- Las damajuanas salen de las bodegas de campo y se consolidan como el objeto de culto para decorar en las casas españolas
- De los pueblos a la ciudad: tomar ‘el fresco’ está de moda y así lo confirman Ikea, Kave Home, Maisons du Monde o Zara Home
- Los interioristas están pagando fortunas por este joyero retro que estuvo en todas las casas españolas de los años 70
Creo que el propio Ikea nunca se imaginó a sí mismo homenajeando a una serie tan española como ‘Cuéntame cómo pasó’, pero es que, sin querer, lo han conseguido hacer (y muy bien).
Desconozco si en Suecia, su origen, se adaptó esta serie tan nuestra, pero nosotros, que cazamos todo al vuelo, hemos encontrado en la nueva colección de primavera unos platos de hojalata que son idénticos a los platos Ibili que conocemos desde los años 50 (o antes). Esos platos que, precisamente, en Cuéntame aparecen sosteniendo el embutido de ‘Sagrillas’ y que tan presentes siguen estando en casa de las abuelas españolas.
Esos que son blancos, que llevan un borde azul y que suenan que da gusto cuando se baten los huevos en ellos o cuando se mueve la ensalada de verano. Esos mismos son los que ha lanzado Ikea y mantienen, incluso, su blanco característico.
Los platos de las abuelas en la nueva colección de Ikea
Hemos tenido que esperar a la primavera y el tiempo de picnic y camping para que Ikea nos deleite con unos platos igualitos a esos que vengo definiendo. Igual que los de Ibili y los tradicionales, están fabricados en acero esmaltado, conservan el blanco impoluto y el azul marino casi negro en el borde y, por ende, son igual de delicados.
Basta que se astillen en algún punto (y es algo bastante frecuente) para que queden inservibles, si ese punto está en un sitio que pueda entrar en contacto con la comida o la bebida. Porque podrían llegar a ser tóxicos.
Sin embargo, son perfectos para el fin para el que los ha creado Ikea porque conservan muy bien la temperatura de los alimentos, son livianos y no tienen la fragilidad del vidrio ni del cristal, así que se pueden transportar sin problema.
La colección SOLUPPGÅNG incluye los platos icónicos en los que se batían huevos y se ponía el embutido del pueblo. Y también las tazas en las que se servía el caldo calentito en el invierno y el gazpacho fresco en el verano.
Además, ha decidido incluir también un cuenco de acero esmaltado de la misma colección que, sin embargo, ya está agotado en tienda. No es de extrañar: no llega a los 2 euros y es perfecto para fruta y verdura.
La otra vajilla de acero inoxidable de Ikea
Además de la anterior, Ikea ha lanzado otra colección de platos en acero inoxidable cuyo sonido y material recuerda a los que ya hemos definido.
Estos, al contrario que los de Ibili y los de la colección SOLUPPGÅNG, están fabricados en acero inoxidable. ¿Cuáles son las diferencias? Que el segundo es muy delicado porque, si se raya o se astilla, el plato queda totalmente inservible, ya que puede llegar a ser tóxico. El primero, sin embargo, es bastante más resistente y no pasa nada si se raya o se pone feo: puede seguir cumpliendo su función con la máxima seguridad.
Es cierto que las piezas de acero inoxidable suelen ser algo más caras que las de acero esmaltado, pero en este caso no se cumple la regla: la media de los platos de Ikea no asciende a más de 3 euros, así que el precio es bastante ajustado para todo lo que pueden ofrecer.
Aunque el plato de la colección GRILLTIDER me parece idéntico a los míticos de ‘hojalata’ de las abuelas, no es la única pieza de menaje de acero inoxidable que ha lanzado Ikea. En su colección AFTONHAJ podemos encontrar también vasos, una fuente para servir, una jarra de agua o un salero y un pimentero. Eso sí, esta vajilla parece más sacada del futuro que de una casa española de los años 60.
Por qué comer en una vajilla de acero inoxidable
El acero inoxidable como el de esta colección de Ikea tiene varios beneficios. El más destacado es que las características de este material permiten retener mejor la temperatura de los alimentos (así que mantendrá más tiempo el gazpacho fresquito y la sopa caliente). Pero es que, además, no liberan ningún producto tóxico porque no llevan ningún tipo de pintura.
Eso sí, también hay que tener en cuenta que este tipo de material no es apto para el microondas, pero vaya, que se puede poner en el horno, así que no es un problema mayor.
















