El sol tiene muchos lados buenos: mejora el humor, ofrece una temperatura cálida, mejora el estado de los huesos por su vitamina D, ayuda a la cicatrización… Pero también es verdad que tiene un lado menos amigable que muchas veces ignoramos por pereza.

Cuando hablamos de echarnos crema solar, nuestra cabeza suele ir automáticamente a un escenario de playa o piscina, pero tenemos que ir olvidándonos de esta idea tan vieja. Nuestra piel está expuesta al sol todos los días, incluso los que parecen nublados. De hecho, aunque el cielo esté cubierto de nubes, la radiación ultravioleta sigue posándose en nuestra piel sigilosamente sin que lo notemos.

Esos pequeños momentos en los que hemos salido de casa pensando “hoy no hace sol” y hemos terminado por saltarnos la protección de nuestro rostro son los que terminan por causarnos esas pequeñas manchas oscuras en la cara tan difíciles de tratar. Hay bastantes tratamientos despigmentantes, pero claro, son muy costosos y tampoco tienen un resultado realmente definitivo. Sin embargo, no todo pasa por gastarse una millonada en unos tratamientos. Hay una crema que he localizado porque está causando sensación entre las mujeres que tienen más marquitas en la cara.

La crema despigmentante que mejora los signos del envejecimiento

La crema de la que hablo es la Bee Sun Safe Reparación Antiedad de Apivita. Se trata de un fluido con protección solar de 50+ que protege la cara de los rayos del sol a la vez que despigmenta las manchas de la cara y elimina progresivamente los signos de la edad; esas pequeñas arrugas que florecen después de una exposición sin protección.

Apivita Bee Sun Safe Daily Age Repair 50+

Bee Sun Safe Daily Age Repair 50+

Características

MarcaApivita
Capacidad50 ml
FunciónProtección solar y atenuar manchas y signos de la edad

La clave de su poder antienvejecimiento es su alto porcentaje en ingredientes naturales (un 71%). Esta filosofía y esfuerzo por hacer cosméticos más naturales ya ha llegado al resto productos de belleza del mercado. Y esta crema es prueba de ello. Bee Sun Safe contiene propóleo AoX (antioxidante), una variante del propóleo corriente descubierto por Apivita. Deriva de la resina natural producida por las abejas. Su alto poder antioxidante ayuda a que las arrugas, las marcas y los signos de la edad se atenúen, mejorando a la vez la textura de la piel para que parezca más joven. También ilumina la piel para que no se vea con el apagado típico del envejecimiento prematuro.

Otra cosa que hay que tener en cuenta es el daño oxidativo al que estamos expuestos en las ciudades por la contaminación. Es un riesgo no muy conocido. Las partículas sucias se asientan sobre la piel, taponan los poros y provocan la deshidratación, lo que también desencadena la aparición de signos de la edad. Esta crema también tiene activos que protegen de la contaminación urbana. Como decía, la crema solar no es solo cuestión de sol y playa, sino del día a día.

Su textura es muy agradable porque más que una crema, es un fluido. Es ultraligera y se esparce muy bien por la cara. Por eso, se absorbe casi al instante. Mi consejo de uso es utilizarla justo después de tu crema hidratante habitual, una vez que el rostro está impoluto. La crema es como ponerse el abrigo antes de salir de casa para no pasar frío; tiene que ser lo último que recaiga sobre el rostro. Lo bueno de que sea tan fluida es que es perfectamente compatible con el maquillaje. Yo suelo mezclarla con mi CC Cream de confianza. Así, mi rostro coge un color uniforme y bonito, pero ante todo protegido.

Una crema con protección solar como esta es necesaria en el armario del baño y en el bolso para reaplicarla en cualquier momento e ir preparada siempre. Las cremas solares pringosas ya son parte del pasado porque estos fluidos que combaten el envejecimiento con protección solar han venido para quedarse.

Headshot of María Cob Jiménez

María Cob Jiménez está especializada en moda, ocio y cultura. Escribe sobre las últimas tendencias, cine, series y libros con una mirada que va más allá de la superficie. Ha estudiado el doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid y, es justo por esta formación por la que entiende que cada pieza de moda, película o página no es concebida en vacío, sino que es una forma de entender diferentes identidades y expresiones, además de una oportunidad de evolucionar y conectar con lo que nos mueve.

Como entusiasta del periodismo, María siente la comunicación como algo vivo y en constante cambio. Sus ganas de aprender la han empujado a especializarse en diferentes facetas de su titulación, destacando el curso del Instituto RTVE de Creación de Contenidos de Marca.