La situación de Melek en prisión empeoraba por momentos. Durante una de las largas jornadas en el reclusorio, la mujer se metió en mitad de una pelea protagonizada por otras dos reclusas, Fidan y Çicek. Melek acusó a la primera de haber provocado el altercado y Fidan, como respuesta, trató de matarla. Por fortuna, otra compañera de celda llama Grisah, acudió a su rescate y logró salvarle la vida. Parece que encontró una aliada dentro de un clima tan hostil.

Por otro lado, Mahir contrató a la abogada Fikret Ovali, una de los más reputadas de la ciudad, para que llevase el caso de Melek. La intención del hombre era ayudar a su amada a salir de prisión sin perjudicar en ningún momento a su madre, pues se sentía culpable del accidente que sufrió esta última. No obstante, cuando Kiymet se enteró de lo que su hijo estaba haciendo a sus espaldas, se propuso pararle los pies.

Asli se enfrentó a Kerem

Paralelamente, Hümerya y Levent ya supieron al fin el parentesco que une a Elif y a Melek. Después de contarle a Kerem que ambas son madre e hija, ninguno entendía por qué ocultaron esa información desde que llegaron a la mansión. Este descubrimiento solo afianzó en los hermanos Haktanir la idea de que Melek era una mala mujer y una estafadora.

Para encontrar respuesta a todas sus preguntas, Hümeyra decidió ir a la fuente de información princial: Elif. La mujer le cuestionó acerca de por qué nunca dijo quien era su progenitora. La pequeña, terminó confesando todo lo ocurrido con Tarik. Mientras tanto, Asli discutió con Kerem por la forma en que había tratado a Melek: “Jamás creí que tuvieras un corazón tan duro. No has mostrado ni un ápice de empatía por nadie”. Parecía que las diferencias entra ambos eran irreconciliables.