Entramos en ‘La Catedral del Mar’: así se graba la superproducción de Antena 3 y Netflix

El barrio gótico de Barcelona acoge el rodaje de algunas de las escenas más importantes de la adaptación de la novela de Ildefonso Falcones, que cuenta con 100 actores de reparto, 400 figurantes…

 

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La Catedral del Mar se está construyendo para la televisión con unos sólidos cimientos: más de 400 figurantes y un centenar de actores; localizaciones en Madrid, Segovia, Barcelona, Zaragoza, Toledo o Tarragona; producción conjunta con Netflix para dar impulso a la vertiente internacional… Todo en la nueva apuesta de Antena 3 se está haciendo a lo grande. Acudimos a un día de rodaje, en pleno barrio gótico de la capital catalana, para conocer de primera mano los entresijos de esta serie de época basada en el bestseller de Ildefonso Falcones, que ha vendido más de seis millones de ejemplares.

Para el rodaje en la capital catalana se ha movilizado a más de 400 figurantes, lo que da una idea de las dimensiones del proyecto. En la adoquinada plaza del Rey de Barcelona se amontonan un centenar de ellos para grabar, por la mañana, una secuencia que forma parte de uno de los capítulos finales –en total la serie tiene ocho–: el enlace entre Elionor, a quien da vida Silvia Abascal, y Arnau, el protagonista de la serie, encarnado en el actor Aitor Luna.

Los casa el rey como recompensa por haber ayudado a la ciudad de los castellanos. “Rodar aquí nos ha permitido enseñar Barcelona de verdad”, asegura Aitor. Por la tarde, el centro de la plaza alberga una secuencia mucho más dura: la de una ciudad devastada por la peste cuando regresa de la guerra y queda impresionado por la cantidad de cadáveres apilados en unos troncos.

Además de los mencionados Aitor Luna -protagonista indiscutible de esta mega producción- y Silvia Abascal, la serie cuenta con otros televisivos actores como Michelle Jenner, Pablo Derqui, Ginés García Millán, Nathalie Poza, Andrea Duro, Tristán Ulloa y Daniel Grao, entre otros, bajo la batuta del premiado realizador Jordi Frades, responsable de la exitosa serie Isabel. “El 90% de lo que rodamos es tal cual pasa en la novela. Ildefonso leyó el guión una vez acabado e hizo varias sugerencias. A diferencia de Isabel, ésta es una serie de época, no histórica, una fábula que permite muchas licencias”. 

Respecto a los actores, el realizador tenía un plan establecido: “Siempre tuve claro que quería contar con Michelle y con Pablo Derqui para esta producción porque no me pude quedar más satisfecho de su trabajo en Isabel”.

Ginés García Millán, aún sin caracterizar como Grau Puig, lo tiene claro: “Hacer de malo sienta siempre muy bien. Para hacer de bueno ya está la vida misma. Me había leído el libro y creo que la versión que se ha hecho para tele es muy potente y compleja, un gran acierto”, cuenta. Su personaje tiene un recorrido interesante de más de medio siglo: “Empiezo caracterizado con mucho pelo y sin canas y acabo con muy poco pelo. El trabajo de caracterización es maravilloso”.

Todos los actores deambulan por la plaza, unos ya vestidos de época, otros aún sin cambiarse, para encomendarse a alguna de las siguientes secuencias. “Hay un ambiente impresionante”, confiesa Andrea, vestida con harapos, una vestimenta que domina en la serie.

“En esta serie la ambientación es muy importante y el tratamiento de los tejidos también”, cuenta Pepe Reyes el jefe de vestuario. “Pueblo, peste, batallas obligan a un vestuario muy manipulado para llegar a las texturas. Es más complicado vestir al pueblo llano que a la Corte”.

“Yo voy con las uñas negras por exigencia del guión y cuando voy a hacer la compra al super tiene que pagar mi novio porque no me atrevo a sacar las manos de los bolsillos”, bromea Andrea Duro.

Por su parte, Pablo Derqui, que se mete en la piel de Joan, el hermano de Arnau, borda su papel, según confiesa el director y la gente que lo ha visto actuar. “En nada me toca ensuciarme para la ocasión”, bromea.

Las greñas, la ropa sucia y la mugre invaden los espacios. El jabón brilla por su ausencia. Silvia Abascal acaba de rodar la escena de su boda. “Yo no esperaba casarme con un vasallo, no es un a boda feliz pero el rey ha ordenado que me case y yo hago lo que me dicen”, confiesa.

Derqui define su personaje: “Aquí me tienta el lado oscuro, tengo esa tendencia. Es un personaje muy blanco”. Silvia y Pablo nunca había trabajado juntos antes pero se deshacen en elogios mutuos. “La ficción es así de extraña. Con Michelle y con Aitor me llevo de maravilla en la vida real pero en esta serie solo me dedico a darles mala vida –confiesa entre carcajadas–. Y disfruto mucho haciéndoles sufrir”.

Entre las escenas filmadas en las calles del barrio gótico de Barcelona, atestadas de curiosos turistas tratando de captar con sus cámaras de fotos alguna imagen sin entender muy bien de qué va todo esto, se encuentran tramas relacionadas con la llegada de la peste a la ciudad y de la inauguración de la catedral de Santa María del Mar tras muchas décadas de construcción. De hecho también se filma en el interior del templo catalán la escena última con la que se pone el broche final a esta historia.

El equipo llegó a Barcelona el pasado 20 de octubre y de aquí se desplazará unos días a Tarragona antes de seguir su periplo por otras ciudades españolas. La serie alcanza ahora su ecuador de los cuatro meses que durará el rodaje. En principio está previsto que finalice justo antes de Navidad.

Michelle Jenner, caracterizada como Mar Estanyol

Todos los personajes y tramas de La catedral del mar, aquí

Aitor Luna.

Silvia Abascal.

Detalle del vestuario de Silvia Abascal.

Silvia Abascal baja las escaleras de la catedral acompañada de un miembro del equipo.

Andrea Duro.

Nathalie Poza, todavía sin caracterizar.

Críspulo Cabezas.

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