España vuelve a estar a un paso de hacer historia. Tras imponerse a Francia por 2-0, la Selección Española de Fútbol disputará la segunda final de un Mundial de su historia, dieciséis años después de alcanzar el trofeo por primera vez en Sudáfrica. Algo que inevitablemente aumenta la presión sobre los internacionales, especialmente sobre los más jóvenes del vestuario, como Lamine Yamal, Nico Williams o Pedri, que el próximo 19 de julio se enfrentarán a una de las citas más importantes de sus carreras, como ya le pasó a Iker Casillas en 2010. El guardameta, consciente de la presión, ha tenido unas bonitas palabras para el actual portero de la selección, Unai Simón.

andres montero psicólogo
Cedida

Si antes de la semifinal el psicólogo Andrés Montero ya analizaba cómo podía gestionar Lamine Yamal el peso de las expectativas, ahora, con el pase a la final asegurado, pone el foco en otro aspecto igual de importante para un deportista de élite: la necesidad de mantener los pies en la tierra. Porque, más allá del talento que ha demostrado sobre el césped, el internacional español sigue siendo un joven de solo 19 años. Para el experto, desconectar del fútbol, refugiarse en su familia y conseguir que, durante unas horas, nadie le trate como una estrella puede ser tan importante como cualquier entrenamiento antes del partido más trascendental de su carrera. "Que nadie le trate como una estrella", asegura Montero.

lamine yamal
Getty Images

La recomendación de un psicólogo a Lamine Yamal para afrontar el éxito

Aunque todo el foco está puesto en la preparación física y táctica de la selección, el experto recuerda que el descanso mental también forma parte del entrenamiento. De hecho, considera un error pensar que un futbolista rinde mejor por dedicar las 24 horas del día al partido. "No se puede estar concentrado al máximo durante todo el día. Eso agotaría y quemaría a cualquiera", explica el psicólogo. Por eso, antes de una cita tan trascendental como una final del Mundial, recomienda reservar unas horas para hacer actividades completamente alejadas del fútbol.

Lejos de pensar en métodos complejos de preparación psicológica, Andrés Montero apuesta por gestos sencillos que ayuden a Lamine Yamal a seguir conectado con la vida que tenía antes de convertirse en una estrella mundial. "No se trata de huir del partido ni de evitar lo que siente. Se trata de poder descansar mentalmente durante unas horas", destaca. Para lograrlo, propone actividades tan cotidianas como escuchar música, ver una serie, jugar a un videojuego, salir a pasear o compartir tiempo con personas de confianza. El delantero está acompañado por su madre y su hermano pequeño, ya que su padre no ha podido viajar por problemas de salud.

lamine yamal
Robin Alam/ISI Photos//Getty Images

La recomendación más importante para el psicólogo es la de recuperar la normalidad. "A veces lo más saludable es tener un rato en el que nadie le trate como una estrella y pueda ser simplemente un joven de 19 años". Y aquí es donde la familia y los amigos que le conocen desde antes de la fama tienen un papel fundamental, porque "no le van a tratar como una estrella sino como un igual y eso le ayudará a quitar la presión".

Después de una temporada en la que Lamine Yamal ha sorprendido al mundo del fútbol, ganando la liga con el Barcelona, Andrés Montero también lanza un mensaje dirigido a los aficionados y al entorno del jugador. El experto recuerda que una cosa es reconocer el enorme talento del internacional español y otra muy distinta depositar sobre él toda la responsabilidad del equipo. "Una cosa es reconocer que puede ser decisivo y desequilibrante y otra esperar que resuelva cada partido", afirma.

La advertencia del psicólogo sobre Lamine Yamal a los aficionados

Para el experto, cuando un futbolista destaca tan pronto, existe el riesgo de olvidar su edad y convertir lo extraordinario en una obligación permanente. "Cuando un joven hace cosas extraordinarias tan pronto, corremos el riesgo de dejar de permitirle partidos normales. No podemos exigirle genialidad cada vez que toca el balón", advierte. Aunque Lamine Yamal acumule una experiencia competitiva impropia de alguien de su edad, eso no significa que haya dejado de ser un joven de 19 años.

"En los tiempos actuales a esa edad puedes tener muchísima experiencia dentro del campo y, al mismo tiempo, seguir siendo una persona muy joven fuera de él. Ese contraste es importante", sentencia Andrés Montero.