El doctor Leo Cerrud, médico estético y nutricionista, explica en esta nueva entrega de nuestro consultorio de belleza la relación que hay entre lo que comemos, la inflamación y el estado de nuestra piel. En Diez Minutos cuida de ti, este experto en medicina estética y nutrición responde a la consulta de una de nuestras lectoras sobre inflamación y cómo afecta directamente a nuestra piel. "Doctor, últimamente noto que se me hincha mucho la tripa, especialmente después de comer, y también noto la piel con granitos y sensible. He escuchado hablar de la inflamación y de la dieta antiinflamatoria. ¿Puede ayudarme?".

Es probable que sufras inflamación, sí. La inflamación silenciosa, para que lo entendamos, es un mecanismo de defensa de nuestro sistema inmunitario cuando detecta algo que le perjudica, que se pone en marcha para eliminarlo. El problema aparece cuando este proceso inflamatorio se mantiene en el tiempo hasta volverse crónico. La inflamación está detrás de muchos problemas cutáneos: piel apagada, acné adulto, rojeces, flacidez o envejecimiento prematuro. También influye en la tendencia a ganar peso, incluso aunque comas poco. La buena noticia es que la alimentación puede ayudarte, y mucho, a bajar esa inflamación. La clave está en elegir bien, comer con regularidad y escuchar a tu cuerpo, eso es lo fundamental.

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Los alimentos que ayudan a evitar la inflamación

Empezamos por los alimentos que suman: las verduras deben ser la base de tus comidas junto a las proteínas magras, los cereales integrales, las grasas saludables, hierbas y especias. Hablando de verduras, debemos dar luz verde especialmente a las de hoja verde, el brócoli o la col. Aportan antioxidantes y ayudan a regular la respuesta inflamatoria. Los frutos rojos son grandes aliados de la piel también, gracias a sus polifenoles antioxidantes. El pescado azul, como sardinas o salmón, aporta Omega 3, clave para reducir inflamación y mejorar la elasticidad cutánea. Y no olvides el aceite de oliva virgen extra: una grasa saludable que protege por dentro y se nota también en la piel. También ayudan las legumbres, los frutos secos naturales (sin freír ni salar) y especias como la cúrcuma y el jengibre, con efecto antiinflamatorio probado. Beber suficiente agua y cuidar el descanso completan el combo.

Alimentos a evitar para prevenir la inflamación

Los ultraprocesados, que son los grandes saboteadores: bollería, snacks, comidas preparadas o embutidos favorecen la inflamación y alteran la microbiota intestinal. El exceso de azúcar (y no solo el simple, sino también el oculto en bebidas o productos light) acelera el envejecimiento de la piel, porque aumenta las arrugas, la pérdida de elasticidad y de luminosidad, y dificulta mantener el peso. Y a su vez las bebidas con alcohol inflaman, deshidratan y esto se refleja rápidamente en la cara. Un apunte importante: no se trata de hacer dietas estrictas ni de pasar hambre. La clave está en elegir bien, comer con regularidad y escuchar a tu cuerpo. Cuando reduces la inflamación, la piel mejora, el abdomen se deshincha y el metabolismo trabaja a tu favor.

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Dr. Leo Cerrud. Médico estético y nutricionista. C/ Núñez de Balboa, 107 (Madrid)