Silvia Abascal es un símbolo de recuperación y entereza. La actriz ha logrado reponerse casi del todo al ictus que sufrió en abril 2011, durante la fiesta de clausura del Festival de Málaga. Desde entonces, la intérprete ha luchado por reponerse del infarto cerebral, aunque todavía continúa con poca capacidad auditiva y le falta tolerancia a los ruidos y sonidos ambiente.
La actriz se estrenó el año pasado, en el verano de 2014, como directora en el cortometraje "No digas nada", pero no ha sido hasta la llegada del 2015 cuando se ha vuelto a poner frente a las cámaras para volver a rodar.
La película, que ha hecho que regrese a la gran pantalla por la puerta grande, como protagonista, es "Francisco, el padre Jorge". Se trata de un film argentino que trata sobre el exarzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, hoy conocido por el nombre de Papa Francisco y en la que comparte reparto con Darío Grandinetti y Carlos Hipólito, entre otros.
Silvia da vida a una periodista que, para realizar un reportaje en profundidad sobre el Papa, sigue sus pasos, descubriendo su parte más humana y desconocida.
Abascal, junto a algunos de sus compañeros, presentaba la película en Madrid el pasado martes 15 de septiembre. El "look" por el que se decantó en esta presentación fue unos pantalones pitillos negros, tacones y blusa granate. Radiante y más guapa que nunca, con el pelo ondulado, la actriz no dejó de sonreír en ningún momento, pues es realmente feliz de volver al trabajo. La madrileña es el mejor ejemplo de que con tesón y optimismo cualquier cosa se puede conseguir.












