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Doctor, tengo celulitis como mi madre. ¿Qué puedo hacer?
Antes que nada debes saber que la celulitis es una condición femenina y la sufren la mayoría de mujeres. Lo segundo que tenemos que hacer es establecer el tipo de celulitis, es decir, dependiendo del estadio y la gravedad, asimismo serán los tratamientos y, por supuesto, los resultados.
La celulitis puede ir desde grado 0, cuando es prácticamente inexistente y solo aparece cuando aprietas, a grado 4, cuando aparece en todo su esplendor la piel de naranja, hoyuelos, fibrosis, mala circulación, retención de agua y flacidez.
El tratamiento de la celulitis depende de la gravedad de la misma y va desde una simple presoterapia en celulitis tipo 1 hasta toda la batería de tratamientos anticelulíticos en la celulitis tipo 4 (la peor). Presoterapia, mesoterapia (con sustancias infiltradas), carboxiterapia (también con infiltración), o ultrasonidos (que actúan a nivel profundo).
A mí, después de tantos años tratando la celulitis de todo tipo, lo que más me gusta y mejores resultados me ha dado es la combinación de mesoterapia tipo drenante, presoterapia y ultrasonidos en forma de ondas de choque. Con cinco sesiones de cada uno, una por semana, te aseguras que la celulitis estará a raya todo el verano y parte del otoño.
¿Se puede prevenir? La razón por la que aparece es multifactorial, es decir, están implicados muchos factores; las hormonas, los genes, la edad, el sedentarismo, la dieta, el sobrepeso, la circulación, el tabaco, las drogas y el alcohol. La buena noticia es que, aunque nada se puede hacer contra la edad y la genética, sí se puede prevenir o retrasar su aparición, por lo menos que no sea tan virulenta cuando se establece.
Lo más importante es establecer una “actitud anticelulítica”, que consiste en evitar lo que la empeora: sobrepeso, sendentarismo, tacones, ropa muy ajustada, tabaco, comida basura, sal, azúcar y demasiado sol. Y abrazar todo aquello que la mejore: ejercicio físico, buena dieta, masajes drenantes y productos que mejoren la circulación y el retorno venoso. Condiciones crónicas requieren manejos igual de crónicos, es decir, para siempre.




