- Mi madre ha vuelto a utilizar el icónico perfume Vanderbilt porque cuesta 6 euros, el olor aguanta todo el día y dice que huele aún mejor de lo que recordaba
- Esta crema de manos cumple 54 años y es la que usa mi madre desde su juventud en los 90 porque es la única que deja sus manos suaves y sin grietas en invierno
- Más de 2.000 personas recomiendan estas tiras blanqueantes superventas para tener los dientes más blancos: “Muy eficaces y no dan sensibilidad”
Hace mucho tiempo, la moda era sinónimo de incomodidad. El estilo no era compatible con la palabra confort. Unos zapatos elegantes podían desencadenar una serie de rozaduras y molestias, especialmente en aquellas mujeres que sufrían de juanetes. Esto último no ha cambiado; las mujeres siguen teniendo juanetes porque es un problema de lo más corriente. Sin embargo, lo que sí ha cambiado son los remedios que han ido apareciendo para que los juanetes ya no sean un impedimento para lucir estilosa.
Y no, no hablo de productos ortopédicos rígidos e incómodos. Esas son soluciones que se quedaron prácticamente en el medievo. Hablo de los correctores de juanetes, que tampoco son como los de antes. Las almohadillas actuales han evolucionado en diseño, materiales y discreción. Son ese tipo de piezas que utilizan las mujeres que no quieren sufrir en su rutina diaria. Simplemente se ponen su jersey, vaquero normal y unos correctores que les ayudan a ir sin dolor durante todo el día sin que se note absolutamente nada.
Esas mismas mujeres son las que saben qué corrector funciona de verdad y cuál no. Después de años de experiencia, conocen todo lo bueno y todo lo malo de cada uno y, a pesar de todo ello, la mayoría de las mujeres con juanetes recomiendan unos en especial que siempre dan resultado.
Los correctores de juanetes que recomiendan todas las mujeres
Las almohadillas que todas las mujeres con juanetes alaban son las de la marca Viexpand. Son muy fáciles de usar y cuestan menos de 10 euros. Son tan cómodas que amortiguan la pisada, lo que hace que el pie sufra menos al caminar. Su forma hace que se adapten muy bien al dedo y apenas se note su uso. Esa es una de las cosas que más gustan a sus compradoras habituales, que aseguran que “ayudan a recuperar la posición del dedo”.
El paquete viene con seis almohadillas hechas de silicona, un material con gran flexibilidad que se adapta a la naturaleza del juanete de cada persona. Otra de las ventajas de la silicona es que se limpian de manera muy fácil, por lo que se pueden reutilizar varias veces y no hace falta gastar en paquetes continuamente.
Los correctores ayudan también a evitar los solapamientos y que un dedo se monte encima de otro. Al principio pueden parecer un poco incómodos porque se encargan de devolver la posición natural de los dedos, pero a la larga, controlan y alivian el dolor. En algunos casos no revierten el crecimiento del juanete (aunque sí una suave realineación que alivia el dolor), pero en otros, varias son las mujeres que notan una mejoría significativa en la situación de sus juanetes.
Las almohadillas se encargan de reducir la fricción incómoda y la molestia al caminar, por lo que son adecuadas para llevar en cualquier situación. Son versátiles y se pueden llevar con cualquier tipo de calzado, incluso con las zapatillas de ir a andar o hacer deporte. Como también se encargan de amortiguar la pisada, el rozamiento de los dedos a la hora de caminar no se nota en ningún momento. Lo único que hay que hacer es acoplarlo bien al pie y llevar un calcetín encima para que roce menos.
Tener juanetes no es sinónimo de renunciar al estilo propio. Simplemente es cuestión de adaptar tus pies a tus necesidades y con estas almohadillas no tendrás que hacer un cambio radical de armario; solamente disfrutar de una acción tan rutinaria como caminar con libertad.




