- Por qué mi madre (57 años) y sus amigas están usando de nuevo estas tres icónicas colonias con olor a limpio que ya arrasaban en los años 80
- De todos los dentífricos blanqueantes que he probado, me quedo con este de 4 euros que ha hecho que mis dientes parezcan más blancos en pocos día
- Por qué las mujeres coreanas de más de 60 años usan a diario en invierno esta crema hidratante con color y protección solar que también se vende en España
Siempre he querido tener los dientes blancos. No un blanco brillante que destelle y sea imposible mirar con los ojos, sino ese tono luminoso que ilumina la sonrisa y da aspecto de salud dental. Ese tipo de sonrisa que no da vergüenza enseñar delante de una cámara. Digo yo que mis padres pagaron una ortodoncia cara para que luciera mis dientes sin ningún tipo de pudor y no acabara sonriendo con la boca cerrada.
El problema es que, a lo largo de los años, entre alguna golosina que otra y el café mañanero, he ido coleccionando pequeñas manchas superficiales. Sé que una no se nota, pero con la acumulación de varias, por muy diminutas que sean, han hecho que mis dientes cojan un subtono amarillento que no me gusta. No es que sea nada del otro mundo, pero yo lo noto, y no me hace sentir cómoda.
Por eso, durante un tiempo, he estado buscando diferentes remedios, desde dentífricos hasta sérums. Sí, hasta sérums de dientes he probado. Como lo testeo todo para dientes, no he podido resistirme a probar el producto superventas para tener los dientes blancos de Amazon.
El remedio definitivo para tener los dientes blancos
Estuve un buen rato mirando tiras blanqueantes, pero en la gran mayoría, los comentarios eran negativos porque a una gran parte de la gente les causaba sensibilidad dental. Sin embargo, acabé clicando en estas tiras de la marca Pdoo y vi que no coleccionaba más que reseñas positivas. Más de 2.000 personas las recomiendan y todas ellas hablando maravillas: “Muy eficaces y no dan sensibilidad”, “Ver para creer... en 14 días ha blanqueado los dientes”, “No hay comparación, no hay nada como esto” …
Las tiras blanqueantes consisten en finas bandas de plástico cubiertas con un gel blanqueador con sabor a menta. Es tan sencillo como eso. No hay ningún truco ni ninguna sustancia más. Su objetivo es eliminar progresivamente las manchas superficiales de los dientes. En mi caso, muchas se han formado por las golosinas (mi placer culpable) y por el café diario que tomo. En otros casos, se originan por el vino, té, especias, salsa de soja o tomate… Son alimentos diarios que pasan desapercibidos, pero que poco a poco van haciendo que los dientes no sean los mismos.
Las tiras están diseñadas para que queden como un guante en los dientes. Tienen una tecnología de adherencia que se ajusta a la dentadura para que sean cómodas de llevar y aplicar. Por eso, no causan sensibilidad dental. Están hechas para que acompañen durante las tareas más sencillas del día a día, para que no interrumpan tu ritmo y puedas seguir haciendo tus actividades con ellas.
Las tiras no son un milagro que actúa en apenas 30 minutos, sino que su uso constante es el que trae consigo unos dientes más blancos. El efecto del blanqueante se empieza a notar a los 14 días, con un uso diario de 30 minutos. Eso sí, no puedes beber ni comer con ellas. Yo cuando me las pongo aprovecho para hacer tareas sencillas que me mantengan ocupada: pongo la lavadora, tiendo la ropa, ordeno la casa, leo un libro… Así, adelanto cosas y sigo con mi tratamiento.
Una sonrisa vale más que mil palabras. Y la mía lo dice todo. Dice que las manchas de mis dientes están desapareciendo y que estoy recuperando el blanco natural de mis dientes. Así de pulcro y sencillo.



