Fekeli y Hünkar están más felices que nunca, pues sus respectivas familias aprueban sus planes de boda y pronto podrán convertirse en marido y mujer. Sin embargo, hay alguien que no está para nada de acuerdo con este enlace. Se trata de Behice. Esta, ante su sobrina, desvela sus temores más profundos: “Si esa mujer entra en esta casa, yo tengo los días contados. Dejaré de ser la reina y señora de esta mansión”.

Por otro lado, antes de firmar cualquier papel con su amado, la señora Yaman tiene que hacer algo: sacar a Behice de la casa de Ali, ya que no se fía de ella: “Estoy segura de que esa mujer tiene un lado oscuro”. Tras una exhausta investigación, Hünkar descubre gracias a un detective privado que su gran enemiga es más peligrosa de lo que creía.

Behice apuñala a Hünkar sin ser vista

Después de ponerse en contacto con Behice, Hünkar la cita en un paraje fuera de la vista de curiosos y le cuenta lo que ya sabe de ella “Mataste a todos tus maridos para quedarte con su fortuna. ¿Acaso ese era tu plan con Ali Rahmet? Voy a denunciarte ante las autoridades para que pagues por tus crímenes, le dice a Behice.

Esta última, que no piensa terminar en prisión, le asesta una puñalada mortal a Yaman, callándola así para siempre. Luego, se marcha del lugar sin ser vista, piensa que ha cometido el asesinato perfecto, aunque pronto todo el mundo comenzará a sospechar de ella. Horas más tarde, Demir es el encargado de dar la voz de alarma.