En esta nuestra entrega de nuestro consultorio de belleza, el doctor Leo Cerrud aborda el tema del retinol y de los ácidos: cuándo y cómo debemos utilizarlos para optimizar nuestra rutina de skincare. "Por la noche, lo ideal es alternarlos", afirma. Hay tanta oferta que, a veces, es realmente complicado saber cuáles son los productos que necesita nuestra piel. En Diez Minutos cuida de ti nuestro experto en medicina estética responde a la pregunta de esta lectora.

Doctor, me hago un lío con el retinol y los ácidos: ¿Puedo usarlos juntos?, ¿Son lo mismo?, ¿Cuándo toca cada uno por la noche?

Es una duda muy frecuente de mis pacientes, y tiene todo el sentido. Retinol y alfa hidroxiácidos (los famosos AHA) son activos muy eficaces, pero conviene saber cuándo y cómo utilizarlos para que trabajen a nuestro favor, y no al revés. Empecemos por lo básico. El retinol no es un ácido, es un derivado de la vitamina A que tu piel convierte en ácido retinoico y esto sí es la forma activa de dicha vitamina A. Actúa en capas más profundas de la piel, estimulando la renovación celular, la producción de colágeno y mejorando arrugas, manchas y textura. Es un activo de fondo, de los que transforman la piel con el uso continuado.

Los alfa hidroxiácidos, en cambio, sí son ácidos. Los más conocidos son el glicólico, el láctico o el mandélico. Su función principal es exfoliar: ayudan a eliminar las células muertas de la superficie, afinan la piel, aportan luminosidad y mejoran la penetración de otros activos. De todos ellos, el ácido glicólico es el más estudiado y eficaz, aunque también el más potente.

mujer tocandose la cara frente al espejo
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Retino y ácidos: cuál debes utilizar por la noche

Entonces, ¿Cuándo usar cada uno por la noche? Mi recomendación es clara: no la misma noche; lo ideal es alternarlos. Por ejemplo, dos o tres noches a la semana retinol, y una o dos noches ácido glicólico. El resto, noches de descanso con hidratación y activos calmantes, aunque todo depende de lo acostumbrada que tengas la piel. ¿Y por qué no juntarlos? Puede ser demasiado, sobre todo en pieles sensibles, y provocar irritación, descamación o enrojecimiento. En skincare, más no siempre es mejor.

Si estás empezando con retinol, comienza con concentraciones bajas y pocas noches a la semana. Cuando la piel se adapta, puedes aumentar la frecuencia. Con los AHA, lo mismo: mejor un glicólico suave (5–8%) y uso puntual. Y un recordatorio imprescindible: protector solar cada mañana, incluso en invierno, toda la hidratación y nutrición que la piel te vaya pidiendo y cosméticos que refuercen la función barrera, especialmente en invierno. Retinol y ácidos hacen la piel más sensible al sol, y sin fotoprotección no solo perdemos beneficios, sino que podemos provocar manchas y envejecimiento acelerado. La clave está en observar tu piel, ser constante y respetar los tiempos. Una rutina nocturna bien planteada puede marcar la diferencia.

foto doctor cerrud
Dr. Leo Cerrud. Médico estético y nutricionista C/ de Núñez de Balboa, 107, Madrid