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Llevo toda la vida escuchando a mi madre decir que no le gustan las fundas nórdicas porque parece que la cama siempre está deshecha. De hecho, este es el motivo principal por el que nunca tuve una cuando era pequeña.
Desde la llegada de Pinterest a su vida, las fundas y los rellenos nórdicos son bienvenidos en su casa. Pero, parece que va tarde porque yo ya he encontrado una alternativa a las fundas nórdicas que me permiten hacer la cama mucho más rápido.
Ahora estoy independizada y no dependo de su beneplácito para ponerlo en mi cama, pero es cierto que en el momento que lo vea me aplaudirá fuertemente porque he vuelto a todo lo que no quería de pequeña y a lo que ella no paraba de ‘meterme por los ojos’. Ahora le entiendo. Justo cuando ella me entiende a mí con las fundas nórdicas.
La alternativa más bonita y cómoda a las fundas nórdicas invernales
Hablo del edredón conforter. Una versión algo actualizada del edredón del que siempre estaba intentando escaquearme cuando era pequeña. Un edredón a medio camino entre colcha y relleno nórdico que está pensado para los días más fríos del año y que abriga tanto (o más) que los rellenos de plumón. Normalmente está relleno de poliéster y se pueden conseguir en diferentes gramajes, dependiendo de todo lo que queremos que abrigue.
Es cierto que tienen un inconveniente: si el clima es demasiado frío, podrían no ser suficiente a la hora de dormir. ¿por qué? Porque a diferencia de las fundas nórdicas, no podemos escoger el relleno que más se adapta a nuestras circunstancias y gustos: en un edredón conforter el relleno es el que es y abriga lo que abriga. Así que, si no es lo suficientemente calentito, se puede combinar con una manta tan gruesa como necesitemos.
Este último paso ayudará, además, a que la cama se vea majestuosa cuando esté hecha porque quedará muy equipada.
Ahora bien, ¿por qué digo que me gusta más que la funda nórdica? Porque he descubierto, ahora con 32 años, que gracias al edredón la cama se hace en mucho menos tiempo. Y es que, como todas las personas que ya lo utilicen sabrán, tiene la forma de la cama hecha, de forma que las esquinas quedan perfectamente encajadas sin necesidad de remeterlo hacia dentro como sí ocurre con las fundas nórdicas. Además, tiene el embozo perfecto para las almohadas (en el mejor de los casos porque, en otros, el edredón directamente queda por debajo de ellas).
Tener las esquinas perfectas para encajar en el colchón permite que, además, no tenga que estar mirando si lo he dejado muy largo por un lado y muy corto por el otro, porque con este pequeño gesto aseguro que quede perfecto con poco esfuerzo.




