Hünkar descubre que Demir pasó parte del día con Üzüm fuera de la ciudad. La señora, que sospecha de la actitud de su hijo, le pide a Saniye que interrogue sutilmente a la niña mientras le sirve un vaso de leche: “Necesito saber dónde estuvieron, porque sospecho que es el lugar en el que Demir tiene escondido a Adnan”.

Jülide se hace cargo del caso de Züleyha

Dicho y hecho, Saniye trata de sonsacarle toda la información posible a su hija adoptiva: “Me gustaría que me contaras qué tan bien te lo pasaste hoy”. No obstante, la pequeña se muestra reticente a contarle qué fue lo que hizo con el “tío Demir”, porque según ella “los secretos no se cuentan”. Así pues, se marcha de la estancia sin confirmar si las sospechas de Hünkar son ciertas.

Por otro lado, Züleyha comienza a vomitar en la cárcel. La mujer se siente terriblemente mal y termina desfalleciendo por el esfuerzo. La dirección del reclusorio toma la decisión de trasladarla urgentemente al hospital. Ya en la clínica, logran estabilizarla y Sabahattin sigue de cerca su evolución. Ahora queda un interrogante ¿Qué fue lo que le pasó a la joven?


Los resultados de los análisis no son claros, pero todo apunta a que se trata de algún tipo de envenenamiento. Pronto, los doctores comienzan a sospechar que Züleyha ha sido víctima de un intento de asesinato y así se lo notifican a la policía. Jülide se hace cargo del caso y se pone manos a la obra para averiguar qué fue lo que pasó.