Hay quienes tardan años en descubrir cuál es su verdadera vocación y quienes, desde niños, tienen claro a qué quieren dedicar su vida. Elena Rivera pertenece a este segundo grupo. Mucho antes de convertirse en una de las actrices más queridas de nuestro país —y de dar el "sí, quiero" al periodista David Redondo tras 15 años de relación—, Elena organizaba espectáculos en el salón de casa para toda su familia. Y de ahí a debutar en televisión con tan solo 6 años. La actriz participó en el programa 'Menudas estrellas' de Antena 3 en 1998 cantando como Paloma San Basilio. Su desparpajo conquistó a la audiencia y la llevó a cantar junto a artistas como David Civera, Malú y Carlos Baute. Para ella, las grabaciones eran un juego y sus padres siempre se esforzaron porque mantuviese los pies en la tierra, disfrutando de las grabaciones. Era ella quien les pedía que le apuntase a los casting y ellos los que le pedían que se tomase todo esto como un hobby y que no se olvidase de los estudios y del cole. Tanto que no se mudó de su Zaragoza natal a Madrid hasta los 18 años. Elena iba y venía en tren cuando grababa. De ahí la curiosa anécdota que la actriz ha desvelado de aquellos viajes a Madrid con su madre: "Mi madre y yo tapábamos los títulos de los guiones", un pequeño gesto con el que ambas intentaban que su trabajo formara parte de su vida sin alterar la normalidad de una niña que solo quería seguir disfrutando de su pasión. Y es que en el tren no solo estudiaba guiones, también tocaban los deberes del colegio. "Las dos, mano a mano, con los libros y estudiando en los trenes", ha confesado.

Elena Rivera y el gran apoyo de sus padres en su infancia

En 2005, llegó el papel que cambiaría su vida para siempre: el de Karina en 'Cuéntame cómo pasó' (La1). Lo que en un principio iba a ser una colaboración puntual acabó convirtiéndose en uno de los personajes más queridos de la ficción y en una aventura profesional que la acompañó durante casi dos décadas. Crecer delante de las cámaras no siempre es sencillo, pero Elena ha reconocido en varias ocasiones que tuvo la suerte de contar con unos padres que nunca dejaron que el trabajo la alejase de una infancia normal. "Siempre pongo en valor la importancia de la gente que te rodea: familia, amigos, equipo... Al final esa gente que te rodea es la que te ayuda a ver por qué camino quieres ir y por cuál no. Hay algo que tengo grabado a fuego: este es un mundo muy complicado y muchas veces no sabes bien para dónde quieres ir, pero tienes que tener muy claro lo que no quieres. Intento relativizar, ser honesta y defender la normalidad", reconoció la actriz a la revista Esquire en octubre de 2025.

elena rivera en cuentame como paso
Ana Ruíz _ HF
Ricardo Gómez, Manuel de Dios y Elena Rivera en ’Cuéntame cómo pasó’.

Aunque lleva años residiendo en Madrid, ciudad en la que se casó el pasado 11 de julio, sigue viajando a Zaragoza cada vez que su trabajo se lo permite. Allí, además de su familia, tiene amistades que conserva desde el colegio. "Mi mejor amiga no es del sector; somos como hermanas desde niñas en Zaragoza y mantenemos totalmente la relación. Es sano relacionarte fuera del sector; otros puntos de vista te hacen crecer", asegura.

Desde que debutó en televisión, la actriz ha ido encadenando proyectos: 'La verdad', 'Inés del alma mía', 'Alba', 'Perdiendo el juicio' o 'Dime tu nombre'... interpretando a personajes con personalidades muy distintas y confirmando así su gran evolución profesional. También tiene otros sueños por cumplir: le encantaría interpretar a Marisol (Pepa Flores). "Me flipa 'Tengo el corazón contento', de Marisol. De ella, me encantan muchas cosas; me veo en según qué aspectos: empezó muy pequeña cantando e interpretando. Es un referente y una artista impresionante, me fascina", ha llegado a declarar.

elena rivera y manu baqueiro en 'perdiendo el juicio'
Atresmedia

El plan B de Elena Rivera: estudio Magisterio Infantil

Pese a que siempre quiso ser "artista", algo que ha cumplido con creces, la actriz también estudió la carrera de Magisterio Infantil. "Ha sido un plus en mi formación vital. Estaba rodando y me escapaba a los exámenes y a presentar trabajos en grupo. Me hacía salir de esa burbuja y eso me gustaba. Nunca me he llegado a ver ejerciendo, pero si lo hiciera sería feliz porque sí hice prácticas, se me daba bien y me gustaba. Pero si lo pongo en una balanza… Desde pequeña he tenido algo innato, instintivo, de ser artista. Magisterio lo tendré siempre como un plus porque 'nunca se sabe' pero tengo muy claro que soy artista sí o sí", declaró la actriz a la revista Esquire.