La vida para Alba Brunet ha dado un giro crucial en los últimos tiempos. Tras alcanzar la popularidad con su papel como Leonor en 'Acacias 38', iniciar su andadura como Fina Valero en 'Sueños de libertad' ha sido determinante. Más de dos años después, los espectadores aprecian a su personaje, que mantiene una interesante trama amorosa con Marta De la Reina (Marta Belmonte). Pero la verdadera revolución de su vida llegó el pasado agosto, cuando la actriz se convirtió en madre de su primer hijo junto al también actor Pep Ambròs ('Cuéntame cómo pasó', 'Hache'). Pero, antes de la llegada del pequeño Rai, la intérprete vivió una circunstancia no demasiado habitual en el medio audiovisual, y es que tanto ella como la productora, Diagonal TV, acordaron su vuelta al trabajo casi 5 meses después. Con esa perspectiva, Alba Brunet se sincera en DIEZ MINUTOS sobre su gran suerte en esta etapa y los retos de la maternidad, especialmente en materia de conciliación, ahora que regresa a 'Sueños de libertad'. "Ojalá todo el mundo pudiera tener esos primeros meses con su criatura", dice.
Atraviesas una importante revolución, estrenando maternidad. ¿Cómo te sientes?
Hay momentos en los que todo es muy fácil y te gestionas muy bien, y otros en los que casi no llegas a todo, pero tienes que llegar (risas). Pero bueno, al final siempre conseguimos hacerlo de una forma u otra.
Tras pasar unos meses dedicada a tu bebé, vuelves a 'Sueños de libertad'. ¿Ha sido un choque la vuelta al trabajo?
Al principio no era consciente de la ilusión que me hacía. Empecé a ver a mis compañeros y a volver a sentirme otra Alba, además de madre. Podía hacer las dos cosas a la vez y fue increíble esa sensación de cierta independencia que no sabía si me gustaría o no, pero me encantó.
Pero regresar al trabajo tiene la contrapartida de tener que separarte de tu bebé...
Los primeros días lo llevaba fatal, porque yo no era consciente de hasta qué punto químicamente estaba yo unida a mi bebé. Es muy difícil de explicar si no eres madre, porque es algo químico, hormonal. Me costaba mucho imaginarme teniéndome que separar de él muchas horas. Al principio estaba muy pendiente, pero creo que le echaba yo más de menos a él que él a mí. Estaba en muy buenas manos.
¿Qué tal la conciliación cuando te reincorporaste?
La verdad es que el bebé nos lo ha puesto muy fácil en todo momento. También la productora me ha puesto todas las facilidades posibles para poder conciliar y, una vez empezaba a grabar, tenerle muy cerquita para poder darle pecho. Ahora, cada vez es mayor y más independiente, y ya no necesito que esté tan cerquita de mí. Pero para este arranque ha sido importantísima la función de la empresa y también, evidentemente, del padre, que es el que ha gestionado que todo fuera posible.
Entonces, ha vuelto una Alba renovada. ¿Ya has notado un cambio en la manera de afrontar el trabajo?
Sí, totalmente. Es que yo creo que ser madre te revoluciona en muchos aspectos. Te revoluciona el mundo, te lo gira; en mi caso, hacia mejor. Me he notado una Alba mucho más crecida, más independiente, con las cosas muy claras. Y coincide con que Fina, mi personaje, vuelve igual de Argentina, así que ha sido la revolución para las dos.
Esta reincorporación tiene una particularidad, ya que se dejó abierta esa posibilidad desde un inicio. Con la incertidumbre habitual en el mundo de la interpretación, ¿ha sido tranquilizador tener un trabajo al que volver?
Al principio estaba muy centrada en mi pequeño y perdía la perspectiva de que en enero me reincorporaba a trabajar. Cuando se iba acercando, veía a mi niño superpequeño y decía: "¿ya me tengo que incorporar?". Pero luego ha sido maravilloso. Haber sido madre y tener una fecha de inicio del mundo laboral me ha ayudado mucho a ser consciente de estos cuatro meses (casi cinco) de absoluta exclusividad con mi niño, que también lo quise. Ojalá todo el mundo pudiera tener esos primeros meses con su criatura. Además, es que Rai se adaptaba a todo tan bien y nos lo ha puesto tan fácil, tanto él como la productora, que es que ha sido bastante un sueño todo poder llegar a todo. Esto es lo que me hace sentir tan empoderada ahora mismo. Estoy trabajando, pero estoy sacando adelante una crianza que yo quiero, con mucha presencia, pero a su vez tengo un momento de independencia para mí como mujer: como madre y como persona más allá de la maternidad. Lo veo todo fusionado y pienso que estoy en una situación de idilio, la verdad.
Aunque consideres tu situación un privilegio, sin duda habrás tenido un aprendizaje tras haber vuelto a rodar. ¿Tendrías algún consejo para todas esas actrices que se plantean ser madres para lidiar mejor con la particularidad de la industria?
Yo creo que aquí juega el papel principal el sostén de la gente que tienes y que te rodea. Necesitas tener una pareja, tu madre, amistades, familiares..., o al menos un sostén económico; sin nada de eso, estar con tu criatura no es posible. Si se lo pueden permitir, es increíble poder estar los primeros meses del primer año de exclusividad con tu hijo. Pero hay madres que no se pueden permitir no trabajar. A ellas, les diría que todo va a estar bien, que las criaturas se adaptan a absolutamente todo. Lo único de lo que te tienes que encargar es de dejarle con una persona de seguridad o en una guardería de seguridad. Pero bueno, no es fácil. Yo soy muy consciente de que mi situación es de privilegio, porque he tenido todos los ingredientes necesarios para que esto funcione. Y la verdad es que ha funcionado muy bien.
Aunque ahora mismo estás centrada en tu vuelta como Fina y tu maternidad, ¿te lanzarías con algún proyecto más?
No, ahora mismo creo que ya no puedo ser tan ambiciosa porque es que no llegaría todo. Ya está muy bien estructurado todo, tengo mucho tiempo para poder dedicar a mi hijo y tengo tiempo para poder dedicar al trabajo y llegar bien con el mínimo descanso necesario. Intentar ir a más sería un poco desorbitado. Pero este niño va a crecer y poco a poco va a ser más independiente, irá a una escuela infantil y vamos a ir entrando en otra dinámica. Más adelante, seguro, en unos meses.
Se te nota feliz, pero ¿pedirías algún deseo?
Pues es que ahora mismo estoy tan bien... Que todo siga igual, que sigamos teniendo salud. Doy gracias cada día de estar sana y fuerte. Cada día miro a mi hijo y digo: "qué suerte tener un hijo tan sano, tan fuerte y tan feliz". Así que, la verdad, es un tópico, pero que todo siga igual.
















