Nunca antes había tenido que lidiar con polillas de la ropa, pero soy muy consciente del daño que causan, como los antiestéticos agujeros en tus prendas, alfombras y tapicería estropeadas y la casa sucia. Así que, cuando vi una pequeña polilla en la pared, entré en pánico. Y no exagero. Lo primero que pensé fue en la ropa de invierno que acaba de guardar en mi armario. Sin saberlo, esto era solo el principio. Con el paso de los días y la aparición ocasional de polillas en mis paredes fue en aumento. Pronto me di cuenta de que teníamos un problema. "Donde ves una polilla en la pared, hay cinco escondidas", me dijo una amiga cuando se lo conté. Casi me da algo solo de pensarlo, así que me puse a ello cuanto antes. Algunas de las cosas que hice fue congelar las prendas durante 48 horas y comprar unas trampas para polillas con feromonas. Pero, realmente, así es como solucioné y acabé con la invasión de polillas en mi casa.
LAS POLILLAS NO BUSCAN ROPA SUCIA: BUSCAN RINCONES TRANQUILOS
Las polillas prefieren armarios poco ventilados, textiles guardados durante meses y zonas donde pasan desapercibidas. Conviene revisar periódicamente cajones, estanterías y prendas que no uses a diario.
Cuándo aparecieron las primeras polillas en mi casa
De vez en cuando veía alguna polilla en las paredes, pero ingenuamente pensaba que simplemente entraban por una ventana abierta. Un día, mientras quitaba el polvo, moví un osito de peluche y encontré una nube de polillas de la ropa detrás. Atrapé todas las polillas que pude e inmediatamente puse al osito de peluche dentro de una bolsa de plástico en el baño. Luego la metí en el congelador durante dos días para que las bajas temperaturas matasen a las posibles larvas. Entonces decidí que necesitaba proteger mi ropa a toda costa. Así que me puse a investigar y fue cuando descubrí Clothes Doctor, una firma de productos creada para el cuidado, mantenimiento y protección de las prendas. Elaborados con ingredientes naturales y ecológicos, siendo ideales para prendas delicadas como lana y tejidos que no se lavan todas las semanas.
Cómo acabé con las polillas en mi casa
Los productos de Clothes Doctor están pensados para que tu ropa luzca siempre impecable. Me varios productos de repelentes de polillas, desde detergentes para prendas de punto y delicadas (Bergamota y Sándalo, y Cedro del Himalaya y Naranja); un spray para ropa (Té Blanco y Menta) para refrescar prendas usadas que aún no están listas para lavar; y bolsitas aromáticas que puedes colocar donde quieras para repeler las polillas.
Lo que hice en casa para eliminar las polillas paso a paso
Primero, coloqué trampas de feromonas por toda mi casa y las escondí debajo de muebles bajos, como la cómoda y el escritorio. También puse una en la parte trasera de la puerta del armario y otra en la estantería del salón. Como caben en espacios reducidos, también se puede poner en la barra de la ropa.
El CONGELADOR, EL MEJOR ALIADO CONTRA LAS POLILLAS
Si sospechas que una prenda o un peluche puede estar afectado, introducirlo en una bolsa y dejarlo en el congelador al menos 48 horas ayuda a eliminar las larvas que no siempre son visibles a simple vista.
Con estas trampas, quería ver dónde había mayor actividad de polillas para poder encontrar el nido. Las trampas tardan unos días en hacer efecto, así que mientras tanto me puse a proteger mi armario. Empecé a lavar mis prendas de punto con el detergente para prendas delicadas de Clothes Doctor. Corté los forros a la medida y los coloqué en mi cómoda. Me preocupaba que el olor se impregnara en la ropa, pero olía tan bien que no me importó, sobre todo si ahuyentaba a las polillas.
También coloqué las bolsitas aromáticas en las zonas donde más me preocupaba la presencia de polillas, incluyendo mi armario y mis cajones. El aroma no era demasiado intenso y, si es necesario, se pueden atar para fijarlas en su sitio. Además, adquirí el hábito de usar el spray para ropa en mis prendas usadas para una mayor protección y lavar la ropa, como los abrigos, siempre antes de guardarla.
Revisé las trampas unos días después y comprobé, para mi alivio, que la de mi armario solo habían atrapado una polilla. Sin embargo, la de la cómoda tenía varias, así que estaba bastante segura de que las polillas estaban en mi dormitorio. Comencé mi búsqueda, apartando los muebles de las paredes para mirar debajo (aprovechando para aspirar), alumbrando con una linterna los bordes de la alfombra y cada grieta que encontraba. Encontré algunas polillas escondidas detrás de una cesta de mimbre y pensé que ese debía ser el problema, pero vacié todo sin éxito.
Estaba a punto de perder la esperanza cuando caí en la cuenta: no había revisado debajo de la cama. Duermo en una cama con canapé con mucha ropa guardada debajo. Algunas cosas están organizadas en fundas y bolsas al vacío, pero otras, como una de mis mantas favoritas, estaban sueltas y amontonadas. Y ahí apareció el problema. Al principio, parecía estar cubierta de pequeños trozos de serrín, pero al examinarla más de cerca, encontré restos de varias polillas. Ahora tengo que lavar todo lo que había en el canapé, incluidas sábanas viejas que quería reutilizar, pero también el mueble porque también encontré lo que parecía sal (huevos) en el lateral de la base. Tratar el espacio con insecticida para polillas y guardar solo lo que esté lavado y sellado. También pondré una o dos bolsitas aromáticas para evitar que las polillas regresen.


















