- Mi madre (54 años) ha encontrado en Zara la falda larga de entretiempo más bonita del otoño
- He encontrado 7 preciosas chaquetas de entretiempo entre las novedades de otoño de Zara, Mango y Cortefiel
- Ni Adidas, ni Skechers: las zapatillas tendencia de este otoño 2025 son de Gioseppo, tienen plataforma y están rebajadas 20 euros
Si hay algo de lo que mi madre es verdaderamente fan (aparte de las comedias románticas), es de los bolsos. Tiene un trozo del armario del pasillo completamente ocupado por su colección. Ha ido comprando muchos a lo largo de los años, pero siempre se ha quejado de que no eran como los que llevaba de joven.
Mi madre cuando era adolescente siempre se compraba los bolsos que se parecían a los que llevaban las icónicas Meg Ryan y Michelle Pfeiffer en sus películas de los 80: con asa corta sobaquera, de piel, rectangular y con hebillas o cierres decorativos. Pues bien, resulta que este tipo de bolsos vuelven a ser tendencia, a juzgar porque no he parado de ver uno que me recordaba del todo al que tenía mi madre con 17 años.
El bolso de estilo ochentero que ha vuelto a enamorar a mi madre
El día de su cumpleaños le regalé a mi madre este bolso de Mango y se quedó con la boca abierta: “¡Es igual que mi bolso favorito de la adolescencia!”. Y no me extraña que fuera su favorito… porque yo también aluciné cuando se lo puso.
En cuanto mi madre quitó el papel protector del interior del bolso, empezó a meter todas sus cosas en él. Esa es una de sus grandes ventajas, que cabe de todo. Es del tamaño rectangular perfecto, porque mi madre, que es de llevar en el bolso todo lo que encuentra por casa, necesita mucho espacio en un bolso que no sea grande, porque si no se agobia. Como es alargado, más o menos como un bolso shopper (pero no tan alto y abultado), cabe todo lo que una mujer necesita y más: la cartera, el móvil, las llaves, la funda de las gafas, el neceser, el pañuelo... “¿Hay algo mejor que un bolso así? Compacto, ligero y con espacio para hacer una mudanza si quiero”, dijo.
Después, mi madre empezó a alabar sus asas cortas: “Ves, con estas asas de hombro una va segura y cómoda”. Su razonamiento es que, si llevas el bolso pegado a ti y no cruzado, no tienes que estar todo el rato pendiente de él mirando para abajo y no te quejarás por si el peso cuelga mucho. Siempre vas con él al lado y no lo pierdes de vista. La verdad que mi madre lleva toda la razón del mundo, como siempre.
Otra de las cosas que a mi madre le encantó del bolso era su color. Es marrón chocolate oscuro, tono que está de moda esta temporada y que grita elegancia allí por donde pasa. Además, el efecto piel con el que está confeccionado, refuerza la idea de finura y estilo a cada paso que da.
Le regalé este bolso a mi madre porque tiene el rollo ochentero de Meg Ryan y Michelle Pfeiffer que siempre le había gustado y que tan bien le quedaba de joven. Pero, con él puesto, mi madre parece un personaje de las películas que tanto le gustan, pero con más estilo y menos hombreras.




