En enero de 2018, el público español era muy consciente de que las telenovelas eran un entretenimiento apasionante, ya que había disfrutado de muchos hits dentro de las producciones nacionales, desde 'Amar en tiempos revueltos' hasta 'SMS. Sin miedo a soñar', abarcando diferentes géneros narrativos y dirigidas a distintos públicos, pero también entre las procedentes de Latinoamérica, que nos habían regalado hits como 'Cristal', 'Los ricos también lloran' o 'Amarte así, Frijolito', grandes fenómenos de audiencia en los 80, 90 y primeros 2000. Pero algo cambió el 8 de enero de 2018, una fecha memorable para los fans de las series diarias, ya que ese fue el día en que se inició una nueva era en el consumo de este tipo de estrenos. Esa jornada fue la elegida por Atresmedia para estrenar su primera serie turca, un salto de fe hacia un nuevo mercado de proyectos audiovisuales que podría ser del agrado del público español. Con prudencia, el grupo de San Sebastián de los Reyes prefirió darle espacio en Nova, canal temático destinado desde sus inicios a este tipo de ficciones, y la apuesta fue un éxito. Así, conocimos 'Fatmagül', la revolución en la emisión de telenovelas que dio a conocer en España a Beren Saat ('The Gift') y Engin Akyürek ('Old Money'), los dos primeros intérpretes de origen otomano a los que empezamos a admirar. La cuestión es que asumimos que se convirtió en fenómeno por la novedad en puesta en escena y códigos narrativos, pero lo cierto es que, si abrió la veda a nuevos estrenos procedentes de Turquía, es que tenía que aportar algo más. Analizamos por qué 'Fatmagül' fue tan trascendental en la entrada de las series turcas en España: "No es una serie romántica más".
El verdadero motivo por el que 'Fatmagül' inició la etapa de esplendor de las telenovelas turcas en España
Ser pionera en algo suele tener un componente especial que siempre acompaña, pero en el caso de la primera serie turca que se vio en España, el proyecto tenía algo especial que dejó huella en los espectadores. Kanal D había estrenado 'Fatmagül' en 2010, pero a nuestro país no llegó hasta 2018. Sin embargo, aunque la industria de las telenovelas turcas era un fenómeno incontestable en su país, aquí apenas sabíamos de su existencia. Pero ponernos delante del televisor y abordar los 80 capítulos que Ay Yapım sacó adelante nos descubrió un mundo nuevo de posibilidades en la ficción.
A través de sus tramas recordamos el gusto por las historias románticas realmente apasionadas, siguiendo los pasos de Fatmagül (Saat), esa chica de provincia que, tras sufrir el peor agravio posible, los abusos de tres chicos bajo los efectos del alcohol y las drogas, tuvo que encontrar la forma de recomponerse. Pero el asunto se pone aún más serio cuando Kerim, el cuarto en discordia del grupo, comienza a experimentar notables remordimientos por no haber impedido aquella salvajada. Es entonces cuando la joven inicia un periplo en busca de justicia en que la intervención del arrepentido testigo de los hechos es crucial. Lo que no imaginamos es que de ese apoyo surge un incipiente amor que podría ayudar a sanar y cerrar heridas.
Pero más allá de ese desarrollo amoroso entre Fatmagül y Kerim, la serie turca, basada en hechos reales, nos enseñó desde un inicio que las ficciones otomanas pueden explorar historias con un poso realmente profundo, algo que también destacó Betty M. Martínez, responsable del blog de Atresmedia 'Betty ve telenovelas', ya que vio una grandeza en 'Fatmagül' que fue esencial para el calado que acabó teniendo: "No es una serie romántica más. (...) Es, sobre todo y por encima de todo, una historia de superación personal y de concienciación social, (...) una mezcla perfecta de emociones y reflexiones".
Y tenía razón. 'Fatmagül' nos ofrece un viaje en que el lamentable suceso que sufre la protagonista y que, tras la conciencia iniciada por el #MeToo, cala aún más hondo, ya que genera una empatía profunda en el espectador, que conecta con su angustia, su miedo, su desprotección... Recorremos junto a ella la vergüenza, la soledad, el pánico a ser juzgada, la incomprensión de su entorno y el desamparo ante la justicia por la dificultad probatoria del caso. Pero es que, por si fuera poco, sufrimos con ella cuando se ve atada a un matrimonio, evidentemente no deseado, con uno de sus agresores. Quizá por este periplo de padecimientos podemos abordar el viaje hacia la luz, la reparación, la liberación y la condena de sus agresores como el triunfo de la justicia, la perseverancia y la bondad, que equilibran la balanza en ese mundo de 'Fatmagül' en el que durante buena parte de los episodios parece que las fechorías podían quedar impunes.
Esa reclamación de la serie turca la convierte en una de las más cruciales en cuanto a mensaje social se refiere, lo que explica lo trascendental del proyecto, que dejó con ganas de muchas más ficciones otomanas al público. Tan relevante fue que Boomerang TV adaptó la ficción para Atresmedia para estrenar en 2022 'Alba', protagonizada por Elena Rivera. Esto nos ayuda a entender que 'Fatmagül' no solo fue un acierto estratégico de los responsables de programación de Nova, sino también la ficción más adecuada para iniciar el desembarco de las series turcas en nuestro país, que ya se acerca a su primera década de éxitos.
Nora es experta en contenidos de cine y televisión en la web de Diez Minutos. Sus intereses personales y profesionales se cruzan en su labor en esta revista, pues dedica su tiempo a estar al día en los últimos estrenos en salas y plataformas, tanto para no perdérselos como para recomendarlos. Pero que nadie sufra, también desconecta con la música en directo, la lectura y los viajes.
Prescriptora audiovisual por verdadera afición, siempre está dispuesta a arrastrarte con ella al apasionante mundo de las sagas como Harry Potter, Star Wars o Marvel, así como a sugerirte la última serie adictiva que no debes perderte de Netflix, HBO Max, Disney+, Movistar+ y Amazon Prime Video. Eso sí, si tienes un arrebato de nostalgia, también te recordará el clásico perfecto para cualquier estado de ánimo o temática que te interese, desde el musical o la ciencia ficción a las adaptaciones literarias.
Nora Cámara se graduó en Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid en 2015, donde definió su pasión por los contenidos de cine y televisión. Continuó su especialización en estas materias con diversas formaciones de Guion de televisión y Crítica cinematográfica, llevándole a mejorar su experiencia en las revistas del grupo HEARST Teleprograma, Supertele y Telenovela, antes de su llegada a Diez Minutos, hace dos años.
















