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Doctor, Me gustaría perder unos kilos y estoy pensando en hacer ayuno intermitente.
¿Me lo recomienda?
Constantemente aparecen nuevos y revolucionarios métodos que proclaman ser la manera más “fisiológica” de comer o de perder peso. En los últimos tiempos le ha tocado al ayuno intermitente. Después de más de 20 años haciendo perder peso a mis pacientes, puedo asegurar que las dietas, dentro del marco de la salud, funcionan. Pero son fundamentales dos cosas: primero, hacerla bien y segundo, un buen seguimiento por parte del profesional. Cuando no funcionan es, o bien por culpa de un mal paciente (poca adherencia), o bien por culpa de un mal seguimiento (poco interés). Pero además, mucho antes de empezar, lo que se necesita es un buen diagnóstico diferenciador. A estas alturas, lo que está clarísimo a la hora de plantearse cualquier método de adelgazamiento es que ni todos funcionan igual para todo el mundo ni todo el mundo es igual. Individualizar y personalizar son para mí las palabras clave.
El ayuno intermitente consiste en reducir, no eliminar, el aporte de alimentos durante determinados días de la semana o en momentos concretos del día. El planteamiento puede ser ayuno 5-2: comes lo que quieres durante 5 días y "ayunas" 2 días; ayuno 16/8: comes durante 8 horas y “ayunas” durante 16 horas (incluidas las horas de sueño); ayuno 24/24: comes un día y ayunas el otro, y lo repites dos veces a la semana. Bajo mi punto de vista, esto no tiene nada que ver con la fisiología humana y me parece altamente antisocial.
Un estudio ha demostrado que este método es bueno para perder peso y se vincula a la mejoría de los niveles de azúcar en sangre, reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer. Sin embargo, a mí personalmente me parece que debe ser harto difícil conseguir hacerlo del todo bien; no es apto para diabéticos, hipertensos ni embarazadas o en periodo de lactancia.
Puede que se consiga perder peso, pero no se generan hábitos saludables duraderos a largo plazo que permitan mantener los kilos perdidos. También es difícil aguantar el hambre durante los periodos de ayuno y es muy común pasarse de la raya durante los periodos de comida y convertirlos en atracones. Lo pueden llevar a cabo personas muy motivadas, que se mentalicen de que tendrán escasa vida social y personas con gran fuerza de voluntad.








