divierta y participe.

-¿Cuál es el tipo de público que mejor responde?
-Todos. La obra trata de un hombre de mi edad que está viviendo los últimos momentos de su existencia, y que lo hace de forma tan inesperada y explosiva que el público se lo pasa muy bien.

-¿Por qué nos enseñan a leer, a andar, y no a morir?
-Porque el que enseña también tiene miedo. En esto soy muy realista y pienso que todo se acaba ahí, pero tampoco es algo que quiero que ocurra. Lo que sí me gustaría es entrar y salir cuando llegue ese momento para poder contar lo que he visto, porque así se caerían muchos mitos.

-¿Lo cómodo es creer lo que no vemos?
-Sí, porque eso te permite no tomar decisiones. Es lo bueno de la religión, de todas: pensar que alguien está dirigiendo la cosa, llámese Dios o como se llame. Pero yo, para bien o para mal, pienso que no hay nada. En eso no tengo dudas.

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La entrevista

 -¿Con amor se combate mejor la vejez?
-El amor persiste, igual que el deseo físico, independientemente de la edad que tengas. Lo deja patente el autor durante toda la obra. Dialogar sobre éste y otros temas con sensibilidad, con ternura, con humor, es lo que permite que el público se identifique con lo que dicen y piensan los protagonistas.

-¿En ese aspecto ha cambiado la sociedad?
-Mucho. Yo tengo 84 años, puedo caminar, pensar, hacer todo tipo de actividades, incluso trabajar para pagar mis deudas, ¿por qué no voy a poder amar?

-Es un lujo trabajar en lo que gusta.
-¡Y que lo digas! Nosotros tenemos programadas funciones hasta marzo de 2015. No puedo pedir más. Si además interpretas una obra como ésta, es un regalo que me hace la vida.

-¿Qué le mueve a salir al escenario?
-A veces recuperar paisajes donde ya estuve, gentes a las que hace tiempo que no veo. Eso me lo permiten las giras. En Madrid está mi casa, mi mujer, mis hijos y mi nieta. Cada público y cada función es diferente, lo que cambian son las motivaciones y los estados anímicos.

-¿Es la ventaja de ser un actor veterano?
-La veteranía tiene una cosa muy importante: que puedes ir corrigiendo errores sobre la marcha. Y dependiendo del personaje, puedes ir profundizando permanentemente en él.

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La entrevista

 -¿En su vida personal qué le proporciona felicidad?
-Mi nieta. En este momento de la vida, es lo que nos da felicidad a mi mujer y a mí. Y después, las pequeñas cosas cotidianas, tener trabajo, aunque eso me impida estar a su lado durante las giras.

-¿Qué nota se daría como padre?
-Un diez, porque soy tan respetuoso con la libertad y la independencia de mis hijos que, si voy a su casa, soy incapaz de abrir el frigorífico, porque me da pudor invadir algún aspecto de su vida.

-¿Cuál es su método de trabajo?
-Ninguno. Aprender los guiones a mi edad es un milagro, pese a que no tengo problemas de memoria. El trabajo de los directores es fundamental, por eso estamos tan contentos con Magüi, porque, además de directora, es actriz, y eso le da un conocimiento más amplio.

-¿Las directoras son más sensibles a los requerimientos de los actores?
-En eso no creo que haya diferencias.

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La entrevista

 -¿Qué tal compañera es Lola Herrera?
-Te proporciona mucha calidez. Tiene el respeto del público, por eso la quieren tanto. Es muy generosa, sin histerias, con sentido del humor. Nunca habíamos hecho teatro juntos y ha sido una lotería trabajar con ella.

-El teatro permite trabajar a los actores veteranos.
-Es una de las ventajas. En la cartelera están Marisa Paredes, Terele Pávez,  Ana Belén... Están todas. Eso es lo que proporciona el teatro y no el cine ni la televisión.

-Dice su hijo Ernesto que él es actor por su culpa.
-Mientras estuvieron bajo mi tutela y era responsable de ellos, les dije que se dedicaran a otra cosa, pero, cuando pudieron decidir por sí mismos, tuve que aceptar lo que ellos querían hacer.

-¿Fueron muy distintos sus inicios a los de Malena y Ernesto?
-Mucho. Yo tuve muchas carencias por mi origen. Soy hijo de emigrantes napolitanos y mi única salida era trabajar en múltiples oficios antes de dedicarme a esta profesión. Eso es lo que yo quería evitarles a ellos.

-¿Los jóvenes están más preparados ahora?
-Destacaría de la gente joven la curiosidad, el sentido del humor, tan importante para nuestra profesión, pero, más allá de eso, la preparación no sé si es tan importante.

-¿Por qué razón?
-Yo no tuve otra posibilidad que afrontar mi situación social y económica. No me ha ido mal, pero no siempre me ha ido bien. Una de las grandes ventajas que tiene la profesión de actor es que te puedes adecuar a lo que te piden o te salga.

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La entrevista

-¿Las dificultades agudizan el ingenio?
-¡Por supuesto! Las necesidades, las carencias, hace que las suplas con ingenio unas veces, con empuje otras, lo que sirve para fortalecer a las personas.

-¿Alguna vez ha pensado en retirarse?
-Lo haría si tuviera la seguridad de que iba a tener una situación económica holgada, porque nunca sabes lo que la vida te puede deparar.

-¿Argentina y España siguen unidas por el cordón umbilical?
-En muchas cosas sí, pero no sólo con Argentina, con toda Latinoamérica. Ahora lo que hay que desear es que las crisis de ambos países pasen pronto.

-¿El exilio es una forma de morir un poco?
-Yo me quedé a vivir en España porque una organización de ultraderecha quería matarme. Eso ya no se da, aunque haya situaciones incómodas como las que estamos viviendo.

-Cuando no trabaja, ¿qué le gusta hacer?
-Soy gran aficionado al cine, a la pantalla grande. A mi mujer y a mí nos gusta el mismo tipo de películas y salir a cenar. Debido a las giras, no dispongo de tiempo para darnos esos pequeños placeres que son los que menos valoramos y los que más felices nos hacen.

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Ficha y firma de Héctor Alterio

Nació: De ascendencia italiana, nació en Buenos Aires
(Argentina) el 21 de septiembre de 1929.  

Estudios:  Arte dramático. Al finalizar la carrera, creó la compañía Nuevo Teatro. A Héctor se le considera un renovador de la escena argentina de los sesenta.

Fama: La alcanzó con 'Todo sol es amargo' de Alfredo Mathé, a la que siguieron otras muchas películas de calidad. En 1975, estando en España, es amenazado por la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina, un grupo paramilitar y terrorista de extrema derecha), por lo que decide quedarse a vivir en nuestro país.   

Familia: Casado con Ángela Bacaicoa, de este matrimonio nacieron los también actores Ernesto y Malena. Es abuelo de Lola, hija de Ernesto y Juana Acosta.

Premios: Entre otros, Mejor Actor en el Festival de Cine de San Sebastián, el de la Asociación de Cronistas de Nueva York por 'El nido', así como el Goya a toda una vida.

En la actualidad: Representa en el Teatro Bellas Artes de Madrid, con Lola Herrera, 'En el estanque dorado'.

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La foto favorita de Héctor Alterio

"Ésta me proporciona la seguridad de que tendría que volver a interpretar 'Yo, Claudio'. Un personaje en el que me gustaría volver a bucear un poco más", nos cuenta el actor.

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