Mi abuela era una mujer de costumbres y cuando llegaba la primavera había cosas que no pasaba por alto. Había que 'encalar' la fachada, limpiar la casa como si no hubiese un mañana y, por supuesto, cambiar las cortinas. Era algo que hacía a principios de marzo de forma automática: abría los balcones de par en par, cambiaba el edredrón por la colcha, sacudía las alfombras y colgaba aquellos visillos blancos que anunciaban que el buen tiempo estaba a la vuelta de la esquina. Sí, esos visillos desde los que se podían intuir miradas curiosas cuando paseabas por el pueblo a ciertas horas o haciendo más ruido del permitido a la hora de la siesta. Es inevitable acordarse de la mítica 'vieja del visillo' de José Mota, que mucho antes de que el humor la convirtiera en personaje, ya formaba parte de nuestra infancia.

Así reinventa los visillos Maisons du Monde

Las cortinas no son un simple accesorio de decoración: regulan la luz, dan privacidad, reducen el ruido del exterior y aportan personalidad a la estancia. Por eso, una elección incorrecta puede hacer que cualquier habitación pueda parecer más pequeña o menos acogedora. Y nuestras abuelas lo sabían muy bien; por eso recurrían a los visillos, un tejido que deja pasar la luz del sol sin que entre el calor ni perder intimidad y que esta temporada regresa como los modelos delicados y llenos de nostalgia que la firma Maisons du Monde propone para esta primavera.

Visillo blanco largo con detalles

visillo blanco y largo de maisons du monde
Cortesía de Maisons du Monde

Este visillo es la reinvención del clásico que tenían nuestras abuelas en sus casas. Su tono blanco nítido y los detalles de los ojales metálicos lo convierten en ideal para cualquier estancia. Y está realizado en poliéster reciclado.

Maisons du Monde Visillo largo blanco

Visillo largo blanco
Crédito: Cortesía de Maisons du Monde

Visillo corto ideal para la cocina

Cada estancia necesita un modelo que se adecue a sus necesidades y medidas. Este visillo, realizado en lino 100%, es la solución perfecta para ventanas pequeñas. Tiene caída y transpirabilidad, pero si hay un detalle que le hace único es el sistema de nudos, que permite ajustar la altura de forma sencilla y rápida.

visillo corto de maisons du monde
Maisons du Monde

Maisons du Monde Visillo corto de lino

Visillo corto de lino
Crédito: Maisons du Monde


Visillo con motivos geométricos

Este visillo está entre mis favoritos para la habitación de los niños o para decorar un salón que busque mezclar detalles clásicos y modernos. Sus pequeños motivos geométricos metalizados aportan originalidad sin recargar la ventana. Está realizado en algodón y lo hay en varios colores: salmón, beige y amarillo.

visillo de algodon rosado
Cortesía Maisons du Monde

Maisons du Monde Visillo de gasa de algodón

Visillo de gasa de algodón
Crédito: Cortesía Maisons du Monde

Visillo con pequeños pompones

Disponible en los colores blanco, beige, rosa o gris, este original visillo está bordado con pequeños pompones que añaden textura al tejido, pero sin recargar la decoración de la estancia, ya sea un salón o un dormitorio. Está fabricado en 100% poliéster y viene con 8 ojales de hierro para una instalación rápida y sencilla.

visillo dots de maisons du monde
Cortesía de Maisons du Monde

Maisons du Monde Visillo dots

Visillo dots
Crédito: Maisons du Monde

Visillo verde a rayas con efecto lino tejido

El blanco era el color que más se usaba en las casas de nuestras abuelas para los visillos y muchos de ellos llevaban algún bordado cosido a mano; ahora los hay en otros tonos, como este modelo verde con líneas realizadas en hilos de chenilla, que dan textura y un aspecto aterciopelado a la pieza. Un toque moderno sin perder su función de dejar pasar la luz natural protegiendo la intimidad de las casas.

visillo verde efecto lino
Cortesía Maisons du Monde

Maisons du Monde Visillo verde efecto lino

Visillo verde efecto lino
Crédito: Cortesía Maisons du Monde

Trucos y consejos para elegir el visillo perfecto

Elegir un visillo no es solo cuestión de estética; hay unos puntos clave para escoger el modelo perfecto: Fijarse en la orientación de la habitación, si entra mucha luz busca tejidos densos como un lino grueso o mezclas de algodón, mientras que si es más sombría, elige visillos muy ligeros y translúcidos para dar la claridad.

Un buen visillo debe tener caída para que se mueva con el viento que entra por la ventana; en cuanto a los colores, juega con tonos blancos y tierra, que darán una sensación más cálida y acogedora, ten en cuenta el color de paredes y suelo; el largo del visillo, según los expertos debe rozar ligeramente el suelo y el ancho, mejor que quede fruncido para aportar volumen; no olvides tampoco la elección de la barra, una fina estiliza la estancia, mientras que si buscas ese aire retro, una barra clásica en forja puede ser perfecta.

Mi abuela no sabía de tendencias de decoración, pero sí cómo sacar el mejor partido a su casa según la época del año. Ver estos visillos de Maisons du Monde realizados en lino y algodón y en colores que permiten pasar la luz natural en lugar de bloquearla, me ha hecho recordar sus tradiciones cuando llegaba la primavera. Y no, no te vas a convertir automáticamente en la 'vieja del visillo' de José Mota por colocar uno en casa (a menos que quieras, claro, que nunca está de más echar una miradita por la ventana).