La Familia Real española tiene ramas por todas partes del mundo. Su extensa dimensión hace que el Rey Felipe VI tenga prácticamente en todos los países con algún familiar al que su apretada agenda les impide verse con asiduidad, aunque siempre que tiene un hueco hace un esfuerzo para verse.

Este fin de semana el príncipe Luis Felipe de Orleans-Braganza viajaba al país luso para la boda de la infanta María Francisca de Portugal y Duarte de Sousa Araújo, hija de Duarte Pío de Braganza; la primera boda real de Portugal desde hacía 28 años. Allí estuvo acompañado de su esposa, Fernanda Miguita, y su hijo Maximiliano, de 11 años, viajaron para acudir a un evento que les hacía especial ilusión. Un viaje desde Brasil tras el que han aprovechado para acudir a Madrid.

En su visita a Madrid, la familia ha aprovechado para disfrutar de la ciudad y hacer una visita exprés a su primo, Felipe VI. Un emotivo encuentro en el que, según han publicado algunos medios, mantuvieron una charla distendida en la que se pusieron al día y compartieron algunas anécdotas. De hecho, el propio Maximiliano, de 11 años, compartía en redes sociales: “Mi primo se enteró de que estaba aquí en Madrid e insistió en verme. Nos hicimos una foto al final del encuentro”.

Max, a pesar de su corta edad, es un gran amante del arte, por lo que no ha dudado en acudir al Museo Reina Sofía en el que quería ver en vivo el Guernica de Picasso. Un cuadro que le hacía una gran ilusión ver por lo que grabó su reacción.

El príncipe Alfonso de Borbón de las Dos Sicilias es el pariente reciente más cercano que une a Maximiliano y Felipe VI.