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Mantener el orden en casa puede ser un auténtico desafío y encontrar la forma de superarlo no siempre es fácil. Ropa, libros y hasta productos de aseo tienden a acumularse sin que nos demos cuenta. Maisons du Monde lo sabe bien y, como parte de su filosofía de hacer a su clientes la vida más cómoda y práctica, ha lanzado una oportunidad única.
La compañía francesa ha anunciado la retirada de su colección de cestas de almacenaje y ha lanzado la posibilidad para conseguirlas a precio de ganga ¿Lo mejor? Que estos sets de almacenaje no son simples contenedores, sino que estamos ante elementos del hogar con personalidad propia que se integran en la decoración y aportan calidez, elegancia y armonía al hogar.
Unas cestas de ensueño gracias a Maisons du Monde
Cada una de las propuestas que te traigo han sido fabricadas en distintas materiales, pero lo importante es aquello que las une. En su conjunto, las cuatro son opciones ideales para guardar las mantas junto al sofá y tenerlas siempre a mano en las tardes más frías, recoger los juguetes de los peques sin renunciar a una estética cuidada y así mantener el orden tal y como deseamos.
Las imagino colocadas en el salón, el dormitorio o incluso en el recibidor, pues en realidad, encajan con suma facilidad en cualquier estilo, ya sea este boho, mediterráneos, nórdicos o rústicos contemporáneos. Todas ellas van más allá de lo que se esperaría de unos objetos prácticos, sino que en realidad son piezas que transforman nuestro espacio y suman personalidad a nuestra decoración.
Cada una de ellas puede presumir de una enorme textura orgánica y un acabado cuidado, que transmite artesanía y cercanía desde el primer vistazo. No olvidemos que, en este tipo de trabajos, cada fibra sufre matices y ligeras variaciones que convierten cada pieza en una única y exclusiva ¿No es perfecto para quienes valoran los materiales naturales y los detalles que hacen singular a un hogar?
En el caso de la que ha sido fabricada en junco de mar, hemos de tener en cuenta que, gracias a que este material nace en zonas húmedas y salinas, la cesta cuenta con una gran tolerancia a la humedad y la hace especialmente adecuada para cocinas o baños. No menos cierto es que puede resultar algo áspera y menos uniforme que el resto de las que te propongo, razón por la que puede parecerte menos estética en caso de que sea tu prioridad.
Al yute, en cambio, lo que lo hace perfecto para dar una cesta de almacenaje es su resistencia al peso y además, a nivel estético, ¡gana con respecto al resto de las otras opciones! Es una opción tan elegante... como sensible, ya sea a la humedad o a la hora de tratar de moverla. Desde luego, es la menos flexible de las fibras y como en el caso del junco del mar, su tacto algo áspero puede no resultar agradable en usos más delicados.
El ratán, por su parte, puede ser la mejor opción en casi todos los casos por flexible, resistente y elegante. Su acabado no solo le otorga un aspecto sofisticado sino también atemporal, adaptable tanto a interiores clásicos como contemporáneos. Eso sí, si te decantas por ella, ten en cuenta que el sol no le sienta nada bien ¿No estarás pensando en colocarla en un patio o en una terraza? ¡De eso ni hablar!
Del maíz crudo lo que más me gusta es su apariencia suave y clara, que aporta luminosidad y un aire sencillo y acogedor al resultado final. Sus cestas resultan flexibles y ligeras, si bien de entre todas, es la que menos peso soporta y la menos resistente: es sensible a la humedad y al desgaste.
Te decantes por la que te decantes, lo que me fascina es que han sido llevadas a cabo con materiales biodegradables, reciclables y de rápido crecimiento, lo que convierte estas cestas en una alternativa muy atractiva desde el punto de vista ecológico. Se alinean perfectamente con la que debe ser nuestra tendencia en el recién llegado 2026: el consumo responsable (y al mejor precio, claro).







