Hace apenas dos años, mi abuela tuvo que cambiar el gas de casa por la inducción. La edad le impedía trabajar como antes y afanar con la botella de gas butano cuando se terminaba, así que optó por modernizar la cocina.

La inducción trajo consigo un problema que ninguno nos habíamos planteado hasta ese momento: prácticamente ninguna de sus sartenes y cazuelas servían para este sistema. Pero, ahí estaba dispuesta, como toda la vida, a volver a sacarnos del apuro. La icónica cazuela esmaltada de San Ignacio que le regalaron a mi abuela cuando se casó como parte de una batería mucho más grande que ha ido perdiendo piezas con el paso del tiempo.

FOTO ABUELA

Esta cazuela era, junto a otra, las únicas que sí funcionaban. Y lo es, precisamente, porque está hecha de hierro esmaltado, un material que interactúa de forma positiva con el campo electromagnético de este tipo de placas.

Este pequeño detalle, junto a su durabilidad y, por supuesto, su diseño súper cuidado e icónico, es lo que ha conseguido que las cazuelas de San Ignacio vuelvan a ser tendencia en todas las cocinas españolas.

Las cazuelas con flores de las abuelas ahora son tendencia

Lo que más identifica a estas cazuelas y estos cazos son dos características: por un lado, el material del que están hechas (un núcleo de metal, que suele ser o hierro fundido o acero fundido, recubierto con una o varias capas de esmalte de porcelana, de ahí que las abuelas las conozcan como ‘cazuelas de porcelana’). Y, por otro lado, su diseño estético: un diseño floral que le otorga un aspecto decorativo y tradicional. Eso sí, son iguales de famosas las cazuelas sin estampado floral y lacadas en marrón chocolate con el fondo azul cielo. Las primeras solían tener la tapadera en marrón degradado, las segundas seguían el diseño monocromático.

interior of kitchen at home
Elizabeth Fernandez//Getty Images

Estas cazuelas fueron un indispensable entre los 60 y los 80 en España. Están fabricadas por la ya desaparecida Esmaltaciones San Ignacio, que las fabricaba sin parar en Vitoria (aunque la firma nació en 1944 en Oñate). “Fue pionera en utilizar recubrimientos antiadherentes”, dice explican los expertos desde la web de Patrimonio Industrial Vasco (porque estas cazuelas forman parte del patrimonio nacional).

Hoy en día, Esmaltaciones San Ignacio se ha convertido en San Ignacio a secas (sigue viva bajo el sello de Bergner) y, aunque ya no fabrica las míticas cazuelas florales, sí que sigue vendiendo casi como ‘churros’ las potas marrones que siguen pendientes en todas las cocinas a día de hoy.

De hecho, lo que ha conseguido que vuelvan con fuerza la cocina moderna es, precisamente, que su cuerpo de hierro les hace aptas para la inducción, que suele estar más presente que el gas. Además, suelen mantener el calor de la comida bastante más tiempo que las cazuelas modernas, precisamente por ese material con el que están fabricadas.

Dónde comprar cazuelas de hierro fundido como las de antes

Aunque San Ignacio ya se ha modernizado y se ha diferenciado bastante de esas baterías de cocina que le sirvieron la fama que tiene, es cierto que estas cazuelas se pueden conseguir (y se venden muchísimo).

La misma Bergner vende las modernas cocottes de la firma Masterpro que llevan casi el mismo material que las de toda la vida y que siguen la línea de la firma Le Creuset (la que más se vende en la actualidad).

cazuela bergner
Bergner

Sin embargo, hay firmas que han decidido mantener vivas estas cazuelas y cazos en los que a todos nos calentaban la leche y el puchero cuando éramos pequeños. Es el caso de Esmaltaciones La Estrella, una pequeña firma navarra que sigue fabricando cada pieza casi de forma idéntica a las de San Ignacio.

Y, para los más nostálgicos, también es posible conseguir la batería de cocina con flores que todos recordamos. Esta no es de Esmaltaciones San Ignacio, pero tiene un diseño bastante similar: es de la firma GSW, una mítica alemana de menaje de cocina.

cazuela flores amazon
Amazon

La batería incluye cuatro piezas (tres cazuelas y un cazo de cocina ideal para caldo y leche) y se puede conseguir por menos de 64 euros.

GSW Madeira 243155-Batería de Cocina (4 Piezas)

Madeira 243155-Batería de Cocina (4 Piezas)

Y sí, aunque son bastante funcionales y se pueden utilizar tanto en gas, como en ivtro e inducción (no admiten horno) son, por sí mismas, un objeto de decoración más para la cocina. Sobre todo, para darle ese aire vintage que en pleno 2025 y a puertas de 2026 buscan casi todos los amantes del mundo de la decoración.

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Marta Moreno Pizarro es periodista especializada en decoración, maternidad y lifestyle. Desarrolla su carrera creando contenidos sobre últimas tendencias en decoración, buscando trucos y consejos de orden en casa y probando productos para el hogar en medios como Diez Minutos, Elle Gourmet, Elle Decor y Nuevo Estilo.

Actualmente, dedica parte de su labor a escribir sobre las últimas tendencias en interiorismo y decoración, a comunicar todas novedades de Zara Home, Ikea, Maisons du Monde y todas las demás principales firmas en decoración y a seguir probando y haciendo reviews de producto en Hearst España. Siempre con el objetivo de ayudar a sus lectores a elegir lo mejor para su casa. 

Antes de trabajar en Hearst, desarrolló su carrera escribiendo sobre maternidad, educación, nombres de bebé, cuentos y juguetes en medios como Ser Padres y EDUCACIÓN 3.0. Y ahora sigue haciéndolo en Diez Minutos y en redes sociales como su cuenta de TikTok @themoonkidss, donde comparte contenido sobre estas y otras temáticas a toda su audiencia.

También cuenta con varios años de experiencia en la creación de contenidos de moda, belleza, tecnología y otras secciones de lifestyle, habiendo escrito tres años, entre otros, para las revistas Mujerhoy, Stilo, On Off o Gadget. 

Marta Moreno Pizarro es periodista por la Universidad Rey Juan Carlos contando, además, con un grado en Publicidad y Relaciones Públicas por la misma universidad y con un máster en Marketing Digital, Comunicación y Redes Sociales por la Universidad Camilo José Cela. Completa su formación con un curso de especialización en analítica, optimización y web 2.0 por el UEMC Business School.