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A partir de los 50 años, vestirse bien deja de ser una cuestión de tendencias. Algunas mujeres cambian de gustos y mientras muchas siguen manteniendo su esencia, los mismos cortes, colores y complementos que llevan usando toda la vida, otras, de un día para otro, comienzan a interesarse por prendas que jamás hubieran pensado llevar. A esta edad ya no se compra ropa por impulso ni se viste para aparentar, sino para acompañar un cuerpo real, un ritmo de vida casi siempre frenético y una seguridad que se ha ido construyendo con los años. Así lo asegura el diseñador Alejandro de Miguel, uno de los diseñadores que mejor entiende a las mujeres después de años diseñando y aconsejándolas desde su atelier en la milla de oro de Madrid. "A esta edad ya no se compra por impulso ni por tendencia: se elige con criterio. Se buscan prendas que acompañen el cuerpo real, el ritmo del día a día y una forma de vivir más activa, más libre y, sobre todo, más consciente", nos asegura el experto en moda.
Bajo la premisa de que los 50 son los nuevos 35, el diseñador manchego explica que "verse moderna no significa ir incómoda. Y vestir cómoda no tiene por qué ser sinónimo de ropa sin forma ni personalidad. El equilibrio está en saber qué cortes, tejidos y colores funcionan de verdad… y cuáles conviene dejar atrás". A través de un análisis de aciertos y errores, De Miguel revela por qué evitar las prendas excesivamente ajustadas o los colores apagados, mientras apuesta por tejidos de calidad, largos estratégicos y el uso de pinceladas de color cerca del rostro para rejuvenecer la silueta con naturalidad.
Claves para acertar y errores a evitar a partir de los 50 años, según Alejandro de Miguel
Para el experto en moda, hay que evitar a toda costa la ropa que queda pequeña. "No estiliza, no rejuvenece y no es sexy. Una prenda demasiado ajustada marca justo lo que no interesa y transmite incomodidad. La clave no es apretar, es definir bien la silueta", argumenta. En su lugar, aconseja buscar "una prenda bien ajustada al cuerpo -ni grande ni pequeña- "porque este corte "estiliza más que cualquier truco. El buen corte siempre gana al exceso de tensión".
Hay un error común y muy fácil de corregir que detalla Alejandro. Pensar en prendas sin estructura 'por ir cómoda'. "La comodidad mal entendida acaba en ropa sin forma, sin caída y sin estilo. Vestirse amplia no es lo mismo que vestirse desdibujada", cuenta el diseñador que nos sugiere elegir un buen tejido, ya que "hace más por el estilo que cualquier tendencia. Aporta movimiento, estructura y sensación de prenda cuidada".
El largo del vestido, la falda o el pantalón es también muy importante. Para De Miguel, "un largo mal elegido puede acortar visualmente la figura o descompensar el conjunto. La altura y la proporción importan, y mucho". Sin embargo, "las faldas midi bien colocadas, vestidos justo por debajo de la rodilla alargan visualmente. Un largo bien elegido consigue que el look se eleve solo".
Y si el tejido marca la diferencia, el uso del color es decisivo a la hora de acertar con una prenda. Para el diseñador, al llegar los 50, las mujeres escogen tonos apagados "por costumbre" y esto puede ser un error. "Negros, grises y beiges eternos no siempre favorecen. Usarlos por inercia puede apagar el rostro y endurecer el conjunto más de lo necesario", sostiene. Para evitarlo, el experto en moda recomienda usar "azules, verdes, empolvados o tonos vivos bien elegidos. El color rejuvenece cuando se usa con intención y en la zona adecuada".
El diseñador tampoco se olvida de los complementos. "Los taconazos que no te dejan andar con naturalidad arruinan cualquier estilismo, pero también lo hacen las zapatillas elegidas sin pensar en el conjunto. No es una cuestión de altura ni de ir deportiva, sino de coherencia: el calzado tiene que acompañar el estilo, el largo de la prenda y el ritmo del día. Cuando no encaja, el look pierde fuerza", asegura contundente. En su lugar, propone usar "un tacón medio, plano elegante o zapatillas de estilo urbano bien elegidas.
Las zapatillas forman parte del vestuario diario y funcionan en casi cualquier look. Caminar con seguridad y naturalidad siempre suma estilo", sentencia Alejandro de Miguel.

