Netflix estrena hoy la cuarta y última temporada de 'Muertos S.L.', una de las comedias españolas más particulares de los últimos años. La serie de Netflix de Laura y Alberto Caballero, creadores de 'Aquí no hay quien viva', 'La que se avecina' y 'Machos Alfa', se despide con solo seis nuevos capítulos y con una idea muy clara: cerrar el caos de la funeraria Torregrosa con el mismo humor negro, laboral y absurdo que la convirtió primero en una rareza de Movistar Plus+ y después en una apuesta global de Netflix.
La cuarta temporada se presenta como "un último funeral", una fórmula muy coherente con una serie que ha hecho de la muerte su oficina, su negocio y su excusa para hablar de poder, ambición, torpeza empresarial y pequeñas miserias humanas. La gran pregunta de estos últimos capítulos es quién se quedará con el codiciado sillón de director de la Funeraria Torregrosa. Chemi propone ocupar el puesto "solo un ratito", dejar su impronta y, más adelante, quizá cederle el cargo a Dámaso. Naturalmente, en una serie como esta nada puede ser tan sencillo. Para Dámaso, que lleva tiempo soñando con controlar la empresa, esa situación es una humillación constante. Su reacción lo resume bastante bien: se mueve entre intentar hundir a su nuevo jefe y hacerle la pelota cuando cree que le conviene.
Ese choque entre Chemi y Dámaso es el motor de la temporada final. Chemi empieza a implantar nuevas medidas con una seguridad peligrosísima, de esas que quizá podrían tener sentido en otro tipo de negocio, pero no en un tanatorio. Dámaso observa, calcula, se desespera y vuelve a caer en esa mezcla de ambición y patetismo que Carlos Areces maneja tan bien. Alrededor de ellos, la plantilla intenta mantener la funeraria a flote mientras la normalidad, como casi siempre en la serie, brilla por su ausencia.
Netflix no ha explicado un motivo concreto de final más allá de presentar esta cuarta temporada como la última. No hay, al menos de momento, una declaración oficial que hable de cancelación por audiencias o de agotamiento creativo. Pero Alberto Caballero sí ha dejado caer que la noticia les pilló en plena grabación y que tuvieron que reajustar los guiones para poder dar un final adecuado para la serie. Una decisión que sorprende tras el éxito de la temporada 3 de 'Muertos S.L.' en Netflix el pasado verano.
La comedia de los creadores de 'La que se avecina' llega a su final
Las comedias de los hermanos Caballero suelen funcionar muy bien cuando encuentran un ecosistema propio: una comunidad de vecinos, un pueblo, un grupo de hombres en crisis o, en este caso, una funeraria familiar. 'Muertos S.L.' trasladó esa fórmula a un escenario menos habitual, el de una empresa dedicada a gestionar la muerte, pero lo hizo sin convertirla en una comedia lúgubre. La gracia estaba en lo contrario: en tratar la funeraria como cualquier otro lugar de trabajo lleno de egos, intereses, chapuzas, rivalidades y decisiones incomprensibles.
El reparto vuelve encabezado por Carlos Areces, que interpreta a Dámaso Carrillo, el comercial que siempre ha creído merecer más poder dentro de la empresa. Junto a él regresan Diego Martín como Chemi, Salva Reina, Amaia Salamanca, Adriana Torrebejano, Aitziber Garmendia, Gerald B. Fillmore, Roque Ruiz, Bárbara Santa-Cruz, Lorea Intxausti, Manolo Cal y Lucía Quintana, entre otros.
Ascen López, la despedida más emotiva de la temporada final
Pero el nombre propio de esta temporada es el de Ascen López. La actriz falleció en julio a los 69 años, poco antes del estreno de esta última temporada, y su despedida convierte el final de 'Muertos S.L.' en algo más que el cierre de una serie. Ascen interpretaba a Nieves Torralba, la viuda del fundador de la funeraria y propietaria del negocio, una mujer que podía parecer despistada o inocente, pero que acabó siendo una presencia esencial en el equilibrio cómico de Torregrosa. En medio de personajes que conspiraban, trepaban o se hundían en su propio ridículo, ella tenía una especie de candidez imprevisible. No era exactamente la persona más preparada para dirigir una funeraria, pero precisamente por eso generaba situaciones tan eficaces. Su insistencia en dar responsabilidades a Chemi y su forma de moverse dentro de la empresa habían marcado buena parte del caos interno de la serie.
La muerte de Ascen López fue recibida con enorme tristeza por sus compañeros. Alberto Caballero la despidió públicamente con un mensaje en el que reconocía que estaban "desolados y aún en shock" por la pérdida de una actriz a la que definió como una mujer maravillosa que les había regalado su talento y su compañía. Laura Caballero también compartió una despedida llena de elogios, recordándola como una intérprete brillante, sabia, vital, generosa y luminosa. Ver de nuevo a Nieves será también una forma de decir adiós a Ascen López.
Ignacio es experto en cultura, pero desde hace más de 10 años se ha especializado en cine y series, tanto las que se estrenan en la gran pantalla como en las plataformas de streaming. Lo mismo te habla de los estrenos de Netflix, HBO Max o Amazon Prime Video, como que te cuenta la última hora de ‘Masterchef’ o de cualquier otro programa de televisión.
Con ya una larga experiencia como crítico, conoce las mejores series y películas y le encanta verlas antes que tú para poder decirte si merecen la pena o no. Conoce todos los estrenos de la semana y le encanta recomendar series y películas a sus amigos, familiares y a los lectores, algo que ha ido haciendo en diferentes blogs personales y a través de las redes sociales. Le gusta todo: sigue a grandes directores como Martin Scorsese, Quentin Tarantino o Steven Spielberg, y se sabe de memoria todo el universo de Marvel, Star Wars, El señor de los anillos y el mundo Disney.
La cultura es su principal hobby y aunque se considera un cinéfilo, también le encanta la música, sobre todo internacional, y los videojuegos, a los que dedica todo el tiempo que le deja el cine y las series, claro. El deporte es su otra pasión, que desarrolló en sus inicios en el diario deportivo MARCA. Ignacio Herruzo es Graduado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos en 2012. Desde entonces no ha parado de escribir desde que comenzó en 2013 en el grupo Hearst, donde ha ejercido de redactor en diferentes webs y revistas como Teleprograma, Supertele y Diez Minutos.
















