En los últimos años, la literatura surcoreana ha ido ganando espacio fuera de sus fronteras, como ha evidenciado el fenómeno de las Guerreras K-Pop en Netflix, hasta el punto de que están a punto de alzarse con un Premio Oscar a Mejor canción. Si ya hay una lista de las mejores series coreanas de Netflix, y han puesto de moda la cosmética coreana, muy pronto se pondrán de moda muchos más libros procedentes del país asiático, pero hasta entonces, hay uno que ya ha llamado la atención de los críticos, hasta el punto de que lo han considerado la versión coreana de Stephen King.

Pocas novelas han generado tanto ruido en el terreno del terror psicológico como 'El Pozo', de Hye-Young Pyun. El libro fue ganador del Premio Shirley Jackson a la mejor novela de terror psicológico, uno de los reconocimientos más destacados del género. La premisa es sencilla y perturbadora a la vez: tu cuerpo es tu cárcel. Tu mente, el carcelero. ¿Y si sobrevivir es el verdadero castigo? A partir de ahí, la historia construye una atmósfera claustrofóbica que no necesita monstruos ni sobresaltos fáciles para inquietar. Lo que asusta aquí es la dependencia, la vulnerabilidad y la sensación de estar atrapado sin salida, demonios que dan mucho más miedo que los que llevan cuernos.

La crítica internacional se rinde a 'El pozo', una de las mejores novelas de terror del año

La crítica internacional ya la ha catalogado como una de las mejores novelas de terror. The Observer la definió como "la respuesta coreana a Stephen King". De hecho, Time fue aún más directo al llamarla "la versión coreana de 'Misery', de Stephen King". The Bookseller, por ejemplo, la calificó como "una lectura apasionante para los amantes del terror literario", mientras que Korean Literature Now avisó de que la novela "se colará bajo tu piel".

Ediciones Destino El pozo: La novela ganadora del Premio Shirley Jackson (Áncora & Delfín)

El pozo: La novela ganadora del Premio Shirley Jackson (Áncora & Delfín)

Características

Páginas224
EditorialDestino
Año de publicación2026

En 'El pozo', Pyun escribe con una frialdad calculada, casi clínica, que incomoda más que cualquier escena explícita. El lector asiste a un deterioro lento, inevitable. La novela consigue que el lector se quede pensando después, que repase ciertas escenas en su cabeza. Es un terror psicológico puro, que habla de control, de dependencia y de la fragilidad humana.