El comienzo de una nueva telenovela siempre es incierto, con cadena y productora confiando en el producto y esperando que cale entre el público. Sin embargo, pese a la primera etapa de asentamiento, que triunfe depende del gancho de sus tramas, el atractivo de la producción, la empatía de los personajes y el mérito de los guionistas en escribir giros inesperados que mantengan en vilo a los espectadores. 'La Moderna', desde su estreno, ha ido creciendo y ganando soltura, precisamente, gracias a unas cuantas sorpresas entre los acontecimientos que hemos visto en pantalla. Lo que no imaginábamos es que la mayor de ellas llegaría de la mano de su villana, doña Carla, a quien creíamos inmune a cualquier daño.

La inesperada muerte que pone en jaque al matrimonio de Íñigo y Matilde en 'La Moderna'

Hemos sido testigos de tantas maldades de doña Carla que ya la creíamos por encima de cualquier consecuencia. Pero el destino de un villano en una serie suele ir vinculado al sufrimiento, aunque tarde en llegar. Eso es lo que acaba de pasar en 'La Moderna', en la que capítulo a capítulo, en las últimas semanas, hemos ido asistiendo a su decadencia. Ella, que se creía impune, había tratado de atentar contra Matilde dos veces con una única misión, quitársela de en medio en lo que ella creía que era su destino y derecho, una relación con su examante Íñigo Peñalver. Sin embargo, tras frustrar su primera boda, en la que falleció Rosario, madre de Matilde, y casi le cuesta la vida también a su amado, pasó una temporada tranquila, ya que las tensiones separaron a su enemiga de Íñigo.

Pero ellos, enamorados hasta la médula, han seguido encontrando el camino del amor. De modo que, nuevamente, optó por quitar a su rival de su camino. Envenenarla fue su opción esta vez, pero tras una boda in extremis, en que parecía que moriría finalmente, al final Matilde se recuperó y, al recobrar su fortaleza, decidió contraatacar. Esta decisión ha sido la clave del ocaso de doña Carla. La joven Garcés decidió intervenir de forma directa y, colándose en casa de Carla, encontró pruebas de sus fechorías, poniendo a la policía sobre su pista por primera vez. Así, acorralada, acabó detenida y con la firme convicción de que sería acusada. Por eso, tras la intervención de su madre, pasó unos días de arresto domiciliario, en los que doña Bárbara solo quería que se fugase al extranjero pero, según parece, no le dio tiempo.

El problema es que, unas horas antes de desaparecer, Íñigo decidió ir a confrontarla hecho una furia. La decisión, claramente, ha resultado un tremendo error ya que, posteriormente, doña Carla desapareció. Mientras la mayoría la creía ya fuera del país, en un intento desesperado por escapar, doña Bárbara se temía lo peor, culpando a Peñalver del cruel destino que intuía para su hija. Pues contra todo pronóstico, su madre tenía razón. La mujer es contactada por las autoridades para que acuda a identificar un cuerpo que, finalmente, resulta ser el de doña Carla.

De ahí que, lo que podría ser un respiro para Íñigo y Matilde, ahora que el mayor motivo de sus desvelos ha desaparecido de la ecuación, se convierta en su peor pesadilla. Doña Carla seguirá persiguiéndoles, incluso, después de muerta. Doña Bárbara se ha propuesto que Íñigo pague por lo que le ha ocurrido a su hija, convencida de su culpabilidad. La pesadilla no ha hecho más que empezar y todo apunta a que la mujer será la nueva peor enemiga de la pareja. ¿Conseguirán demostrar la inocencia de Íñigo? Tendremos que esperar a disfrutar de los capítulos de esta semana de 'La Moderna', sin olvidar que con motivo de la oferta de partidos de la Eurocopa de Alemania 2024 se altera la programación habitual de TVE.