Reino Unido ha vivido este viernes una de las bodas más esperadas de la temporada. El duque de Westminster, Hugh Grosvenor, se ha dado el 'si quiero' con Olivia Henson, poniéndole el broche de oro a su historia de amor. La ceremonia religiosa ha reunido a más de 400 personas, entre las que se encontraba el príncipe Guillermo, que se ha convertido en uno de los grandes protagonistas al acudir en solitario y cabizbajo debido a su complicada situación personal.

Pero si alguien tenía el foco sobre su persona, esa era ella, la novia. Después de semanas hablando del enlace, este viernes se descubría uno de los secretos mejor guardados del enlace: el vestido de la novia. Una pieza de alta costura que nos ha sorprendido a todos debido a los detalles que escondía.

duque de westminster hugh grosvenor olivia henson boda
Karwai Tang//Getty Images

Velada, la novia ha entrado en la catedral del brazo de su padre. Una vez fuera, después de haberse convertido oficialmente en marido y mujer, Olivia y Hugh salían del brazo para posar frente a los fotógrafos, permitiendo que nos detuviéramos a ver los detalles del vestido.

Ante una boda de alto copete que ha reunido a 400 personas de la clase alta de Reino Unido, no era de extrañar que la novia eligiera un corte clásico. Por eso no ha sido extraño verla con un look elegante, tradicional y romántico. En concreto, un diseño de Emma Victoria Payne, una diseñadora de Reino Unido que busca siempre encontrar el diseño más personal para cada novia con la que trabaja.

Vestido desmontable

En esta ocasión, Olivia lucía entre la tradición y la modernidad con un vestido en satén de seda color marfil. Su corte, ha hecho resaltar la cintura de la novia. Un escote de borde festoneado y cintura plisada dejaba ver su estilizada figura. El vestido también ha lucido manga larga que se ha arremangado un poco para dejarla a la altura de tres cuartos, con puños anchos de organza de seda.

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Karwai Tang//Getty Images

Para entrar y salir de la catedral, Olivia Henson ha lucido una cola desmontable panelada de 2 metros con la que ha necesitado ayuda en más de una ocasión para poder moverse. Sin embargo, en la fiesta posterior seguramente no lo haya necesitado puesto que se trata de una pieza que podía desmontarse. Es una de las tendencias que estaba en desuso en los últimos años puesto que las novias cada vez más apostaban por comprar vestidos diferentes. Pero en este caso, la comodidad de conocer que se puede deshacer, ha conquistado a la ya duquesa de Westminster.

Espalda al aire

El ejemplo perfecto de combinación de tradición y modernidad ha sido la espalda del vestido. Y es que, un golpe de viento le ha llevado a tener problemas con el velo que han dejado a la vista el detalle más llamativo del vestido: un escote en la espalda abotonado en la parte superior que dejaba a ver gran parte de su espalda.

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Dave Benett//Getty Images

Tiara con más de un siglo de historia

Aunque no ha sido el detalle que más ha destacado puesto que su recogido completo, con una tiara en el moño. La conocida como Fabergé Mytrle Leaf, creada en 1906. Y es que la novia se ha recogido el pelo por completo para cederle el protagonismo a este elemento de su look con el que ha destacado.

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Chris Jackson//Getty Images

Lo que también ha llamado la atención han sido los zapatos, y es que ha llevado al pie de la letra la tradición de llevar algo azul. Por eso, se ha calzado los Valentina 8 riviera de la española Silvia Lago. Unas sandalias con tacón cuadrado con un lazo en la puntera.