Hoy, en este consultorio de belleza de DIEZ MINUTOS, vamos a poner un poco de orden en la rutina de belleza o 'skincare', porque a veces, con toda la buena intención del mundo, se cometen errores cosméticos que la piel acaba pagando caros, y es que la piel tiene memoria y no perdona el caos. ya hemos visto consejos sobre cómo aplicar el sérum para maximizar sus efectos a partir de los 50, o las manicuras que más rejuvenecen las manos maduras, y hoy veremos que la eficacia de un protocolo de cuidado de la piel no depende únicamente de la calidad de los activos, sino de la coherencia en su aplicación y el conocimiento de la fisiología cutánea. A continuación, se detallan los errores que, a mi juicio, comprometen la salud de la piel.

mujer con toalla en la cabeza y albornoz aplicandose crema en la cara frente a un espejo
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Los 5 errores más comunes en la rutina de belleza diaria

El primer error es usar cremas por recomendación no profesional, es decir, recomendadas por influencers o anuncios. El uso de cosméticos basados en recomendaciones genéricas o tendencias es contraproducente. Cada biotipo cutáneo presenta necesidades metabólicas específicas. El uso de productos destinados a un tipo de piel equivocado, como texturas grasas en pieles con tendencia acneica, o geles astringentes en pieles con la barrera hidrolipídica comprometida, puede derivar en patologías evitables, como el acné cosmético, que es un tipo de acné causado por el uso de cremas no adecuadas, por lo que, es imprescindible realizar un estudio de la piel para determinar el estado real de la misma antes de usar cualquier tratamiento.

El segundo error hacer limpieza a medias, como usar solo toallitas o discos de algodón. Usarlos como desmaquillante es el mayor error de todos, ya que limpia a medias. Sin una buena base de limpieza con leche o gel, según el tipo de piel, el resto de tus cremas carísimas se quedarán en la superficie a medio gas por no poder penetrar bien en una piel limpia.

mujer lavandose la cara en el lavabo de un cuarto de bano
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Tercer error relacionado con el primero: junto a la ignorancia del tipo de piel se une el desconocimiento de los activos y sus pesos moleculares, es decir, la física de los productos. La aplicación debe regirse por la densidad y el peso molecular de menor a mayor. Aplicar un sérum oleoso o una sustancia oclusiva antes que una emulsión ligera o un activo hidrosoluble crea una barrera infranqueable porque las moléculas de mayor tamaño impiden que los activos de bajo peso molecular penetren. O, dicho de otra manera: las sustancias 'acuosas' siempre se van a quedar por encima de las 'aceitosas'

Cuarto error, es el exceso: una exfoliación mecánica excesiva y la introducción de retinoides de alta concentración justo después dañan el manto ácido. La cosmética inteligente busca el equilibrio, no la agresión del estrato córneo.

mujer aplicando crema hidratante en la cara frente a un espejo
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El quinto error es usar protector solar "solo si hace sol". Los rayos UVA están ahí aunque esté nublado. Si no te pones SPF 50 cada mañana, estás tirando el dinero en tratamientos antiedad.

Cuídate mucho, pero mímate con sentido común y recuerda que la constancia es el mejor sérum, y será aún más eficaz si está recomendado por un o una profesional.