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Miguel Lago ha cumplido uno de sus sueños con la familia numerosa que ha formado. El cómico tiene, junto a su mujer, Laura Abella, cuatro preciosos hijos: tres biológicos y uno adoptado. Fue hace un tiempo, en DIEZ MINUTOS, donde reveló que, debido al accidente que sufrió hace años su mujer en el parto de su tercera hija, ya no podían tener más, pero ambos, en un acto de amor, decidieron ampliar una vez más la prole en 2022 dándole un hogar a un niño dominicano, que cumplió 8 años el pasado 4 de enero: "Primero le nació a Laura y luego yo entendí que no había nada más bonito que darle una familia y un hogar a quien no los tiene. Mi hijo Robinson llegó a nuestra casa con cuatro años y el pobre lleva institucionalizado desde que tenía siete meses. Pasó cuatro años huérfano completo en República Dominicana", nos confesó en una de sus entrevistas más sinceras. Sin embargo, las dificultades en el día a día se han impuesto: "Desde que estamos aquí, es un desafío", le desveló a Sonsoles Ónega en su programa 'Y ahora Sonsoles'.
Miguel Lago, aunque a veces ha tenido sus rifirrafes con la presentadora, se derretía hablando con Sonsoles Ónega de sus hijos y de cómo les está educando: "Yo quiero que mis hijos sean felices y se sientan valorados. Que crezcan sabiendo lo mucho que su padre y su madre los quieren, y que son capaces de todo. Que voy a hacer lo posible y lo imposible por ayudarles en su felicidad y guiarles en el camino. Quiero que mis hijos, si se meten en un lío, no piensen 'como se entere mi padre...', sino 'voy a llamar a mi padre para que me ayude'", confesó.
Miguel Lago cuenta la verdad tras la adopción de su hijo Robinson: "Es un desafío"
La llegada a sus vidas de Robinson lo puso todo patas arriba, no solo porque el proceso de adopción es largo y tedioso, sino porque el pequeño tiene necesidades especiales que convierten el día a día en todo un reto: "Vivimos una luna de miel en República Dominicana durante 4 meses, y desde que estamos aquí es un desafío. Es distinto. Totalmente distinto. Robinson es un niño que tiene necesidades especiales, y nadie te prepara para eso. Trabajamos todos los días para que él esté feliz", señaló.
Tal es el amor de Miguel Lago por los niños, que cuando estuvo en República Dominicana y vio las necesidades que pasan tantos niños pequeños, especialmente los que están en orfanatos, quiso ayudar con su educación creando la fundación Miguel Lago, su otro gran orgullo, que actualmente gestiona su mujer: "Tengo una escuela con 30 niños, financiada por los Lago, e intentamos darles una primera educación, alfabetización básica", le explicó a Sonsoles.














