El divorcio (ya anunciado) de Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana

Después de más de diez años de relación y dos hijos en común, el empresario ha pedido el divorcio a la tenista. Además, quiere la custodia de sus dos hijos. Analizamos cómo ha sido su relación de principio a fin.

No todos los cuentos de hadas acaban con final feliz. Y este es el final de la historia de amor entre la tenista Arantxa Sánchez Vicario y el empresario Josep Santacana y el principio de lo que parece será una batalla legal bastante larga.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Crónica de un divorcio

3 de enero de 2018. Él puso una demanda contra Arantxa. En ella hacía una declaración jurada en la que pide la custodia de los hijos que tienen en común, Arantxa y Leo –de nueve y siete años respectivamente–, y solicita recoger a los niños porque ella supuestamente no les deja ver. Santacana ha solicitado la custodia de los niños, alegando que la tenista padece trastornos psicológicos.

La pareja lleva cuatro años residiendo en Miami y dos sin hacer vida en común. Según dicen él podría estar saliendo con otra persona.

2 de febrero. Casi un mes después, Josep Santacana solicita un mediador entre él y su todavía mujer para todas las cuestiones legales referente a los niños.

5 de febrero. declaran los testigos, entre ellos el abogado que lleva todas las gestiones financieras del matrimonio.

8 febrero. Arantxa Sánchez Vicario pide que Josep le devuelva todas sus pertenencias porque se lo ha llevado todo.

12 de febrero. Ella solita más tiempo para responder a las acusaciones de él. Se supone que son los trastornos psicológicos que alega Josep.

13 febrero. Se pide una orden de alejamiento (se supone que es Josep quien la solicita).

14 febrero. Día de los enamorados y día de la vista, en la que Arantxa y Josep se vieron las caras en el juzgado. El juez ordena que él le devuelva todos los objetos personales.

Próximo 21 de febrero. Fecha elegida para que declaren los testigos que él ha solicitado. Entre ellos se encuentra el dueño del piso en el que convivían y en el que reside actualmente la tenista.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

La pareja comenzó a salir en 2007 y se casó apenas un año después, en 2008. En ese momento, ya se acusó a Josep –al que Arantxa conoció cuando regentaba un gimnasio junto a un socio– de alejarla de su familia. Años después se supo que los padres de la tenista encargaron un informe a detectives privados, en el que se gastaron 100.000 euros, para demostrar que Josep Santana no era de fiar. Y que acabaría abandonándola, como así ha sido.

Arantxa se sintió traicionada por su familia y entre sus padres y su marido, eligió a Josep como su gestor económico. Desde que se casaron, ha sido él quien ha manejado la fortuna de la deportista, de ahí que ahora esté en sus manos está la mayor parte de sus bienes.

Su situación económica no es la mejor. Ella es la directora deportiva de un club de tenis en Miami e imparte 'master class' a gente adinerada en Miami. Hace unos años tuvo que vender el yate en el que solía navegar en verano y sus casa de Barcelona y Formentera.

En 2012 durante la presentación de su libro '¡Vamos!', la extenista acusó a sus padres, a su hermano y a dos gestores de confianza de haberla arruinado. Y cortó toda relación con ellos. Ahora todo está más calmado y su madre ha sido la primera en apoyar a su hija.

Publicidad - Sigue leyendo debajo