¿Hay algo peor que abrir la nevera y que te llegue una ráfaga de un olor nauseabundo? Es una situación bastante habitual, ya que, aunque mantengas una rutina de limpieza correcta, que los expertos afirman que debe ser, como mínimo, de una vez al mes, los alimentos que guardamos en el frigorífico liberan olores que pueden provocar más de una situación desagradable. Además, también puede ocurrir que se te haya olvidado algún tupper con comida o una fruta en mal estado y, aunque los tires, el mal olor parece que lo ha impregnado todo. Existen sencillos gadgets que te ayudan a eliminarlos y también decenas de remedios caseros. Los más conocidos son con bicarbonato o los posos del café, pero hoy te contamos uno todavía más sencillo con un alimento presente en la mayoría de nuestras despensas.
¿Por qué mi nevera huele mal?
Antes de conocer la mejor solución, necesitas saber cuál es el problema y por qué huele tu nevera. "Los olores se deben a sustancias químicas volátiles que los alimentos en descomposición liberan, sobre todo mediante la descomposición microbiana (es decir, cuando se pudren). Por ejemplo, el pescado es altamente perecedero y por eso empieza a oler desde el inicio de su descomposición", asegura la doctora Primrose Freestone, profesora de microbiología clínica en la Universidad de Leicester. La comida libera constantemente moléculas de olor al aire que se multiplican si es un espacio cerrado como el frigorífico. Si la comida no está envasada, el ambiente es húmedo y la temperatura no es la adecuada, la de la nevera debería estar entre 4 y 5º según la OCU, la descomposición se acelera y el olor empeora. El mal olor también puede estar ocasionado porque los alimentos estén mal almacenados o la nevera esté demasiado llena, ya que el mal olor aumenta si no circula bien el aire entre los alimentos. Otra causa es la falta de limpieza que puedes subsanar con un poco de higiene. Vacía cajones y estanterías y límpialos con agua tibia con jabón. Después, utiliza un limpiador específico para el interior de frigoríficos y seca con un paño de cocina limpio. Es muy importante que, antes de volver a introducir la comida, esperes a que la nevera coja la temperatura correcta.
¿Cómo puedo evitar que mi nevera huela mal?
Si ya mencionamos que el bicarbonato sirve para eliminar el mal olor de tu lavavajillas, también acaba con los de la nevera. Coloca un cuenco con bicarbonato dentro del frigorífico y los neutralizará. Los posos del café también te pueden ayudar en esta tarea: gracias a que su base es rica en nitrógeno, absorben y neutralizan los olores. Pero la solución que te proponemos es todavía más sencilla e inesperada: está en la mayoría de nuestras despensas y, además, mucha gente la utiliza como elemento habitual en su desayuno. Nos referimos a la avena, que es un ingrediente limpiador natural y que puede absorber olores, aceites y líquidos, como aseguran los expertos de Electrolux. "Simplemente pon la avena cruda en un recipiente abierto y déjela dentro del frigorífico para combatir los olores. La avena absorberá gradualmente los olores no deseados" afirman desde esta marca de electrodomésticos y la doctora Freestone lo corrobora. "La avena absorbe fácilmente el agua y algunos de los químicos que hacen que las neveras huelan son solubles en agua, lo que significa que la avena absorbe este olor solubilizado en agua", dice.
Los copos de avena funcionan como un excelente 'atrapaolores' gracias a su naturaleza porosa y a que absorben los olores de los alimentos y la humedad, lo que ralentiza, además, el proceso de descomposición. Para poner a prueba el poder de los copos de avena en nuestra nevera, le pedimos a nuestra compañera Jasmine Vorley que lo probara en su propia casa: "Mi nevera tiene bastantes años y tiende a albergar olores. Después del fin de semana, estaba llena de fiambreras con sobras (incluyendo unos boquerones en vinagre con mucho ajo), y digamos que necesitaba un truco fácil para eliminar el mal olor. Era un poco escéptica con el método de la avena, pero me parecía tan barato y fácil que pensé que no tenía nada que perder. Eché un par de puñados de avena seca en un bol poco profundo y la puse en la balda del medio, solo tardé 30 segundos. Después de unas 12 horas, al abrirla, ya noté que estaba mucho más fresca. Después de 24 horas, me sorprendió descubrir que la nevera apenas olía a nada"
Cómo usar la avena para eliminar el mal olor de tu nevera
Es tan fácil como lo describe Jasmine:
- Coge un paquete de avena fresca: la cruda y seca funciona perfectamente.
- Vierte una capa poco profunda en un cuenco o plato pequeño.
- Colócala en la parte trasera de la balda del medio de la nevera o donde detectes que viene el mal olor.
- Deja que haga su magia. Ya notarás una diferencia tras varias horas, y después de 24 horas, los olores se reducirán significativamente.
- El efecto de la avena en tu nevera debería durar entre una y dos semanas. Si buscas que dure más tiempo, mejor utiliza bicarbonato, cuyo efecto se puede alargar hasta tres meses.
- Obviamente, cuando saques la avena de tu nevera, no puedes reutilizarla y menos con todo lo que ha absorbido.
Por supuesto, la avena no hace milagros y, si guardas alimentos en mal estado en tu nevera, necesita una buena limpieza; no tiene la temperatura correcta o tiene tantos alimentos que no puede circular bien el aire, la avena no será mágica. Primero tienes que saber cuál es el origen del mal olor y luego probar con la avena. Y, si necesitas algo más fuerte, el bicarbonato es la mejor solución.














