Después de ser detenida por el asesinato de Harun, Yaren descubrió que fue su propia madre quien la denunció. “Nunca pagaste por nada de lo que hiciste y debes aprender la lección., se explicó la mujer. Posteriormente, la reclusa tuvo una conmovedora conversación con su padre en la que este le asegura que la estarían esperando cuando saliera de prisión para ayudarla a reinsertarse en la sociedad de nuevo.

Yaren aceptó su destino con bastante resignación. A la salida de comisaría se despidió de Handan, de Cihan, de Nasuh y también de Miran, a quien con una leve mirada, le pidió perdón por todo. Puede que su cambio, después de todo, sea posible.

Melek, el nuevo miembro de la familia

Horas más tarde, Cihan, que no soportaba ver a su padre tan triste después de la marcha de Azize, habló con Esmal y la convenció de que le dijera donde se encontraba la anciana. Instantes después, salió a su encuentro “Aunque no lo creas, esta familia te necesita. Tú castigo por todo lo que hiciste es vivir arrepintiéndote todos los días y eso ya es suficiente, porque también has perdido mucho, dijo Cihan.

Azize accedió a regresar, esta vez para quedarse, y lo primero que hizo fue visitar a Nasuh. Este se emocionó al ver ante él a su amada y prometió no dejarla nunca. También le pide que se casasen cuanto antes. La mujer aceptó la propuesta de matrimonio y ambos le comunicaron a Miran y al resto del clan que muy pronto habría boda en la ciudad.

A esta buena noticia se le sumó el regreso de Zehra y la apertura de la Fundación Umut Sadoglu . El primer día Reyyan y su esposo conocieron a Melek, una niña dulce y tímida que perdió a su madre cuando todavía era un bebé y, cuyo padre, entró en prisión acusado de malos tratos. La feliz pareja, que se encariñó con la criatura, tuvo una excelente una idea ¿Y si adoptan a Melek?