Ya lo contamos en Diez Minutos con todos los detalles el pasado 28 de marzo. El dueño de Inditex y segundo hombre más rico del mundo, Amancio Ortega, cumplía la redonda cifra de los ochenta años y su hija y heredera, Marta Ortega, le organizó una fiesta de cumpleaños que jamás va a olvidar.
Como todos los días, Amancio visitaba la sede de Zara, en la localidad coruñesa de Arteixo y allí se llevó la sorpresa más grande de su vida. Nada más salir del ascensor se dio cuenta de lo que sucedía, pues fue recibido entre aplausos por su hija y un gran número de empleados, lo que hizo que sus sentimientos saliesen a flor de piel.
Mientras caminaba por las instalaciones de su empresa, decenas de empleados y compañeros lo felicitaban mientras le iba agarrado de la mano de su hija. La empresa estaba decorada con miles de globos de helio y las sorpresas iban en aumento.
Finalmente, mientras sonaba música en directo, el gallego llegaba a un lugar donde se había instalado una pantalla gigante en la que pudo verse un flashmobe en el que participaron empleados del todo el mundo desde ciudades como Londres, Nueva York o Hong-Kong), que cantaban y bailaban el tema 'Celebration'. El vídeo, publicado por 'El Español', no deja lugar a dudas de la emoción y la ternura con la que se vivió aquel momento.
Como colofón a la fiesta, los allí presentes degustaron una gran tarta. Entre los 'invitados' estaba el nieto de Amancio Ortega, el pequeño Amancio, hijo de Marta y de su exmarido, Sergio Álvarez.












