Lucía Margó es Lola en ‘El secreto de Puente Viejo’: “También voy de frente”

De aspecto dulce pero muy luchadora, la joven actriz de 22 años, que sueña con protagonizar un musical, se enfrenta a su primer papel y trata de aprender de sus compañeros más veteranos.

Lucía Margó El secreto de Puente Viejo
Ana Ruiz HEARST

Mientras sigue estudiando en el Laboratorio William Layton, donde espera terminar pronto la carrera de interpretación, a Lucía Margó se le ha abierto sin esperarlo el camino de su vida profesional. Consciente de la gran oportunidad que supone este trabajo en El secreto de Puente Viejo, la joven, que aspiraba a bailarina antes que a actriz, quiere ir escalando peldaños poco a poco.

¿Cómo ha sido el debut?

Todo el mundo me decía que una serie diaria supone mucho trabajo y estrés. Es cierto, pero me está encantado la agilidad.

¿Ha sido difícil entrar en un elenco ya tan formado?

Me he integrado bien. Todos son muy amables y respetan mis tiempos. Como tienen más experiencia, saben dónde flojeas y tienen mucha paciencia.

¿Quiénes son tus maestros?

Me gusta mucho grabar con los mayores y con los que hacen personajes de comedia. Tienen una energía que yo, a veces, no poseo y ellos me avivan.

Lucía Margó
Ana Ruiz HEARST

¿Cómo ves a Lola?

Es una mujer muy honesta y fuerte por todo lo que ha tenido que vivir. El espectador tendrá que interpretar si es mala o no. Para mí no lo es, pero ya se irá descubriendo lo que esconde.

¿Cómo conseguirá salir de las redes de doña Francisca?

Dando la cara y enfrentándose a las cosas. Al principio tiene dudas pero acaba tomando una decisión. Yo haría lo mismo: si quieres algo, luchas por ello sea como sea.

¿Te pareces a ella?

Voy de frente como Lola y me considero peleona y honesta.

¿Es real su amor por Prudencio?

El roce hace el cariño y se gustan, pero no sé hasta qué punto es verdad o mentira.

¿Qué ha sido lo más difícil de interpretar a esta mujer?

La doble cara, que a la vez hace muy interesante al personaje. Me cuesta mucho trabajo guardar secretos, pero tenerlos ahí siempre presentes.

¿Cómo te llegó el proyecto?

Mi representante me mandó al casting. Hice solo uno y me llamaron a plató, pero todavía me tenían que confirmar. Pasaban los días y ya estaba desesperada, hasta que al final me avisaron de que entraba.

¿Cómo recuerdas el primer día?

Tenía muchos nervios sobre todo durante los ensayos, aunque estaba impaciente por empezar a grabar, que es el momento decisivo. Sentí una gran responsabilidad de cara al equipo, pero ya no estaba tan angustiada.

¿Quedaste contenta con esas escenas iniciales?

Soy muy crítica y siempre lo veo todo mal. Sin embargo, no fue tan horrible como imaginaba.

Comenzaste en enero. ¿Has visto evolución en ti?

Creo que he ganado en seguridad y memoria. Ahora me aprendo los textos más rápido.

¿En qué te ves más floja?

En dejarme llevar por la emoción una vez tengo el texto aprendido. También la dicción y las marcas son importantes. La mayor dificultad de esta serie es tenerlo todo controlado, cosa que a mí me resulta imposible.

¿Cuándo decidiste ser actriz?

Estudiaba Publicidad y Relaciones Públicas y, hace dos años, probé una clase de teatro con el grupo amateur Baraka. Salí tan emocionada que supe que ya no quería hacer otra cosa. Dejé la carrera a mitad de curso.

Lucía Margó y su chico
Instagram @LuuciaMargo

¿Te habías fijado en El secreto…?

Conocía la novela porque mi abuela la veía. Yo no sigo mucho la tele, pero ya me habían comentado que en este tipo de producciones los jóvenes podíamos tener más oportunidades y había investigado un poco.

¿Quién te ha apoyado más?

Mi madre, que siempre ha estado muy vinculada al teatro aunque no profesionalmente, y mi novio, Néstor, que está empezando como director de cine. Los dos confían mucho en mí.

¿Cuáles son tus expectativas?

Seguir formándome en interpretación, canto y baile, para tener más oportunidades. Mi objetivo es protagonizar un musical y hacer cine.

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