Llevamos semanas viendo cómo los termómetros superan los 30 grados en buena parte de España. Has sacado los vestidos de verano y las sandalias –hasta has hecho la pedicura de moda–, guardado los jerséis gruesos y has reorganizado esos cajones que llevaban meses pidiendo a gritos un poco de orden. Incluso, ya que estabas, has organizado los tuppers de la cocina y te has deshecho de los 'por si acaso' que guardabas debajo de la cama. Sin embargo, hay algo que sigue exactamente donde estaba hace unos meses: ese abrigo de plumas que continúa colgado en la percha de la entrada. El mismo que ahora da calor solo de mirarlo.
No es que te hayas olvidado de él. Es que llevas semanas posponiendo el momento de lavarlo porque, si hay prendas que generan dudas sobre cómo limpiarlas cuando llega el cambio de temporada, son precisamente los abrigos y chaquetas de plumas. ¿Y si pierde volumen? ¿Y si el relleno se apelmaza? ¿Y si deja de abrigar igual que antes?
La verdad es que muchas personas retrasan este paso por miedo a estropear una de las prendas más caras y útiles del armario. Pero, llegados a esta época del año, toca enfrentarse a ello, y cuanto antes mejor. La clave está en hacerlo de la forma correcta para eliminar las manchas y los olores que se acumulan durante el invierno y conseguir que lleguen al próximo otoño limpios, esponjosos y en perfecto estado.
Hay veces que, incluso siguiendo las instrucciones del fabricante, el relleno se queda apelmazado. Pero no te preocupes: con la técnica adecuada, puedes limpiar una chaqueta acolchada en la lavadora sin dañarla y devolverle esa suavidad de cuando la compraste.
Por qué una chaqueta de plumas parece distinta tras lavarla
Aunque sigas las instrucciones al pie de la letra, el relleno de plumón o sintético puede apelmazarse al secarse. El secado al aire empeora la situación, ya que el relleno tiende a acumularse en la parte inferior de cada zona, dejando la chaqueta pesada y con una apariencia irregular. El resultado es una prenda que ya no aísla ni es cómoda. Este es el mismo problema que aparece al lavar edredones o almohadas de plumas.
Cómo lavar en la lavadora tus abrigos y chaquetas de plumas
- Consulta la etiqueta de cuidado del fabricante. La mayoría de las chaquetas acolchadas se pueden lavar en la lavadora, normalmente a 30 °C en un ciclo delicado con centrifugado suave. Ten en cuenta que la lavadora esté limpia para que la prenda no coja malos olores y también las instrucciones de secado.
- Prepara la chaqueta. Vacía los bolsillos (no queremos manchas de bolígrafo), ciérrala con la cremallera, dale la vuelta y retira cualquier capucha desmontable o ribete de piel sintética. Lava la capucha por separado a mano si tiene forro delicado o usa una bolsa de malla para la ropa.
- Usa el detergente adecuado. Para chaquetas de plumas, usa un limpiador especializado como Nikwax Down Wash Direct. Para prendas sintéticas, usa una pequeña cantidad de detergente (aproximadamente un tercio de tu dosis habitual). Es importante evitar el suavizante, ya que puede dañar el aislamiento.
- Enjuagar bien. Añadir un ciclo de enjuague adicional para evitar que queden residuos de detergente, que pueden apelmazar el relleno. Nunca retuerzas ni estrujes la chaqueta; en su lugar, realiza un centrifugado adicional.
- Secado. El secado en secadora es el mejor método para recuperar la suavidad. Utiliza calor bajo e introduce algunas bolas de lana para secadora para ayudar a separar el relleno. Revisa y sacude la chaqueta cada 20-30 minutos. Los abrigos de plumas pueden necesitar varios ciclos, mientras que los sintéticos suelen secarse más rápido.
- Secado al aire libre. Una vez finalizado el secado en secadora, coloca la prenda en una percha y ponla en un lugar ventilado hasta que esté completamente seca, sacudiéndola y ahuecándola con regularidad. Si la secas al aire libre estando mojada, extiéndela sobre un tendedero y redistribuye el relleno cada pocas horas. Esto puede llevarte un par de días.
¿Debería llevar la chaqueta a la tintorería?
No es necesario llevar las chaquetas acolchadas a una tintorería convencional; de hecho, los expertos lo evitarían porque los productos químicos pueden dañar el relleno de plumón y reducir la vida útil de la prenda. Si lo ves necesario, lo mejor es ponerse en contacto con empresas que estén especializadas en limpieza de ropa y equipamiento para actividades al aire libre.
Cómo volver a ahuecar la chaqueta para guardarla como nueva
Con paciencia y los cuidados adecuados, tu chaqueta acolchada volverá a sentirse cálida, ligera y mullida. Si tu chaqueta se ve plana o apelmazada después de secarla, no te preocupes. Prueba lo siguiente:
- Se puede meter en la secadora en un ciclo sin calor o para prendas delicadas, utilizando bolas para secadora.
- Agitar y dar palmaditas por zonas para separar los grumos.
- Si el problema reside en los restos de detergente, vuelve a enjuagarlo y dale un secado adicional.
- Si no tienes una secadora grande en casa, puedes usar la de una lavandería.














