- Füsun revela a Hazar quién es su verdadera madre.
- Miran se entera de que Dilsah apuñaló a Azize.
- Firat sorprende a Zeynep por su cumpleaños.
Sin poder reaccionar, el hijo de Nasuh se enfrenta a su enemiga. "Nunca podré aceptarte; es mucho el daño que nos has hecho. Yo ya tuve una madre, y era una señora buena, que nos quiso mucho", confronta a Azize. A continuación, también recrimina a su padre el haberle ocultado algo así. "¿En qué clase de mentira he vivido?", le cuestiona. Apoyado por Miran, que tampoco logra aceptar a la señora como su verdadera abuela después de haber roto todo vínculo con ella, padre e hijo se marchan lejos de la mansión.
Mientras tanto, a Reyyan la carcomen los remordimientos por haber ocultado esa información a su esposo. "¿Cómo podré perdonarme? Yo lo sabía y no le dije nada", se tortura, pese a los abrazos de su madre. Finalmente Zehra estalla. "¡Ya está bien! No dejáis de hacer sufrir a mi hija con vuestras mentiras y enredos", grita a Nasuh y Azize, llevándose a la chica a su habitación. "Ahora tienes que descansar, piensa en ti y en tu bebé", la calma.
Sin embargo, más tarde, cuando Miran se entera de que su esposa estaba informada de todo, las cosas se complican para la Sadoglu. "¡Confiaba en tí y dijimos que no nos mentiríamos nunca más! ¿Cómo has podido?", recrimina a su mujer, al tiempo que se niega a perdonarla pese a sus súplicas. Reyyan pasa esa noche sola en su habitación tras ser abandonada por Miran, quien por su parte se aisla en la cabaña.
Azat y Gönul, a punto de besarse
Lejos de allí, Azat y Gönul se apoyan el uno en el otro ante la difícil situación que atraviesan sus respectivas familias. Una tarde, al despedirse, la pareja acerca sus labios para besarse, pero en el último momento el primo de Reyyan se arrepiente. "Creo que estamos confundiendo una buena amistad con el amor", dice, y la Aslanbey, resignada, apoya la decisión. Sin embargo, ninguno de los dos se queda satisfecho.
Más tarde, Gönul encuentra a su tía enfrentada con su abuela y le exige una explicación. "No pasa nada, solo que Azize es la madre de Hazar, y por lo tanto, él es tu tío", la responde con malicia Füsun, dejando a la chica sumida en un mar de interrogantes. Pero la matriarca también recibe su propio castigo cuando Azra, que todavía ignora que es hija de esa mujer, le recrimina con saña todo el daño que está haciendo a su tía Azize.
Reyyan sufre un amago de aborto
Pese al apoyo de Firat, Miran sigue encerrado en su ira, que se incrementa aún más al saber que su amigo también conocía la verdad sobre su abuela. "¡Todos a quienes quiero me engañáis! No puedo confiar en nadie", estalla sin escuchar ninguna explicación del hijo de Esma. Lo que no imagina es que esa noche, cuando más lo necesita, Reyyan sufre un amago de aborto.
Todavía sumida en su depresión, Yaren recibe un paquete delante de su madre. "¡Dios mío! Es una cuerda para ahorcarse. ¡Füsun se ha enterado de que tú mataste a su hijo!", exclama Handan muy asustada. En un descuido, mientras la mujer y su esposo cuentan lo sucedido a Azat, Yaren coge la soga e intenta quitarse la vida.













