'Lucy': Scarlet Johansson es una mula con poderes sobrenaturales

Este lunes 23 de diciembre, en Antena 3, Scarlet Johansson protagoniza 'Lucy', una película de ciencia ficción Lucy en la que una joven que ejerce de "mula", se dedica a ocultar droga en su cuerpo para narcotraficantes. Pero un día, inesperadamente, una de las bolsas de droga que transporta se rompe y su sistema absorbe dichos estupefacientes.

Scarlet Johansson protagoniza 'Lucy'

Lucy (Scarlett Johanson, Don Jon) es una joven que ejerce de "mula", se dedica a ocultar droga en su cuerpo para narcotraficantes. Pero un día, inesperadamente, una de las bolsas de droga que transporta se rompe y su sistema absorbe dichos estupefacientes. Lo sorprendente es que, en lugar de ir directa al hospital, las drogas le otorgan una serie de poderes sobrehumanos tales como telequinesis, la cancelación de dolor, la habilidad de absorber el conocimiento de forma instantánea y una velocidad espectacular; poderes que, inevitablemente, cambiarán su vida para siempre, convirtiendo a Lucy en una máquina de matar.

El film de acción escrito y dirigido por Luc Besson, creador de El quinto elemento y recientemente Malavita, cuenta también entre su reparto con los actores Morgan Freeman (Plan en Las Vegas) y Mink-sik Choi (Old Boy).

La teoría del 10 por ciento

Este argumento maquinado por el director francés Luc Besson, no sólo ha acaparado la atención de los espectadores, atraídos por «los superpoderes del cerebro», sino también de la prestigiosa revista Nature Neuroscience. "Lucy se basa en la premisa de que habitualmente solo utilizamos el 10% del cerebro y que, si de alguna manera se pudiera aprovechar el 90% restante, se desbloquearían poderes sobrehumanos", resalta.

Lucy 2014 Scarlett Johansson

El mito de que solo utilizamos el 10% de cerebro surgió en los primeros años del siglo pasado. Su popularidad es sólo comparable a la de otro muy extendido, en el que se basaba un divertido anuncio. Tenemos un lado racional y analítico, localizado en el hemisferio izquierdo, y otro más creativo, situado en el hemisferio derecho.

En las dos últimas décadas la neurociencia ha dado pasos de gigante. "Lo de usar solo un 10% del cerebro es algo impreciso que la neurociencia no considera en el sentido de que haya recursos neurales que no se utilizan. Lo que sí se sabe es que cuando faltan partes del cerebro, por lesiones o malformaciones congénitas, el resultado es un peor funcionamiento. No parece que haya nada que sobre o que no se utilice", señala Francisco Claro Izaguirre, profesor titular de Psicobiología de la UNED.

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