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Cuando mi abuela se casó, preparó con ayuda de su madre y sus hermanas un ajuar con el que dar comienzo a su vida matrimonial. Por aquel entonces era habitual que la novia reuniera durante varios meses todo lo necesario para formar una familia: bordaron sábanas y toallas bordadas, confeccionaron manteles y colchas y se hicieron también, claro, con una vajilla completa.
En el seno de las familias españolas, esta última solía contar con un lugar muy especial. Iba más allá de un conjunto de platos y fuentes, sino que se trataba de casi un símbolo de la nueva casa que comenzaba. Se elegía con cuidado, muchas veces de loza o porcelana, y solía reservarse para las visitas, las celebraciones familiares o los domingos. La conocida como “la vajilla buena” era un tesoro en el aparador.
Mi vajilla favorita es de Mango Home
Con ese ajuar —preparado en tardes de café, radionovela y mucha costura— mi abuela empezó su vida de casada, llevando consigo no solo imprescindibles para su nuevo hogar, sino también el cariño y el trabajo de toda su familia. Lo que no alcanzaba a imaginar es que, precisamente, vajillas de las mismas características se pondrían de moda y esta primavera, podría encontrarla en Mango Home.
Elaborada en 100% gres, se trata de un material reconocido por su alta resistencia y durabilidad, lo que garantiza que estas piezas se mantengan en excelente estado pese al paso del tiempo. Además, su acabado aporta una textura agradable y un aspecto sofisticado que encaja tanto en ambientes modernos como en decoraciones más clásicas.
¿Y qué decir del estampado floral? Se nota que cada uno de estos platos han sido pintados a mano con sumo cuidado, lo que convierte cada pieza en algo verdaderamente especial. No hay dos iguales: cada trazo, cada matiz de color y cada detalle reflejan el trabajo artesanal que hay detrás, aportando un carácter y autenticidad ineludibles.
Esa ligera variación entre unas y otras no es un defecto, sino precisamente su mayor valor. Es lo que hace que cada plato sea único y exclusivo, una pieza irrepetible que no encontrarás exactamente igual en ningún otro lugar. En un mundo de producción en serie, creo que este tipo de detalles marcan la diferencia y aportan un encanto difícil de replicar.
Además de haber sido elaborados en el tamaño perfecto, están disponibles en varios colores, lo que te brinda la oportunidad de elegir el tono que mejor se adapte a tu estilo o incluso combinarlos entre sí para servir mejores mesas. Ya sea porque prefieras tonos neutros para un ambiente relajado o colores más vivos para añadir personalidad, encontrarás la opción perfecta para ti.
Si estás pensando en hacer un regalo a un amiga o a un familiar, no dejarás a nadie indiferente y lo mismo ocurre si, por el contrario, quieres darte un capricho. Te llevas a casa un toque de diseño floral, calidad y versatilidad a tu hogar con esta pieza de gres. Porque los detalles, como los recuerdos de tu abuela, importan, y este es uno de los que no se olvida.















