Entramos en la grabación de 'Inés del alma mía', la serie de Elena Rivera y Eduardo Noriega para TVE

Nos colamos entre las cámaras de la adaptación televisiva de la novela de Isabel Allende que protagonizan Elena Rivera y Eduardo Noriega. Te contamos todo sobre 'Inés del alma mía', la serie que podrás ver en TVE y después en Amazon.

Inés del alma mía- Eduardo Noriega- Elena Rivera
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Isabel Allende, la escritora más leída en español ya puede contar que Inés del alma mía, su novela traducida a 30 idiomas, tendrá su propia adaptación televisiva en forma de miniserie de ocho capítulos. El 2 de septiembre empezaba el rodaje de la serie, una ambiciosa coproducción internacional de ocho millones de euros, en la que la célebre autora chilena está involucrada desde el inicio. "Es una historia muy chilena y muy española, la historia del puñado de aguerridos conquistadores en un tiempo que nadie quería ir a Chile porque no había oro ni plata", ha declarado Allende.

Asistimos al rodaje de la ficción en el Palacio de la Calahorra, en la provincia de Granada, el primer palacio renacentista de España, y allí hablamos con todos los responsables de este importante proyecto.

La serie (de la que comenzó a hablarse en 2015) contará a lo largo de ocho episodios la historia de Inés Suárez (Elena Rivera), una atrevida joven, pobre y costurera, que en el siglo XVI viaja al Nuevo Mundo en busca de su marido y que llegará a ser gobernadora de la actual Santiago de Chile. La joven y audaz extremeña se embarca hacia el Nuevo Mundo buscando a su esposo Juan de Málaga (Carlos Serrano), extraviado al otro lado del Atlántico. En las Indias descubrirá al verdadero amor de su vida, el famoso conquistador español Pedro de Valdivia (Eduardo Noriega) y juntos protagonizarán un romance inolvidable mientras se embarcan en una aventura que les convertirá en los principales artífices del nacimiento de una nación.

Inés del alma mía- Eduardo Noriega- Elena Rivera

Las hazañas vividas junto a su amado la llevarán hasta el lejano y desconocido Chile. Allí se enfrentarán a los salvajes indios mapuches en batallas desiguales, pero también a la codicia de los conquistadores y a su insaciable sed de oro y riquezas. Su periplo vital transportará al espectador en el tiempo y el espacio desde la histórica Plasencia del siglo XVI, hasta el colorido Perú virreinal de Pizarro (Francesc Orella), pasando por las salvajes junglas de Panamá y la desoladora belleza del desierto de Atacama en Chile.

La serie, de RTVE, Boomerang TV y Chilevisión, se estrenará en abierto en la cadena pública española, en la chilena y estará disponible en exclusiva en Amazon Prime Video en España, Estados Unidos y Latinoamérica (excepto en Chile).

Elena Rivera, una Inés perfecta

La serie cuenta con un reparto de excepción encabezado por Elena Rivera (Cuéntame cómo pasó, La verdad), Eduardo Noriega (Abre los ojos, La sonata del silencio) y Benjamín Vicuña (Sitiados, La memoria del agua, Vis a vis). "Yo ya había trabajado con Elena en la serie Toledo, cuando tenía 19 o 20 años", nos explica el director Alejandro Bazzano. "Pero cuando la vi en el casting, en todo su esplendor- prosigue- nos impresionó. Fue una decisión unánime. Todos dijimos: "Ésta es Inés". Incluso cuando Isabel Allende la vio, se fijó en sus ojos, en su mirada y corroboró nuestra decisión. Elena es una actriz espectacular, es una buena actriz pero además tiene la postura y el estado que tiene que tener en cada situación. En la serie hacemos el recorrido de su vida desde que tiene 17 años hasta los 40, que muere Pedro de Valdivia y es un proceso maravilloso y real. Ya de joven, aún siendo inocente, tiene un carácter y una fuerza interior que luego muestra abiertamente cuando es capaz de coger un sable y luchar contra los indios que vienen a matarla. Inés es un personaje que tiene mucha fuerza y Elena la tiene como actriz y la transmite, al tiempo que es capaz de ser tierna en las secuencias de amor, de amistad…", concluye.

Inés del alma mía-Elena Rivera

Después de elegir a Elena, productor y directores se centraron en el resto del elenco. "Creo que hay muy buenos actores. De hecho, Eduardo Noriega tiene unos 15 años más que Elena, la diferencia que tenían Inés y Valdivia y la química que se ha dado entre ellos es estupenda", asegura Bazzano.

Un rodaje internacional

Durante tres semanas, el rodaje se está llevando a cabo en cuidados escenarios naturales de Extremadura y Granada y, a partir del 23 de septiembre y hasta mediados de diciembre, la producción se trasladará a los impresionantes y exóticos paisajes de Chile, como el desierto de Atacama, Santiago de Chile, Valdivia o Araucania y a los espectaculares enclaves de Perú como Ollantaytambo, Chinchero o Pisak, del departamento de Cuzco.

El proyecto cuenta con un equipo técnico de alto nivel al frente del cual está Jorge Redondo como productor ejecutivo. "Este modelo de producción es el primero que hace Boomerang e, incluso, TVE porque nunca había producido con una cadena lationamericana como es Chilevisión", declara. "La complejidad de este proyecto es que está habiendo tres pre producciones a la vez: en España, en Chile y en Perú. En total, unas 300 personas. En este último país estamos rodando en una zona arqueológica, muy complicada para rodar- llevamos más de un año pidiendo permisos- y afortunadamente nos los han dado todos. En Chile también llevamos año y pico trabajando y en España. Y todo a la vez, con el cambio de horario y la distinta forma de trabajar en cada país", añade.

El guión de Inés del alma mía ha sido llevado a cabo por Paco Mateo, galardonado con el Premio SGAE Julio Alejandro. "Es un honor para mí y una gran responsabilidad adaptar esta novela de Isabel Allende, la escritora más traducida y vendida en español de la historia. Ella ha participado en este proyecto desde el primer momento. Es una historia preciosa, de épica y romance, en la que se cuenta la conquista de Chile desde el punto de vista de una mujer como es la protagonista, Inés Suárez y la historia de amor entre ella y Pedro de Valdivia. Es una historia muy grande- yo a veces la comparo a la de Marco Antonio y Cleopatra- y he intentado conservar el espíritu de la letra, el espíritu con el que nació la novela", declara el guionista.

Dos directores y una sola visión

La dirección, bicéfala, está a cargo del premiado director Alejandro Bazzano (La casa de papel, Presunto culpable) y el director chileno Nicolás Acuña (Sitiados, Berko, el arte de callar). Ellos mismos nos explican su experiencia. "Hace dos años fue la primera vez que el director de producción, Jorge, me propuso este proyecto que me encantó desde el primer momento", asegura Bazzano. "Primero por estar basado en un libro de Isabel Allende, luego leí los guiones y me pareció muy interesante la adaptación. La historia de Inés es muy atractiva de por sí porque era una mujer muy avanzada para su época. No solo en conceptos de igualdad de género sino también en justicia social entre clases", explica Alejandro Bazzano.

Lo más complicado de esta historia ha sido darle naturalidad a unos textos limitados a una época. "No estamos hablando en castellano antiguo, pero hay que tener mucho cuidado con las expresiones que se utilizan. Estamos intentando usar ciertas palabras y expresiones de época, hablamos de vosotros, la conjugación de los verbos…", nos dice el director. Con esos giros, los actores empiezan a perder naturalidad, así que es una parte que hay que trabajar mucho, para conseguir que el público llegue a meterse en la historia y se deje llevar. "Es el desafío principal", nos explica Bazzano. "Todos nos hemos documentado sobre la época para saber cosas que parecen nimias, pero son necesarias, como el tamaño de los espejos de la época, que hemos sabido que eran muy pequeños, si se comía con las manos o había cubiertos, cuando era con las manos, cada cuanto se bañaban- una vez al año- y por eso siempre aparecen muy sucios. Todo cuenta para darle credibilidad a la historia", añade.

El otro director, Nicolás Acuña, que asegura entenderse a la perfección con Bazzano, dirige los capítulos 3, 4, 6 y 8 de la serie. "Entre otras cosas grabo todo lo del palacio de Pizarro en Cuzco y una batalla muy grande, cuando Pedro de Valdivia y los españoles que le acompañan logran cruzar el desierto de Atacama, después de algo más de tres meses y allí les espera el cacique de la zona, Michimalonco, y se enfrentan con cinco mil mapuches. Vamos a estar cinco días filmando esa secuencia, muy complicada, con unas doscientas personas que luego se multiplicarán vía digital, pero que en pantalla sólo durará cinco u ocho minutos. La resolución de esa batalla se produce por la irrupción de un meteorito, una escena compleja pero muy atractiva" nos cuenta Acuña.

Casi todo el material que se utiliza en Inés del alma mía se ha construido de cero porque no existe nada de la época. Koldo Vallés, el director de arte, nos lo explica: "Hemos tenido que hacer 300 espadas con proveedores de Toledo y anticuarios de otros sitios. Hemos cambiado puños, hacer vainas, sables… Hemos reciclado arcabuces y mosquetones que se utilizaron en la serie Alatriste, estandartes con el águila bicéfala de la serie Carlos V emperador… Hemos tenido que hacer encaje de bolillos en tiempo récord".

Inés del alma mía

Además se ha tenido que acondicionar el Palacio de La Calahorra, que pertenece a la familia Mendoza (que junto a los Alba eran los Grandes de España en el siglo XVI), combinando la piedra española con el enfoscado y con la piedra inca, que se da en Cuzco porque allí se recrea el palacio de Pizarro en Cuzco (Perú). "Hemos tenido que adecuar la parte exterior del palacio, el cuerpo de guardia, las caballerizas y toda la parte noble que es el salón del trono, antesala del trono y sala de recepciones, donde se desarrolla la historia que contamos. Y en la parte de arriba del palacio hemos construido una sala de un palacio inca, que hemos recreado después de encontrar unos frescos, ya que apenas había documentación. En realidad veníamos de rodar en Cáceres y Trujillo en exteriores y aquí, en La Calahorra, hemos recreado todos los interiores españoles y peruanos –Plasencia, Sevilla y Cuzco- menos los de Santiago de Chile", nos dice Vallés.

Un vestuario complicado

A la hora de confeccionar el vestuario, Loles García Galeano, la responsable, también nos habla de las dificultades de documentación que se ha encontrado. "Hemos tenido que confeccionar las armaduras y unos 300 trajes de época incas, mapuches y españoles porque al tiempo estamos trabajando en España, en Chile y en Perú. De cómo vestían los incas y los mapuches sabemos poco y me ha ayudado el museo precolombino de Chile, que tiene restos arqueológicos textiles y unos sombreros maravillosos que hemos replicado. Menos mal que hemos tenido seis meses para poder confeccionar todo, incluidos los tejidos que hemos podido diseñar y fabricar en Valencia, en una fábrica muy antigua que sigue tejiendo a mano. También hemos traído tejidos de la India, donde todavía existe la artesanía, porque encontrar algo en Perú era difícil. Evidentemente, todo lo que compramos entra en ambientación, usando productos de sosa y metiendo en tintes la ropa. También hemos confeccionado mucho calzado, recreando lo que usaba el pueblo mapuche, el pueblo inca y el español. La mayoría de las botas de los soldados, por ejemplo, están confeccionadas para este proyecto: unas 60-70 botas de soldado y cerca de 250 sandalias para los distintos pueblos", explica García Galeano.

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