Ojalá pudiera volver a la casa del pueblo. Echo de menos esa sensación de lo rural, de lo acogedor, de salir de casa y oler a hogar antiguo. Todo es mejor en la casa del pueblo, aunque también tiene su parte mala. El tiempo pasa más despacio, el día se hace eterno y el aburrimiento se abre paso entre los muebles de madera que crujen al abrirse, las icónicas lecheras de metal o las vajillas de la abuela.
Por no hablar de la comida, si hay algo que más añoro es la esencia del pueblo, y ya no solo por los alimentos en sí mismos, que tienen algo completamente distinto a los de la ciudad, sino por las sobremesas. Toda la familia sentada, disfrutando, charlando y riendo, derramando vasos de agua, vinos y salsas de todo tipo, pero sin ensuciar jamás ni una esquina del mantel o de la mesa.
Mi abuela era previsora y siempre utilizaba manteles antimanchas. Hacía mucho que no veía unos que me recordaran a los de antes. Pero no me ha hecho falta pedir ningún deseo, porque han vuelto de la mano de tres grandes del hogar: Ikea, Maisons du Monde y Carrefour.
Los manteles antimanchas vuelven a los hogares
Ha sido toda una sorpresa volver a encontrarlos y (entre nosotros) un alivio porque en mi casa no dura nada. Todo se mancha, todo se moja, todo traspasa. Así es imposible. Lo tengo claro. Por eso, creo que esta selección de manteles está a punto de convertirse en mi próxima compra.
Los manteles de Maisons du Monde
Es difícil que Maisons du Monde tenga productos que no gusten. De toda su colección, estos dos manteles son los que más me recuerdan a los de antes. Y lo mejor de todo es que, ahora mismo, están rebajados.
Este primero, azul crudo con estampado floral, es el de toda la vida. Tiene un diseño simple y aporta un aire acogedor para esos hogares con mucho ajetreo. Está elaborado a partir de algodón (100%, de máxima calidad). Es antimanchas y, por lo tanto, sencillo de limpiar e impermeable.
Este segundo se adapta a mesas redondas. Presenta un estampado de rayas, perfecto para dar estilo y funcionalidad. A diferencia del anterior, su composición es 70% algodón y 30% poliéster. Ni los líquidos ni las manchas penetran en él. Como el anterior, se puede lavar a máquina, aunque se recomienda hacerlo a un máximo de 30º.
Así es el mantelde Carrefour
Otro de los que he visto en más de una ocasión es este modelo Liso Algodón Combinado Loira Taupe. Este, en concreto, se aleja lo máximo posible de ese efecto plastificado, para ofrecer un tacto más robusto. Se caracteriza por su tratamiento hidrófugo especial, que le permite repeler cualquier tipo de líquido y aceite. Es completamente atemporal, así que vestiría cualquier mesa.
Los de IKEA no se quedan atrás
Este cuarto mantel de Ikea es también un modelo resistente y duradero. El mantel NISSÖGA está hecho de una fuerte mezcla de algodón y yute que aporta un toque natural. Este es como los antiguos: tacto suave y sencillo, sin plásticos ni efectos adicionales.
Y el último de la selección es este mantel de algodón 100% sin blanquear, que aporta (también) ese toque natural con algunas variaciones de color. Sin duda, este, en cuanto al precio, sorprende, porque solo cuesta 5 euros.
Creo que no podré elegir entre estos cinco, así que posiblemente me lleve más de uno. Para así poder tenerlos a mano siempre que quiera.


















