Desde que me mudé a mi estudio, una de las primeras cosas que descubrí es que vivir en pocos metros cuadrados te obliga a pensar de otra manera. En mi caso, el salón y la cocina están unidos, así que intento que todo lo que tengo por casa esté bastante organizado. El dormitorio está separado, pero es pequeño y no da precisamente para tener un armario enorme ni muchos muebles auxiliares. Al principio pensé que el problema era simplemente que me faltaban sitios donde guardar cosas. Después me di cuenta de que, en realidad, lo que necesitaba era aprovechar mejor los espacios que ya tenía. Y ahí es donde empecé a fijarme mucho más en soluciones de almacenaje que no ocupan suelo.
He ganado espacio en casa con esta solución de almacenaje de IKEA
Una de las que más me ha gustado es este perchero para puerta en color beige que encontré en Ikea, porque aprovecha una zona que normalmente tenemos completamente desaprovechada: la parte interior de la puerta. Me parece especialmente práctico en una casa como la mía, donde cada centímetro cuenta y poner otro mueble hace que se vea aún más estrecha. La instalación, además, es muy sencilla. Se puede fijar en las partes superior e inferior de la puerta sin necesidad de taladrar ni atornillar, algo que para mí es un punto importante. No quería ponerme a hacer agujeros ni complicarme con herramientas para conseguir un poco más de espacio.
Lo que más me gusta es que no se limita a tener unos cuantos ganchos. En ellos puedo colgar fácilmente bolsos, jerséis, alguna chaqueta ligera o incluso esas prendas que me pongo a menudo y que no tiene mucho sentido guardar cada día en el armario. Pero también cuenta con compartimentos en los que puedo colocar zapatos, accesorios y otras cosas pequeñas. Algunas cosas que antes acababan encima de la silla del dormitorio o en cualquier rincón ahora tienen un sitio concreto. Y cuando se trata de un estudio, ya te digo que esa diferencia se nota muchísimo.
Además, al estar fabricado en lona, resulta una solución bastante ligera visualmente. El color beige también ayuda a que no destaque demasiado y combine fácilmente con el resto de la decoración. No buscaba añadir otro elemento que hiciera que el estudio pareciera más lleno, sino justo lo contrario: ganar capacidad de almacenaje sin ocupar más espacio, ni siquiera a nivel visual. En un espacio grande quizá ni siquiera repararías en todo ello, pero en un estudio empiezas a mirar las puertas, las paredes y hasta los rincones de otra manera.
Después de mudarme, una de mis prioridades era conseguir que mi casa se sintiera cómoda y ordenada sin convertirla en un almacén de muebles. Y este tipo de almacenaje me parece una forma sencilla de conseguirlo. Porque al final no se trata de tener una casa enorme, sino de encontrarle un sitio a cada cosa sin que esas cosas terminen ocupando toda la casa.














