Hay muebles, más allá de las cajas y cestas, que cambian por completo la decoración de una casa, e incluso el estado del ánimo, porque no es lo mismo esa sensación de paz que te invade cuando ves una habitación recogida y ordenada que cuando llegas del trabajo y te encuentras con las mochilas de los niños tiradas en el suelo, zapatillas desparejadas o abrigos que cuelgan de las sillas perdiendo su forma. Por no hablar del dormitorio, tener que sentarme en la cama para quitarte los zapatos porque no hay otro lugar donde hacerlo y no saber dónde guardar la mantita de los pies de la cama cuando ya no hace falta. Ahí es donde entran los bancos de almacenaje. Estas piezas, que acabo de descubrir, son la respuesta práctica a nuestros problemas de organización habituales.

La entrada es perfecta para un banco de almacenaje, el poder tener un lugar donde dejamos bolsos, guardamos zapatos o escondemos los accesorios que no queremos ver nada más cruzar la puerta. Ni nosotros ni nuestros invitados. Y, además, en otras estancias, como el dormitorio, te permite sentarte sin equilibrios imposibles mientras te quitas las botas.

Los expertos en decoración de JYSK, la multinacional danesa de muebles y decoración de estilo escandinavo, lo tienen claro: la mayor cualidad de los bancos de almacenaje es la de reducir el "ruido visual", aportando una sensación de calma y orden de inspiración nórdica.

Para ellos, el principal error es limitar la ubicación de este mueble al recibidor. Su diseño hace que se adapte a otras estancias de la casa, como el dormitorio de matrimonio, a los pies de la cama; el salón para ocultar textiles o a los cuartos infantiles para organizar juguetes.

bancos de almacenaje de jysk
JYSK

Un banco de almacenaje para cada estancia de la casa

"Hoy buscamos hogares que sean estéticos, pero sobre todo funcionales. El banco con almacenaje responde perfectamente a esa necesidad: en una sola pieza reúne asiento y espacio para guardar, ayudando a mantener el orden sin añadir más muebles al ambiente. Además, tiene un impacto visual muy interesante. Al ocultar mantas, zapatos o accesorios, reduce el ruido visual y genera una sensación inmediata de calma y amplitud. Esa estética más limpia y ordenada, tan asociada al estilo nórdico, hace que el espacio se perciba más cuidado y armonioso. No es solo práctico: mejora la experiencia del hogar", nos cuentan los expertos en decoración de JYSK.

JYSK Banco zapatero almacenaje

Banco zapatero almacenaje
Crédito: JYSK

Banco almacenaje verde

Banco almacenaje verde
Crédito: JYSK

JYSK Banco tapizado

Banco tapizado
Crédito: JYSK

Por su experiencia, saben que su ubicación más habitual es el recibidor porque "es la zona de transición donde dejamos y recogemos objetos a diario". Sin embargo, consideran que "limitarlo a este espacio es desaprovechar todo su potencial". Por ejemplo, los interioristas de la firma danesa recomiendan tener uno en el dormitorio o en el salón. "Colocado al pie de la cama, aporta almacenaje extra para ropa de cama o cojines y eleva la estética hacia un aire más sofisticado, casi de hotel. En el salón es perfecto para guardar mantas, juegos de mesa o mandos, manteniendo todo accesible pero fuera de la vista". Si en la habitación de los niños ya no caben más cajas, los expertos consideran el banco de almacenaje "especialmente útil porque facilita recoger juguetes y fomenta el orden de forma práctica".

También lo consideran útil para aprovechar pasillos. "La clave está en entenderlo como un mueble versátil, no como una pieza exclusiva para la entrada", sentencian.

Errores a la hora de elegir un banco de almacenaje

Además de la estética del banco en sí, antes de adquirir uno es importante priorizar para qué se va a usar. "Conviene tener claro qué se va a guardar: no es lo mismo almacenar mantas voluminosas que pequeños accesorios", comenta el experto.

"También es importante valorar el sistema de apertura. Una tapa superior ofrece gran capacidad, pero requiere espacio libre para abrirse y puede resultar menos práctica si se utiliza a diario. Los que llevan cajones, en cambio, facilitan el acceso y resultan más cómodos", explican.

bancos de almacenaje de jysk
JYSK

Es imprescindible fijarse en la altura del banco y en el uso que se le va a dar. "Si va a utilizarse para calzarse o como apoyo habitual, debe ser cómodo, no solo estético. Por último, un error habitual es llenar la superficie con demasiados objetos decorativos. Funciona mejor aplicar una regla sencilla: pocos elementos, bien seleccionados y con intención", aseguran los interioristas de JYSK.

Un banco de almacenaje también para espacios pequeños

    Solemos pensar que un mueble en una estancia pequeña dará sensación de 'agobio' pero eso no ocurre con este tipo de piezas porque, tal y como afirman los expertos, "el equilibrio entre proporción y capacidad es fundamental. El banco debe ayudar a absorber el desorden visual sin invadir la estancia ni dificultar el paso. En espacios pequeños, conviene optar por diseños de líneas simples, tonos claros y, si es posible, con patas vistas, ya que aportan ligereza visual. En estancias amplias, en cambio, un banco demasiado pequeño puede resultar desproporcionado; en ese caso, es preferible elegir una pieza con más presencia o integrarla en un conjunto con alfombra, espejo o iluminación para generar coherencia".

    Como truco, que yo ya he puesto en práctica en el recibidor de mi casa, los expertos aconsejan enmarcarlo con un elemento vertical, como un espejo o una lámina de gran formato, y acompañarlo de iluminación cálida. De esta forma, "el banco de almacenaje deja de ser un simple banco funcional y se convierte en un rincón pensado, con intención estética y equilibrio".